Las últimas tendencias en la transformación digital de las empresas

La Transformación Digital de las compañías no es un objetivo, no es un proyecto, no es una idea conceptual que algún día se convertirá en realidad. No es ese planeta Ross 128 b del que dicen los astrofísicos algún día podría ser una alternativa válida a nuestra maltratada La Tierra. La transformación digital es una realidad que ya forma parte, en mayor o menor medida, de la operativa de las empresas. Según un reciente estudio de Incipy e Inesdi, el 79% de las empresas españolas ha iniciado recientemente su transformación digital o incluso, en algunos casos, ya se encuentra en una etapa avanzada del proceso.

Estas últimas ya se encuentran en otra fase. En la fase en la que han dejado atrás esas primeras tímidas tentativas por aterrizar las organizaciones en el universo digital. Su inmersión en los nuevos entornos y formas de trabajar ya es total, y lo que se preguntan ahora es qué viene después. Han comprendido que en la Transformación Digital no hay fin de trayecto; es un proceso en continua evolución. Ante esa realidad, la única pregunta posible es: ¿cuáles son esas nuevas tendencias hacia las que se dirige este imparable fenómeno?

Vaya por delante que cuando hablo de últimas tendencias no me estoy refiriendo a ir, como dicen algunos, “beyond the web”, o de incorporar a la empresa redes sociales corporativas, sino de algo mucho más sutil y, al mismo tiempo, profundo y que podría resumirse en:

1. Incremento de los procesos de automatización gracias a la IA

Los desarrollos de inteligencia artificial están mejorando exponencialmente tanto la captación de nuevos clientes como la calidad de la relación con los existentes. Y es que los algoritmos están permitiendo personalizar la experiencia cliente hasta extremos nunca antes alcanzados. Por ejemplo, el machine learning permite traquear a los clientes e ir tomando decisiones en tiempo real sobre personalización de ofertas. De esta manera, se reduce el gap entre la oferta y demanda.

2. Integración de software

Cada vez evolucionan y colaboran más entre sí las aplicaciones destinadas a ayudar a vender y a gestionar contenidos. Así, los CRM (Custumer Relationship Management) y los modelos de comercio electrónico dejan de hacer la guerra por su cuenta y se integran bajo una misma plataforma. Se unen así la gestión de contenidos y las ventas.

3. El boom del Marketing de contenidos

Generar contenidos que despierten interés en el usuario no es nuevo. Lo que sí es novedoso es la importancia que las empresas le están otorgando a este apartado dentro de su estrategia general de ventas. Nunca antes los contenidos han tenido tanta influencia en las decisiones de compra, hasta el punto de que hoy sabemos que el 5% de un contenido asociado a un proyecto genera el 80% del engagement de sus potenciales compradores. Es imprescindible contar con una sólida estrategia de contenidos que generen valor y permitan diferenciarse a la compañía frente a su competencia.

4. Data driven business

La toma decisiones en las organizaciones se apoya, cada vez más, en el big data. El análisis de esos grandes datos es el que permite procesar toda esa información que manejas las compañías, dotándola de sentido y convirtiéndola en conocimiento para la toma de decisiones. Con los modelos HIPPO (highest pay person the office) se abandona la tendencia tradicional de concentrar las decisiones en unas pocas personas de la alta dirección y estas pasan a las máquinas. Las nuevas tendencias de data driven hacen que las posibilidades de que las máquinas tomen decisiones acertadas y que estás tengan una conversión a ventas sean en torno a un 60% mayores.

Fuente: El Economista

El efecto ¡WOW!

WOW! Estoy segura que la mayoría de las personas hemos dicho esta expresión alguna vez, y si no es así, al menos la conocemos y sabemos que es una forma de maravillarnos o mostrar sorpresa acerca de algo o alguien. Cuando nos topamos con alguna situación, persona, evento que nos gusta muchísimo o nos sorprende de verdad, puede venir a nuestra mente un WOW! Esta exclamación de origen anglosajón ha trascendido fronteras, es conocida en todo el mundo incluyendo países hispanos como el nuestro.

Hay varios tipos de WOW por ejemplo: ¿Es en serio que regresa el programa de NO circula en la Ciudad de México para todos los autos? WOW, ¡No lo puedo creer!  En un caso como éste, el tema no es del agrado de muchos, pero créanme que se quedará en nuestra mente por mucho tiempo….

Ahora bien lo que querríamos lograr constantemente es un WOW positivo. Algo así como: ¡WOW, Fue el mejor viaje de mi vida! Lo interesante de esto es que un WOW positivo es algo que toda persona, marca, empresa, etc quisiera lograr porque nos diferencia del resto, y es por eso que hace tiempo yo buscaba información sobre el tema, de esta forma el día de ayer acudí a una conferencia acerca del Efecto WOW! y me parece que esta información no debe quedarse guardada en un cajón sino que debe compartirse porque me pareció muy acertada y productiva.

Básicamente cuando hablamos del Efecto WOW! nos referimos a crear experiencias memorables en cualquier ámbito, cosa, actividad que hagamos y también de nosotros mismos, -¿Por qué no?- Lo cual permite que los demás recuerden dicho evento y a nosotros si fuimos los creadores. Para mí, eso es parte de ir construyendo un prestigio o marca personal y/o empresarial, y por supuesto que hay muchos campos y circunstancias donde puede llevarse a la práctica.

Definitivamente coincido con Mari Carmen Obregón, con respecto a cómo lograr el Efecto WOW! así que te dejo aquí algunos puntos que pueden ayudarte a entenderlo y crearlo:
  • Hay varias razones por la cuales es buena idea generar el Efecto WOW. Para vernos más, es decir para estar a la vista; Para que te paguen mejor lo que ofreces y también para impactar.
  • El Efecto WOW, está muy ligado a las emociones. Cuando algo nos emociona de manera positiva se hace memorable para nosotros. “Las personas primero sienten, luego piensan”.
  • Hay diferentes maneras de crear experiencias ayudando a alguien a ser el centro de la experiencia, generando pertenencia, a través de experiencias colectivas, expresivas, colaborativas o experiencias significativas para otros.
  • Para trascender en el recuerdo de las personas es necesaria la creatividad y es muy bueno que conozcas que tipo de creatividad tienes para poder hacer equipos con las personas adecuadas. Eso si te digo, todos los seres humanos somos creativos de cierta manera y en cierta medida.
  • Lo que nos hace recordar una experiencia es que se convierta en algo especial para nosotros.
  • Si todo el tiempo ofreces algo especial, llegará el momento que sea lo mínimo que los demás esperan de ti; en un elemento esencial tuyo o de tus proyectos. Por tal motivo, debes estar consciente de qué manera quieres diferenciarte y cuándo hacerlo.
  • Crear WOWs en tu vida es totalmente aplicable en lo profesional y puedes hacerlo en todo momento a nivel personal. Solo tienes que querer hacerlo y estar consciente de ello.
  • Empieza a hacer cosas diferentes en tus momentos cotidianos y empezarás a ver la vida positiva y creativamente diferente. Esto te ayudará a tener ideas nuevas que pueden causar impacto.

Fuente: Soy Marketing

Qué es la “economía gig”, por qué está creciendo tan rápido y cuáles son sus riesgos

Digamos que estás sin empleo. Y que ves una oportunidad en trabajar con Uber llevando pasajeros en tu automóvil. También puedes arrendar tu departamento a través de la plataforma digital Airbnb. Y vender algunas de tus cosas en Facebook sin intermediarios; y quizás ofrecer tus servicios profesionales por algunas horas.

Al final del mes te haces un sueldo y entonces la combinación de estas opciones te permite vivir sin tener un empleador. Te conectas directamente con otros usuarios en Internet. Eres libre, eres tu propio jefe.

Suena muy bien, quizás, pero no tienes protección social ni estás ahorrando para tu jubilación. Te enfermas y el asunto se complica. Vacaciones pagadas, ni lo sueñes. Lo que sonaba perfecto, parece que no lo es tanto.

Esa es una cara de la moneda. La otra, es la de los profesionales altamente calificados que trabajan de manera independiente para varias compañías, organizan su tiempo y desarrollan habilidades que les permiten insertarse en distintos equipos de trabajo.

Muchos son emprendedores, pueden trabajar desde la casa o el avión y generan ingresos superiores a los que podrían conseguir en un trabajo fijo con un solo empleador. Se mueven en el mundo digital como peces en el agua y nunca dejan de estudiar.

Los dos perfiles forman parte de la economía gig, también conocida como economía colaborativa, o economía de los freelance, que ha generado una gran cantidad de empleos en la última década.

Crece en la medida que se crean nuevos desarrollos tecnológicos que generan plataformas para que los usuarios intercambien bienes y servicios al margen de las empresas tradicionales.

¿Independencia o precariedad del empleo?

El nombre gig proviene, según una de las versiones más difundidas, de la época en que los músicos de jazz se ganaban la vida con el dinero recibido en cada presentación. Algo que persiste hasta el día de hoy en el mundo artístico y que se ha hecho extensivo al resto de los sectores laborales.

Este modelo de trabajo le ha dado buenos resultados a los innovadores tecnológicos que, con sus start-ups, crean las plataformas necesarias para el intercambio colaborativo, operando con mínimos costos y convirtiéndose en mediadores dominantes de un sector, lo cual les permite quedarse con un porcentaje de cada transacción.

Un estudio de la consultora McKinsey arrojó que un 27% de los trabajadores en Estados Unidos y Europa forma parte de esta tendencia.

En el caso de Estados Unidos, una encuesta realizada por el Sindicato de Freelancers y la organización Upwork detectó 55 millones de personas que trabajan por cuenta propia. Pero no sólo eso. Dos tercios de los encuestados dijeron que eran independientes porque no tenían otra opción.

Una visión distinta del fenómeno tiene Diane Mulcahy, investigadora que recientemente publicó un libro sobre la economía gig en Estados Unidos.

“Muchos trabajadores independientes eligen esta forma de empleo porque valoran su autonomía, el control que tienen sobre su trabajo y la flexibilidad que les entrega”, dijo Mulcahy.

Sus investigaciones sobre el tema muestran que el fenómeno no se reduce a los conductores de Uber. Su análisis plantea que se trata de un cambio sustancial en el mundo del trabajo.

“Hay plataformas disponibles para el trabajo de codificadores, doctores, abogados, diseñadores gráficos y muchos otros profesionales. La economía gig cruza todas las industrias, salarios y niveles de educación”, dijo Mulcahy.

El concepto gig pareciera ser tan amplio que en él cabe un desempleado que busca una opción para sobrevivir, un empleado que busca ocasionalmente una segunda fuente de ingresos o un joven profesional de Silicon Valley que desarrolla proyectos creativos.

América Latina se suma a la tendencia

Según César Buenadicha, especialista líder del Fondo de Inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo (FOMIN), la economía colaborativa a nivel mundial crecerá desde US$14 mil millones en el 2014 a US$335 mil millones en 2025.

“En América Latina todavía no hay datos consolidados del crecimiento a la fecha , pero algunos datos de AirBnB y Uber en sectores clave como Brasil y México (y en menor medida Argentina), permiten estimar un aumento sustantivo del sector en la región”.

Según Buenadicha, la economía gig o colaborativa, entendida como una nueva forma de de interrelación entre consumidores y productores a través de plataformas digitales, crece velozmente en la región y plantea enormes oportunidades y retos.

“Hay que analizar y entender en detalle las implicancias laborales, fiscales, sociales, y en el ámbito de la competencia, de la economía colaborativa”, comentó.

Algunos de los riesgos que puede traer el crecimiento del sector se relacionan con el posible aumento de la informalidad laboral.

En este sentido, Buenadicha cree que debe existir una regulación oportuna para fomentar la inclusión social y, al mismo tiempo, la innovación en los países de la región.

Otros, en cambio, piensan que uno de los aspectos positivos de la economía gig es que no ha sido regulada, creando un espacio más democrático para que los propios usuarios tomen decisiones.

Fuente: BBC