Cómo deberían tomar vacaciones los emprendedores

Las vacaciones no son un capricho, son una necesidad. Esto es así tanto para un empleado en un negocio como para un emprendedor que posee el suyo propio. La rutina cotidiana, los ritmos frenéticos y las elevadas exigencias de un mercado competitivo y en constante cambio hacen que nos desgastemos a nivel físico pero, sobre todo, mental. Lamentablemente, para muchos emprendedores descansar en verano – o en cualquier otra época del año- por un periodo que supere la semana o las dos semanas, se antoja algo imposible. Y no debería serlo, porque de un buen descanso depende tu rendimiento y, en consecuencia, de lo bien o mal que le vaya a tu startup. Veamos cómo deberías tomarte tus merecidas vacaciones.

Déjalo todo atado y bien atado

Para un emprendedor, preparar unas vacaciones no es solo decidir el destino y lo que haremos cuando lleguemos a él. Es necesario planificar con antelación nuestra ausencia y esto se traduce en dejar proyectos lo más cerrados posible, en avisar a clientes y proveedores y en asegurarte de que todo el mundo entiende que no estarás durante un tiempo.

En este sentido, delegar es fundamental para que te puedas ir tranquilo. Si no lo has hecho ya, deberías comenzar a delegar un buen puñado de tareas en tus compañeros más próximos. Esto es algo que necesitas para ser productivo y no quemarte con tu día a día, pero también algo imprescindible si quieres poder irte de vacaciones.

Una vez que todo el mundo está avisado y sabe qué dejas y qué no dejas terminado, es el momento de establecer una regla básica: qué es y qué no es una emergencia por la que te puedan avisar. Tus vacaciones deberían ser sagradas y una llamada de la oficina puede echar por tierra tu descanso, así que asegúrate de que solamente te llaman si algo verdaderamente grave – o estupendo- ha pasado.

El motivo de ser tan estricto con esto tiene que ver con la necesidad de desconectar totalmente de tu rutina diaria. Ni que decir tiene que no deberías mirar el correo o cualquier otra información relacionada con tu startup, pero es que además, lo más aconsejable es que dejes el teléfono móvil lo más alejado posible. Evita repetir cualquier tarea que te recuerde a un día normal en la oficina. Solo así conseguirás desconectar de verdad.

Ese tiempo de descanso te vendrá muy bien para ir recuperando energías, ilusión e ideas frescas. Porque al final un emprendedor vale tanto como sus ideas y tras un año de agotador trabajo, es normal tener poca capacidad creativa.

La vuelta al trabajo

Con el fin de evitar el ‘shock’ que supone pasar de las vacaciones a la rutina habitual, es interesante que vayas preparando cuerpo y mente para la vuelta al trabajo. Así, durante los últimos días de tus vacaciones procura ir recuperando horarios y rutinas. Dedica también algo de tiempo a pensar qué quieres hacer mejor o diferente a partir de ahora. Igual durante tus primeros días de vacaciones no pudiste desconectar pero sí tuviste alguna buena idea. Recupérala ahora.

También es muy importante que vuelvas poco a poco. Imagina que llevas sin salir a correr tres semanas y, de repente, te pones a competir en una maratón. ¿Cuál será el resultado? Pues a nivel empresarial y con tu rendimiento intelectual puede pasar lo mismo.

¿Cuánto tiempo me puedo ir?

Es una de las grandes preguntas que suelen compartir los emprendedores. No hay un tiempo estipulado para las vacaciones perfectas. Algunos pueden tener suficiente con una semana mientras que otros necesitan tres semanas para descansar de verdad. Desde luego, no siempre es posible ausentarse tanto tiempo de una startup, pero ahí entra en juego tu necesidad de desconectar y tu disponibilidad para hacerlo.

Sea como sea, asegúrate de tomarte unas merecidas vacaciones durante el verano. Tu startup te lo agradecerá.

Fuente: Face Entrepreneurship

¿Por qué ‘compra uno, dona uno’, no cambia al mundo?

Muchos queremos cambiar el mundo, o por lo menos contribuir en algo a que esto suceda. Pero… ¿qué tanto la forma en la que decidimos ayudar realmente cambia una realidad?

Teniendo esta preguntando dándome vueltas en la cabeza me topé con un artículo muy interesante titulado, “El modelo <comprar uno, dona uno> puede hacerte sentir bien, pero no hace del mundo un lugar mejor“, de las autoras Cinnamon Janzer and Lauren Weinstein. En él aseguran que muchas empresas usan este modelo para generar participación, pero no para crear realmente un impacto positivo global.

¿Por qué?

  • Se ofrece un producto asistencialista el cual, en la mayoría de los casos, no hace parte de un programa integral diseñado especialmente para hacer frente a una problemática social.
  • Es una transacción de una sola vía que no se centra ni en los resultados ni en incrementar la autosuficiencia y el acceso real a recursos.
  • No se involucra a la comunidad que recibe el producto, ni se estudia cuál(es) pueden ser las causas de sus problemas para dar una respuesta más satisfactoria, sino que se trabaja en los ‘síntomas’ que problemas mucho más complejos producen.
  • El modelo es una tendencia (moda pasajera) no un movimiento (grupo de personas trabajando unidas para alcanzar una idea en conjunto).
  • Se estimula una dependencia por parte de la comunidad y no un empoderamiento de la misma, en otras palabras, a largo plazo no cambia una realidad.

Si bien, es mucho mejor contribuir con algo que nada en lo absoluto, como bien se menciona en el artículo, el problema no es comprar productos con causa sino no saber reconocer la diferencia entre el consumo con causa y ayudar activamente a forjar un cambio social.

En otras palabras, es importante que a la hora de ayudar seamos conscientes de qué tanto estamos o no ayudando. No es lo mismo empoderar a mujeres cabeza de familia para que generen sus propios ingresos que regalarles un par de zapatos. Por ahora y como afirma el artículo, el beneficio principal de este modelo es aumentar el ego del consumidor.

¿Qué podríamos estar perdiendo?

Las comunidad; autonomía, las organizaciones que trabajan en programas más integrales; visibilidad, y los consumidores; la oportunidad real de contribuir a hacer del mundo un lugar mejor.

Teniendo en cuenta este punto de vista expuesto en el artículo podríamos pensar que el compromiso por parte de las empresas debería ser mayor, incluyendo además de estas donaciones, programas más integrales y dirigidos a generar cambios sustanciales y sostenibles, en lugar de una acción aislada. Por otra parte los individuos interesados en contribuir, deberían involucrarse aún más en su comunidad, no solo eligiendo marcas que promuevan este tipo de modelos, sino también definiéndose así mismos como ciudadanos activos a través del voluntariado o donaciones constantes a organizaciones sociales que trabajen en programas integrales. Quizás así podríamos estar en camino a la construcción de un mundo mejor.

¿Crees que este tipo de modelo ayuda a limpiar nuestra conciencia como consumidores o crees que es una buena forma de utilizar el capitalismo para ayudar? 

Interesante reflexión que vale la pena empezar…

Fuente: Blog Idealistas

¿Cómo generar un clima de confianza en equipos de trabajo?

Para garantizar el correcto desempeño laboral de un equipo de trabajo, el clima de confianza es clave. Es fundamental que el líder tenga crédito entre sus colaboradores a fin de fomentar la cohesión.
Aunque las habilidades, los conocimientos sobre un determinado sector y la experiencia son elementos indispensables, hay otros aspectos clave con los que debe contar el líder de un equipo de trabajo a fin de ganarse la confianza de sus colaboradores.
En ese sentido, cabe indicar que el liderazgo no puede ser ejercido adecuadamente si el profesional no tiene crédito entre sus empleados. El clima de confianza no solo contribuye a la cohesión, también garantiza la productividad de un equipo.
En base a la investigación efectuada por Transearch Chile, según recoge diario La Tercera, las cualidades que llevan a generar un clima de confianza son:

Sinceridad

Los ejecutivos deben actuar siempre mostrando seguridad, siendo transparentes cuando deben dirigir a sus equipos y al momento de tomar decisiones estratégicas.

Integridad

Los ejecutivos deben ser consistentes entre su discurso y sus acciones.

Competencia y capacidad

Para ser un líder confiable es fundamental ser responsable, competente en el cumplimiento de metas y actuar con decisión.

Comunicación

Es fundamental mantener informado al equipo de trabajo sobre los cambios y acontecimientos dentro de la empresa. Esta comunicación debe ser efectiva, clara y precisa, para evitar los rumores de pasillo.

Ambiente de colaboración

Si bien la confianza es un requisito clave para liderar, es algo que puede entrenarse, lo cual implica atravesar un aprendizaje complejo, tener capacidad de autocrítica, ser responsable y consecuente con las acciones y juicios que se emiten. Sin confianza no se puede llevar a cabo un buen trabajo en equipo.
Por ello, los atributos anteriormente señalados son altamente apreciados por los colaboradores. Proceder en esa línea tiene que ver con la convicción de que los buenos resultados solo se logran en conjunto.
Dentro de un clima de confianza, los trabajadores pueden encontrar espacios para aportar ideas desde su experiencia y potencial. Todo ello propicia un ambiente de colaboración.

Los 7 beneficios del Mindfulness para emprendedores y directivos

¿Por qué en las empresas más punteras e innovadoras del mundo hay un gran auge de las técnicas de mindfulness? Apple, Google, la NASA, eBay, Twitter, General Mills y Huffington Post están aplicando programas de mindfulness de manera amplia y con enorme éxito. En Google ya han pasado por su curso de mindfulness más de 4.000 empleados. En General Mills el programa formativo Mindful Leadership (liderazgo atento o consciente) está teniendo un gran impacto en sus directivos.

Pero ¿qué significa realmente mindfulness y qué beneficios aporta a un emprendedor o directivo? Yo defino siempre el mindfulness como un entrenamiento mental de la atención. Atención al momento presente, al aquí y ahora, evitando juicios, y con una actitud de apertura y aceptación. La atención plena y sin juicios al momento presente implica estar focalizado al máximo, evitar la dispersión, concentrar toda la energía y recursos en los objetivos marcados, utilizar todo el potencial creativo que tenemos. Mindfulness nos ayuda no sólo a manejar el estrés de forma efectiva, nos ayuda a convertirnos en personas de alto rendimiento. Por eso el interés es creciente, y seguirá aumentando en los próximos años en el mundo de la empresa.

Lo más importante, en mi opinión, del entrenamiento mindfulness es que las habilidades que desarrollamos con la práctica continuada se trasladan de forma natural a la vida y el trabajo. Es exactamente igual al entrenamiento físico mediante el deporte. Cuando entrenamos el cuerpo en el gimnasio estamos fortaleciendo nuestros músculos y nuestra resistencia física. Este fortalecimiento no desaparece cuando salimos por la puerta del gimnasio, como es obvio. Con el mindfulness funciona igual, pero con la mente. Si practicas este entrenamiento mental de forma continuada, notarás en tu trabajo como emprendedor o directivo los siguientes:

7 beneficios del Mindfulness

  1. Estarás más focalizado y concentrado en tus metas.
  2. Tendrás mayor claridad mental para tomar mejores decisiones.
  3. Te notarás mucho más sereno y que gestionas mejor el estrés.
  4. Mejorarás tu capacidad para gestionar los cambios y la incertidumbre.
  5. Aumentarás tu receptividad cerebral para captar oportunidades interesantes para tu negocio o trabajo.
  6. Mejorarás tu capacidad creativa e innovadora.
  7. Desarrollarás tu liderazgo personal.

Para lograr todo esto, hay que entrenar. Si quieres correr con éxito una maratón, no puedes quedarte sentado en el sofá comiendo patatas fritas. ¿Verdad? Pues si quieres convertirte en una persona de alto rendimiento, focalizada al máximo en tus objetivos y con el equilibrio emocional necesario para gestionar todas las dificultades, cambios y estrés que supone alcanzar el éxito, tienes que entrenar tu mente a través del mindfulness.

Fuente: Javier Carril para Emplea y Emprende

La filosofía FISH para mejorar el clima laboral

Si tienes un equipo de trabajo que parece que pudiera ser mejor pero hay algo que le está faltando, podría ser que necesites aplicar la filosofía FISH. “Fish” es un libro que explica cómo es que alguien aprendió la filosofía que estaba detrás de “Pike Place Fish”, una pescadería que es muy peculiar, que engancha a sus clientes, pero sobre todo, que es exitosa.

La pescadería empezó como cualquier empresa queriendo hacer lo mejor posible. En el camino terminan pareciéndose a todas las demás como suele suceder con las empresas que no tienen un producto innovador. El pescado es algo que se ha consumido durante miles de años. Y llegaron a estar a punto de quebrar. ¿Cómo podemos hacer esto mejor para los trabajadores y sobre todo para los clientes? Tirándoles el pescado. Literalmente.

La venta del pescado en “Pike Place Fish” tiene una gran parte de show en la que todos interactúan con los clientes de alguna manera. Parte del show es cuando un cliente ha elegido un pescado y éste tiene que ser pesado. De manera tradicional se llevaría el pescado a la balanza se prestaría se cobraría y el cliente se iría. Aquí el cliente tiene que recibir su pescado en la caja, una vez que se lo han tirado.

Pero la filosofía y su aplicación va mucho más allá. Hay muchísima interacción con cada una de las personas sean o no clientes. Todos interactúan y dan consejos, preguntan y están haciendo bromas de todo tipo con los clientes, quienes gustosamente colaboran en la dinámica. Ninguno de los trabajadores de “Pike Place Fish” siente pesadez al ir a trabajar cada lunes, y se sienten liberados un viernes, y esto es algo que muchas empresas pueden cambiar aplicando la filosofía Fish.

Es obligatorio que leas el libro sobre todo porque esta filosofía se aplicó a una empresa en la que el clima laboral no era el más adecuado. Como todo cambio importante, poco a poco fueron cambiando la manera de pensar y terminaron por convertirse en una empresa de mejor desempeño.

Esta filosofía FISH se basa en:

  • Jugar.
  • Hacerles el día.
  • Estar ahí.
  • Escoger tu actitud.

Si sientes que tu clima laboral puede mejorar o si quieres prevenir que tu empresa sea una en la que la gente trate desesperadamente de llegar al fin de semana, este es el libro para ti. También puedes encontrar el video en youtube con algo de información adicional e historia de la empresa.

Vía “FISH” – Stephen C. Lundin, Harry Paul, John Christensen y Pymex.pe

Los cuatro ingredientes de la creatividad

Son muchas las teorías acerca de la inspiración y la creatividad. No hay una fórmula mágica ni a todas las personas les funcionan los mismos métodos.

La buena noticia es que, aunque a veces la creatividad se origina en sitios que escapan de nuestro control (puntos A y B), la mayoría de las veces se origina en otros que sí podemos trabajar y entrenar para conseguir una mente más entrenada y proclive a las buenas ideas (puntos C y D). Por ejemplo, cursando un master sobre creatividad y diseño. Pero empecemos por el principio.

A. Talento innato / mente creativa

Sobre el primero de los puntos no se puede hacer mucho. Algunas personas son más imaginativas que otras. Lo han sido desde niños, provocando sorpresa a su alrededor por sus ocurrencias o su habilidad. La genética las hizo así, sin que ellas pusieran mucho de su parte.

Los que tienen la suerte de contar con este talento tienen gran parte del camino hecho, pero no todo: a continuación veremos que en la creatividad influyen otros muchos aspectos.

Y aquellos que no destacaban por ser imaginativos o tener iniciativa tampoco tienen todo perdido: dicho talento puede suplirse en gran medida por interés y la combinación de los dos últimos puntos (entorno y formación) en la medida adecuada.

B. Genios externos / musas

En su charla TED de 2009, la escritora Elizabeth Gilbert recomendaba un «truco» para que el artista no se frustrara si su creación no tenía éxito: pensar que el éxito o el fracaso no eran únicamente responsabilidad suya.

Ella se remitía a los «daimons» o «genios inspiradores» de la antigua cultura griega y romana, y a otros ejemplos más actuales como los de la poetisa Ruth Stone o el cantante Tom Waits, para explicar que es posible (y recomendable) considerar que a veces la inspiración no procede del autor, sino que le llega desde algo externo. Cuando un autor lo concibe así, dice, no se angustia tanto si no recibe inspiración. Se consuela pensando que «no es del todo su culpa», que él está haciendo su parte del trabajo y debe seguir haciéndola independientemente de la reacción que este suscite.

Por supuesto, al quitar al autor responsabilidad y presión, también le quita mérito cuando todo sale bien.

Si bien estos dos primeras fuentes de inspiración, el talento innato y los entes inspiradores (si estos existen), no proceden del artista y, por tanto, son más incontrolables; hay otras que sí se pueden trabajar para tener una probabilidad mayor de éxito en el trabajo creativo:

C. Entorno inspirador: lugares, situaciones

Hay lugares y momentos más inspiradores que otros.

Aunque uno no los busque conscientemente, se encuentra con que acontecimientos como un desamor o el nacimiento de un hijo cambian el volumen o la calidad de sus ideas. También puede hacerlo el traslado a otra ciudad o unas vacaciones en un entorno natural.

Las mentes creativas se esfuerzan por buscar entornos donde las ideas broten más fácilmente.

Pero, además de buscar esos sitios o momentos inspiradores que se salen de la rutina, no hay que olvidar el tiempo de trabajo diario. Picasso decía que «la inspiración existe, pero debe encontrarte trabajando». No todas las ideas llegan en un momento de ocio o en mitad de la noche. Es importante que dediques un tiempo considerable a tu actividad creativa y que pongas todos los medios a tu alcance para que tu espacio de trabajo y tus rutinas sean inspiradoras.

D. Búsqueda de estímulos: eventos / formación

Una vez aceptado el punto tres, que el entorno o los acontecimientos pueden inspirarnos, no tenemos más que provocar esas situaciones inspiradoras en lugar de simplemente esperar a que se presenten.

Rodearnos de gente ocurrente, decir «sí» a los planes diferentes o consumir productos culturales son cosas que podemos hacer para trabajar una mente curiosa.

Los que se dedican a profesiones creativas tienen fama de depresivos o un poco locos. La tienen en parte por la constante angustia sobre la aceptación de la obra propia. Pero esa angustia puede reducirse si se acepta que A y B no dependen realmente de la persona, y que C y D se pueden promover y trabajar con el objetivo de atraer mejores resultados en el trabajo creativo.

Fuente: WeForum