¿Cómo será la gestión de talento en la era de los robots?

¿Cómo será la gestión de talento en la era de los robots?

Para Juan Lizárraga, director de ManpowerGroup Perú, la era de los robots marcará el enfoque de las áreas de recursos humanos.

Uno de los fenómenos que más atención genera en las grandes empresas, sobre todo entre las que están en el ámbito de la manufactura, es la progresiva automatización de los procesos de producción, donde máquinas, robots y softwares han comenzado a reemplazar a los trabajadores.

A medida que pasa el tiempo, este fenómeno, que parece no tener retroceso, se irá incrementando con el desarrollo de la tecnología, sobre todo en el campo de la inteligencia artificial,  generando diversos tipos de reacciones, como incertidumbre y temor y provocando, en un futuro no muy lejano, un nuevo motivo de tensión entre empleados y empleadores.

No se trata de una exageración. Según el reporte “The future of employment”, elaborado en el 2013 por dos profesores de la Universidad de Oxford —Carl Benedikt Frey y Michael A. Osborne—, para el año 2033 el 47% de empleos actualmente existentes en Estados Unidos estarán en situación de “alto riesgo”, porque probablemente su trabajado será ejecutado por máquinas.

En una primera fase, apunta el reporte, la mayoría de los trabajadores del sector transporte y logística serán reemplazados. Más tarde serán los administrativos y, en general, todos los empleados relacionados con el trabajo de oficina. Finalmente, le llegará su turno a los centros laborales vinculados a los procesos de fabricación y producción.

Para reflexionar sobre lo que será la interacción entre humanos y máquinas en las empresas, conversamos con Juan Lizárraga, director de ManpowerGroup Perú, quien ofrece luces sobre este sombrío escenario.

¿Cómo será un ambiente de oficina cuando los trabajadores interactúen con robots?
El verbo interactuar es el correcto. Lo que nosotros prevemos no es que el robot reemplace al ser humano, sino que haya una complementariedad. La gente imagina muchas veces a un humanoide o un androide caminando por las oficinas al lado de los humanos, pero esto ya ocurre, solo que de forma diferente. En la actualidad, tenemos softwares o máquinas que resuelven tareas repetitivas de los humanos. Ese es otro concepto clave: los robots solo van a asumir aquellas tareas mecánicas y repetitivas, pero la creación y la innovación será propiedad de los humanos.

¿Es correcto, como dice el estudio, que el 47% de los empleos estarán en “alto riesgo” por culpa de las máquinas inteligentes?
Hay varias predicciones con varias estadísticas y estimaciones que se están por confirmar. Nosotros estimamos que ese porcentaje no es muy alto. Nos remitimos al hecho de que solo las tareas repetitivas serán reemplazadas. Por otro lado, en el peor escenario (47%), otro fenómeno que se producirá es que se van a crear nuevas labores para los seres humanos. La tecnología y la era digital, si bien eliminarán algunas profesiones, también permitirán la aparición de nuevas carreras que ahora ni imaginamos.

¿Las oficinas de recursos humanos están listas para este escenario?
En el presente, frente a este futuro inmediato, las áreas de recursos humanos se están reconvirtiendo, para poder identificar capacidades y competencias de personas que deberán aprender a convivir con robots. Estas áreas deberán también poder descubrir ese talento dentro de sus organizaciones, para potenciar estas habilidades, implementando programas que faciliten y desarrollen estas competencias en las organizaciones.

¿Existen casos en el Perú que revelen que esta convivencia entre máquinas y personas ya se está produciendo?
Tenemos casos específicos. Dentro de las empresas de consumo masivo, una empresa del sector bebidas introdujo a su planta de producción, hace más o menos cuatro años, montacargas automatizados, que no requieren de conductor para desarrollar su trabajo de ingresar o sacar mercadería del almacén. En el sector de telecomunicaciones, conozco el caso de un call center donde parte de los trabajadores han sido reemplazados por un software.

¿Y cómo se está desarrollando la interacción en los centros laborales, entre los equipos que desarrollan estas innovaciones y tecnologías, y los trabajadores más tradicionales?
Hay un caso real, que es el de la banca, donde las empresas están liderando la transformación digital. Dentro de este sector, los equipos a cargo de las innovaciones están integrados por millennials. Ellos trabajan metodologías como el design thinking, donde se integra a un grupo de personas en un ambiente lúdico y suelto, sin una regla clara de vestimenta. Allí, los horarios son muy variables, las personas pueden intercambiar su labor con actividades de entretenimiento, no hay jerarquías y el cumplimiento de metas se mide a partir de la realización de objetivos.
En estos espacios las áreas de recursos humanos ponen énfasis en la integración de las generaciones, para que se aporte conocimiento de ida y vuelta, entre trabajadores millennials muy digitalizados y colaboradores de otras generaciones con menos roce con la tecnología. Las áreas de recursos humanos de estos lugares también están aplicando metodologías de design thinking para desarrollar nuevos procedimientos para adaptarse al cambio, teniendo como foco de preocupación a los millennials y los centennials (nativos digitales), que participan en estas sesiones para expresar sus necesidades y su visión, hasta traducir eso en actividades especificas.

¿Los robots y la inteligencia artificial provocarán finalmente grandes tasas de desempleo?
Parecen dos fenómenos aparentemente contradictorios. Por un lado, existe escasez de talento. Por otro lado, desempleo. En un mundo perfecto, cuando se produce escasez de talento es porque existe escasez de oferta, por lo tanto no hay desempleo. Pero ambos fenómenos conviven. Y ¿por qué? Porque cada día se demandan perfiles profesionales más innovadores, más especializados, más capacitados, con mejores competencias, tanto blandas como duras. Pero el talento no se actualiza al mismo nivel que la demanda, por lo que se produce desempleo.

Es decir, la tecnología, ¿ya está generando desempleo?
Sí, porque los profesionales, en general, no se actualizan a la velocidad que exige el desarrollo tecnológico. Con la llegada de los robots y la inteligencia artificial, eso se podría agravar.

Fuente: El Comercio

Cuatro razones por las que 2017 fue el año de la inteligencia artificial

Mayores inversiones, empresas volcándose a la tendencia y aplicaciones masivas de inteligencia artificial marcaron a ésta como la tendencia del año.

En 2016, el sistema de inteligencia artificial (AI) desarrollado por Google, AlphaGo venció al entonces mejor jugador del juego Go, en una partida.

Esta fue la primera ocasión en la que un algoritmo venció a un ser humano en un juego de estrategia tan complejo, lo cual marcó un hito entre los expertos en el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial; sin embargo, a lo largo de 2017 tanto el uso del concepto, como las aplicaciones e inversiones en AI se maximizaron, marcando no sólo un punto de inflexión en el avance científico, si no convirtiéndolo en la tendencia del 2017.

A inicios de 2017, el Foro Económico Mundial (WEF), marcó dicha tecnología como una de las que tendría mayor crecimiento en el año lo cual se vería, a su juicio, reflejado en mayores inversiones, mayor capacidad de procesamiento tecnológico y aplicaciones de la tecnología que tuvieran un efecto significativo en la resolución de problemáticas de gran escala.

Podremos usar AI para extender y aumentar las capacidades humanas para resolver problemas reales que tengan un efecto en la salud, pobreza, educación y política. Si hay un problema, tener un nuevo ángulo de resolución a través de la lente de AI será ahora casi siempre una garantía. (…) podremos empezar a predecir el futuro”, citó el WEF en un estudio.

Estas son cuatro claves que marcaron 2017 con inteligencia artificial:

  1. Crecimiento del mercado: De acuerdo con datos de Statista en 2016, los ingresos en el mercado global de AI ascendieron a 1,300 millones de dólares y al corte de 2017 serán por 2,400 millones de dólares. Se estima que en 2018 esta última cifra crezca al doble.
  2. Récord de inversión: Durante tres trimestres consecutivos el sector de startups de AI mantuvo un récord de inversión por encima de los 1,000 mdd, según datos del reporte trimestral de startups de PWC y CB Insights. Las vertientes que atrajeron más inversión fueron AI para autos y para aplicaciones en agricultura. Se cerraron 91 inversiones solo en el tercer trimestre de 2017.
  3. Adopción empresarial: Por primera vez en los últimos cinco años las empresas declaran tener ya en operaciones alguna herramienta de AI. Según el reporte de Teradata, 80% de las firmas encuestadas dijo ya tener operaciones con esta tecnología mientras que 30% dijo que la tendría para 2018. Estas firmas estiman tener un retorno de inversión en máximo tres años.
  4. Apuestas de los gigantes: Las grandes firmas de tecnología, tanto de Silicon Valley como en China, realizaron este año inversiones, lanzamientos y desarrollos enfocados a AI. La división DeepMind de Google cobró relevancia por la aplicación de AI en reconocimiento facial y estético para aplicaciones de fotografía por ejemplo mientras que AI de Facebook comenzó ya a usarse para identificación de rostros, tendencias y respuestas automáticas en Messenger a través de bots.

Fuente: Expansión

 

Las siete inteligencias artificiales más listas de 2017

Son ‘guapas’, son listas y, también, son multifunción. Hablamos de las inteligencias artificiales, de los sistemas, dispositivos y algoritmos que parecen sacados del mismísimo Black Mirror y que en Blade runner cumplirían una función social. En eldiario.es hemos hablado este año de sistemas que lo mismo escribían noticias que pintaban cuadros de forma autónoma. También de los que se aventuraban a anticipar el final de una relación e incluso del Gran Hermano chino.

Pero esos no han sido los mejores. Las siete magníficas inteligencias artificiales del año se encuentran enumeradas aquí debajo. El orden es aleatorio a pesar de que algunas sean más interesantes que otras, pero todas tienen un punto común: anticipan el futuro y serán, de una u otra manera, el punto de partida para las actualizaciones venideras. Según Statista, aunque la industria de la inteligencia artificial hoy por hoy mueva unas cifras cercanas a los 2.500 millones de dólares, en 2025 ese valor podría llegar a los 60.000 millones de dólares.

Hablar con los muertos

José Cervera preguntaba a los lectores cuánto estarían dispuestos a pagar para hablar con sus seres queridos muertos. Aunque nadie le contestó directamente en el artículo, el tema servía para reabrir el debate de la conciencia del ser humano y su existencia más allá del contenedor que la guarda, el cuerpo. ¿Seguimos siendo nosotros cuando toda nuestra personalidad está volcada en un disco duro? ¿Qué diferencia a nuestro cerebro de un ordenador? ¿Podrá algún día una computadora “leer” todos los datos almacenados en nuestra cabeza? Esta y otras preguntas, además de las evidentes que surgen por hablar de algo siempre tan delicado como la muerte, plantean las dudas que ya exploraron ficciones como Black Mirror en su momento.

Versos a máquina

La luz solar se perdió en la ventana de cristal es el nombre del primer poemario escrito por una inteligencia artificial. Bajo el lacónico nombre, la editorial pequinesa Cheers Publishing publicó el volumen en mayo, en un libro escrito por el software de Microsoft, Little Ice. La inteligencia artificial generó 10.000 poemas en 2.760 horas (115 días), aunque primero necesitó que los desarrolladores le “enseñasen”, a modo de base de datos, 519 poemas escritos en los últimos 90 años.

Robots que farolean a los mejores

Se llama Libratus y solo saber hacer una cosa: jugar al póker. Aunque esta IA parezca tonta, en realidad, consiguió ganar en enero de este año a cuatro de los mejores jugadores del juego de cartas del mundo. Los investigadores de la Universidad Carnegie Mellon de Pensilvania (EEUU) tan solo enseñaron al bot las reglas básicas del póker, que estuvo entrenando durante meses contra sí mismo hasta estar preparado para desafíar a los humanos. ¿El resultado? Un millón y medio de dólares a cero.

La selección de personal es un programa informático

Una empresa de Aquisgrán (Alemania) ha inventado un software capaz de analizar, a través de la voz de una persona, su personalidad y sus cualidades psicológicas. Es por eso que cuando la periodista alemana Miriam Hoffmeyer mantuvo una conversación de 20 minutos con la IA, esta le dijo que tenía “un gran vocabulario” y “tendencia a relativizar”, con unos “niveles de estrés en orden”. El programa es capaz de analizar las más de 500.000 características que definen nuestro lenguaje y emitir juicios y valoraciones sobre sus interlocutores. Sus creadores no ocultan que será Precire (así se llama el software) el que sustituya a los directores de recursos humanos y a los encargados de selección de personal.

El futuro es automejorarse

En mayo, Google presentó AutoML, un software capaz de mejorarse a sí mismo y a otras máquinas. El primer proyecto fue la creación de una red neuronal convolucional (especializadas en el tratamiento de imágenes) que fuera capaz de identificar por sí misma los elementos presentes en cada fotografía. Después de ser entrenada con más de 60.000 fotografías, consiguió superar la tasa de éxito de anteriores modelos creados por investigadores hasta en un 4%. Google quiere, además, introducir su software en otras empresas del mundo que trabajen conmachine learning para así mejorar su proyectos en curso gracias a AutoML.

Troleando al Captcha de Google

Esta inteligencia artificial es más eficaz que los humanos a la hora de decirle a Google “no soy un robot”. Se llama unCAPTCHA y acierta el 85% de las veces que tiene un Captcha delante gracias a la prueba sonora. El software se descarga el audio, lo segmenta en varias partes y lo sube rápidamente a varios asistentes de voz en Internet. Una vez hecho esto, el software convierte las respuestas sonoras a dígitos e introduce el valor correcto para engañar al Captcha. Todo un prodigio inteligente.

Reconocimiento facial e implicaciones éticas

La cara es el espejo del alma y, también, el último obstáculo que la inteligencia artificial quiere sortear. Este año ha sido el primero en el que un hombre fue detenido gracias a un sistema de reconocimiento facial en Gales del Sur. La policía siguió los cálculos de un algoritmo y este no se equivocó. Por eso preguntamos a una empresa española especializada en este tipo de sistemas cómo funcionan, quién los usa y qué posibilidades tienen. Y cuidado, porque a pesar de que te tapes la cara, estos programas podrán saber quién eres hasta un 55% de las veces.

Fuente: WeForum

Conoce la Realidad Aumentada de Amazon para mejorar las ventas

Black Friday y Cyber Monday, los eventos más importantes de ventas en Estados Unidos, impulsan a los minoristas y tiendas de comercio electrónico a la innovación. Amazon está probando algunas cosas para ser más exitosa.

La semana más esperada de compras en Estados Unidos está por llegar y los minoristas y tiendas de comercio electrónico se preparan para impulsar las ventas. Para ello, disponen de innovación y buscan conectar con los consumidores de una forma diferente.

Amazon, el rey del comercio electrónico, ya adelantó parte de sus iniciativas para impulsar más ventas en esas fechas (Black Friday y Cyber Monday) y, en esa línea, anunció la apertura del Black Friday Deals Store, lo que marca oficialmente la temporada de compras festivas.

El Black Friday Deals Store, disponible en www.amazon.com/blackfriday, brinda ofertas en cada categoría hasta el Black Friday el día 24 de noviembre. En ese tiempo, los consumidores encontrarán ofertas en todo, desde juguetes y electrónicos hasta los básicos para las fiestas de fin de año y lo último en la moda – todo desde una locación conveniente.

Asimismo, Amazon lanzó la función de realidad aumentada de Amazon para los consumidores con iOS11 instalado en sus iPhone 6S o los sistemas más nuevos. Usando el Apple ARKit, los consumidores pueden realizar mejores compras al permitirles visualizar productos dentro de su hogar, con funciones para moverlo y rotarlo para una vista de 360 grados en vivo a través de sus cámaras para estar seguros de que es el estilo correcto.

Además, Amazon ya tiene la opción para elegir español como tu idioma preferencial para comprar en Amazon.com y en el Amazon App. Solo necesitas hacer clic en el botón del “globo” – ubicando en la barra de navegación en la parte superior de la página de inicio de Amazon – para seleccionar y realizar compras en español. Las preferencias pueden ser guardados para visitas al sitio a futuro bajo las preferencias “Your Account”.

Fuente: PC World

Este es el mercado más importante que abre el carro autónomo

El carro autónomo está en boca de todos. No sólo por la fascinación que la gente siente cuando ve un carroe conducido por un robot, no sólo por las futuristas cuestiones legales y jurídicas que nos obliga a plantearnos, sino también porque a la sociedad le encanta palpar un futuro que súbitamente ya está aquí al lado. El carro autónomo supone un indudable y disruptivo hito en la acelerada carrera del progreso tecnológico, y las posibilidades que abre sorprenden a propios y ajenos al sector. El carro autónomo transformará nuestras sociedades y socioeconomías llevándolas a un punto en el que ya no las reconoceremos ni nosotros mismos.

Pero más allá de todo lo anterior, que no por evidente es menos relevante, lo cierto es que en torno al carro autónomo gira todo un universo paralelo al comúnmente conocido y publicitado. Entre esas posibilidades que les decía que abre este nuevo concepto de vehículo, hay algunas que pasan más desapercibidas, y que en realidad son el mercado más importante que van a abrir estos vehículos no pilotados (al menos para sus primeros impulsores y creadores).

El carro autónomo: de la fiebre a los prototipos reales en nuestras carreteras

Fue en el siempre disruptivo Digital Enterprise Show (DES) del pasado mes de Mayo donde ya dedicaron un bloque al completo a la automoción, dentro del cual el autónomo no podía sino ocupar un rol destacado, como de hecho ocurrió. A este bloque de presentaciones y coloquios le reservaron el Revolution Theater: muy indicado para el tema, y a la vez muy ilustrativo sobre cómo ven en el sector de la IT al carro auto-pilotado. Por palabras del propio Director de Estrategia del DES, Lluis Altés, pudimos saber que el motivo de este “especial” es que escogen temas y tecnologías que son punta de lanza del sector, pero que a la vez tienen un impacto real ahora, sin tener que esperar una década para ver sus consecuencias en nuestras socioeconomías.

Una vez que les he introducido donde empezaron mis reflexiones para dar a luz este análisis, podemos pasar a ponerles brevemente en antecedentes sobre el carro autónomo (¿O debería decir ya abiertamente el Google Car?). Efectivamente, en la industria al carro autónomo se le llama por este nombre, pero más allá de términos sectoriales, lo cierto es que es la innovadora Google la que ha traído no sólo este concepto, sino también los primeros vehículos que en un tiempo récord están ya circulando por las carreteras de varias ciudades y estados.

Son muchos los interrogantes que estos vehículos nos hacen plantearnos, interrogantes sobre la tecnología del futuro, interrogantes sobre si reconoceremos en algo a nuestras socioeconomías dentro de unos años, interrogantes jurídicos y legales, y así hasta completar un largo etcétera. Por que se hagan idea de la transcendencia de algunas de estas cuestiones, pueden ustedes pensar en qué comportamiento debería adoptar un carro autónomo a la hora de, por ejemplo, anticiparse a una colisión inevitable en la que a un lado hay otro vehículo que viene frontalmente, y al otro un ciclista.

Es sabido que los reflejos que dirigen las últimas maniobras de los conductores que se ven en esta situación inconscientemente acaban optando por colisionar con el ciclista (su inconsciente lo hace por autoprotección, porque minimiza la gravedad de la colisión y posiblemente las víctimas, incluído él o ella mismo). Pero, ¿Es censurable programar un vehículo autónomo para que actúe de esta manera? Como poco es temerariamente imprudente (y hasta violento) escribir el código para que un vehículo autónomo opte siempre por arrollar al ciclista ante estas situaciones. La cuestión obvia entonces es ¿Y cómo programamos entonces la lógica que dirige el comportamiento de estos vehículos en estos casos? Porque lo que está claro es que algo hay que programarle a la CPU del vehículo: mientras que la Inteligencia Artificial no evolucione más y los robots no puedan programarse a sí mismos a gran escala, nada puede ayudarnos a eludir esta responsabilidad.

Los principales mercados y cambios socioeconómicos tangibles que ha abierto el carro autónomo

Empezaremos esta sección a título meramente introductorio con los cambios más difundidos y obvios, puesto que alguno se les ha podido pasar por alto. El primer cambio es el referido a la conducción eficiente y a un descenso del consumo energético (eléctrico o de combustibles fósiles según sea el mix energético de cada país). Otro cambio es que el número de conductores aumentará, no sólo porque la sencillez hará que más adultos se animen a comprar un vehículo, sino también porque se expandirá la banda de edad a partir de la que se permitirá utilizar uno de estos vehículos sin acompañantes adultos.

Un tercer cambio importante es el que, de forma tan evidente, va a traer al sector de la logística y el transporte. De hecho, estos cambios trascienden el transporte por carretera, y ya se está avanzando en barcos cargueros autopilotados, o mejorando con Inteligencia Artificial los sistemas de navegación aérea existentes desde hace décadas. Otro cambio es el que se refiere al sector de las aseguradoras; las cuestiones que se plantean en este campo afectan a determinar quién es responsable subsidiario de un accidente cuando un vehículo autónomo esté involucrado, ¿El ocupante? ¿La compañía de seguros? ¿El fabricante del vehículo? ¿O la empresa que ha programado el sistema de navegación?

Sin una relación necesariamente directa, el mercado del alquiler por minutos de vehículos en grandes ciudades, que está despegando desde hace unos meses, tiene unas proyecciones exponenciales cuando además entran en escena los carros autónomos. No me pregunten exactamente por qué, pero parece un hecho que los jugadores del sector asumen que un carro autónomo será visto por los consumidores como una commodity sin gran diferenciación, y por lo tanto entiendo que por ello tenderán mucho más a optar por el alquiler por uso que por la propiedad: a efectos prácticos la “share economy” parece ir de la mano del autopilotado.

Pero otro de los cambios, especiamente relevante desde los puntos de vista socioeconómicos que les suelo traer, es que los carros autónomos circulando masivamente por nuestras carreteras van a ser literalmente una inmensa flota de dispositivos muy avanzados e inteligentes, con muchísima más capacidad de cómputo, de portar sensores, y con medios técnicos muy superiores o incluso complementarios de los de nuestros smartphones. Efectivamente seremos nosotros mismos los que involuntariamente, al viajar en nuestro carro, vayamos poblando los mapas con recorridos, fotos, datos de sensores de lluvia o viento, atascos, accidentes, estado de las carreteras, gasolineras… y así hasta el infinito.

Ahora mismo, cuando usted viaja, su smartphone ya capta y transmite mucha información, pero ésta será mucho mayor, más fiable, y omnipresente cuando sea su carro el que lo haga por sí sólo y de forma permanente. El carro autónomo será autónomo no sólo por la conducción, sino también toda la infinidad de “otras” nuevas funciones que va a asumir.

Por último, no podemos cerrar este apartado sin incluir entre esos cambios socioeconómicos que va a traer el carro autónomo a los fabricantes del nuevo vehículo y a la industria automovilística. Simplemente decirles aquí que el eléctrico ya era un importante reto de transformación para el sector tradicional de la automoción, pero a esto va ahora y se le suma el autónomo. Una combinación de retos que va a transformar una de las industrias clave de nuestras socioeconomías, por su capacidad industrial, y por el producto que pone en manos de los ciudadanos con todo lo que nos permite.

Y el principal mercado que abre el Google Car oculto tras los titulares es…

¿Nunca se ha preguntado por qué Google se ha podido decidir a embarcarse en un proyecto tan apartado de su negocio tradicional como es el Google Car? Es cierto que la fama (ganada por méritos propios) de innovador de Google trasciende ampliamente los límites de la búsqueda online y la publicidad dirigida, pero estarán ustedes de acuerdo en que una cosa es desarrollar una aplicación como el fantástico Google Sky Map, y otra muy distinta es meterse en sector tan complejo como el automovilístico.

No puedo negarles que resulta obvio que Google tiene uno de los pilares de su futuro en Google Maps y todas las posiblidades que abre a la publicidad geolocalizada y a las búsquedas online. Es seguro que en Mountain View tienen muy claro, desde hace años, esa futura flota de vehículos inteligentes que, provistos de múltiples y potentes sensores, van a ayudarles a poblar y enriquecer sus ya descomunales bases de datos y su modelo de mundo digitalizado.

Pero ¿Cree usted que ésta era la única motivación para un proyecto tan complejo en un sector tan competitivo? Puede usted estar pensando en que, además, el Google Car puede ser en el futuro un absoluto éxito de ventas y añadir muchos ceros a la cuenta de resultados de Google. Puede ser otra motivación, no se lo voy a negar, pero realmente es un beneficio extremadamente potencial para los recursos que el proyecto está requiriendo. ¿Qué hay si le digo que hay otra motivación que está muy ligada al negocio core de Google, y que le va a reportar pingües beneficios desde el primer día? ¿Qué hay si les digo que además el proyecto de Google Car puede no traducirse en un liderazgo de Google, e incluso en un sonoro fracaso, pero sin embargo esos beneficios seguirán nutriendo las cuentas en Mountain View?

Un nuevo yacimiento de la materia prima del siglo XXI

Pues ni más ni menos ese mercado que abre el Google Car, que va a reforzar su negocio core, y que le va a aportar beneficios desde el primer día es usted. Sí, ha leído bien: el objetivo (una vez más) es usted, o, más bien, su tiempo. El Google Car para Google no solo supone abrir un nuevo mercado, no sólo es un nuevo producto… Es reseñable que se trata de un nuevo producto cuyo modelo de negocio no deja obsoletos otros productos de su portfolio, pero el tema es que es un producto que además refuerza y da negocio al resto de sus principales líneas de producto y a su modelo de negocio principal y tradicional. Literalmente, el Google Car supone una mina de oro para Google, o, teniendo en cuenta que los datos son la materia prima del siglo XXI, llamemos las cosas por su nombre y digamos: una mina de datos.

Debemos tener en cuenta que el tiempo de los conductores es un preciado tesoro para Google. Google es la primera interesada en que sus usuarios tengamos el máximo tiempo posible para navegar y usar nuestros dispositivos. Si multiplica usted el número de vehículos en el mundo, por el uso diario de esos vehículos, y lo traduce en horas de navegación (que es en lo que en su mayoría se van a traducir), las cifras resultantes son apabullantes. En efecto, el principal negocio de Google se deriva de nuestra navegación, y tenga presente que los datos son la materia prima del siglo XXI, como ya analizamos en el artículo “Nuestros datos son la nueva materia prima de la economía, regular la “data economy” es esencial“.

Por lo tanto, para Google el carro autónomo equivale a haber encontrado una de esas inconmensurables reservas petrolíferas por explotar que a veces leemos en los titulares que acaban de descubrir en un punto recóndito del globo. Google ha encontrado una mina de oro, un yacimiento por explotar de tiempo de sus usuarios y datos para sus bases de datos. ¿Por qué pensaba si no usted que Google podría tener tanto tanto interés en el Google Car? Su interés va más allá de venderlo por millones de unidades, o utilizarlos para digitalizar nuestro mundo: Google es una de las compañías del mundo que mejor (y más) monetiza nuestro tiempo online.

Y lo mejor es que explotando este tiempo Google no perjudica a nadie , es más, incluso beneficia también a la competencia, porque usted también navegará por iTunes o Amazon. Y también le beneficia a usted, porque no nos reportaba más que nervios tener a millones de conductores cada día en un atasco durante horas y con las manos en el volante. Es literalmente un nuevo yacimiento descubierto de tiempo de los usuarios, y (en principio y pontencialmente) puede traer muchas ventajas: a usted porque dispondrá cada día de un precioso tiempo extra nada desdeñable para usarlo en lo que usted guste (sea Google-made o no), y para las empresas del sector porque van a competir por que usted dedique ese tiempo a sus servicios online, y lo podrán monetizar.

Además será un tiempo con un alto porcentaje de navegación y/o online, pues es un tiempo en que usted estará solo, tranquilo o tranquila, sin niños a los que dedicar su atención, y con ganas de informarse, trabajar, buscar, entretenerse, comprar… Un win-win a todas todas. Más allá de abrir meramente un mercado con un producto propio, y de convertirse en una automovilística, a Google le interesaba ser la bujía que prendiese la chispa que iniciase la combustión de este nuevo mercado por explotar. Sean los carros del futuro Google Cars, de Ford, o de Volkswagen, incluso aunque Google no sea finalmente un futuro fabricante automovilístico, Google ha conseguido uno de sus principales objetivos: nuestro tiempo. Es lo que tiene la innovación: una vez que un jugador prende la chispa, ya no hay marcha atrás.

Qué es y cómo funciona Hyperloop, el transporte del futuro

Hyperloop es un nuevo medio de transporte. Su diseño fue pensado intentando mejorar la velocidad de los aviones, implementándolo por tierra como si fuera un tren.

El concepto se diseñó, imaginando todos los futuros problemas e intentando reducir los tiempos al máximo. Por eso Elon Musk pensó en un tubo completamente cerrado para que pasase el medio de transporte por él y así se consiguiese una mayor seguridad y una velocidad extra.

Hyperloop estaría compuesto por cápsulas selladas capaces de alojar unas 30 o 40 personas. Durante el funcionamiento las cápsulas circulando tendrían una separación de unos 40 km. Se estimaría el transporte de miles de pasajeros por hora. Aunque todos estos datos pueden variar con el tiempo y también varían con cada compañía.

¿Quién realiza Hyperloop?

El proyecto inicial es libre de derechos y en vez de crear una patente para Hyperloop Elon Musk decidió abrir al mundo los datos para que pudiera ser un proyecto colaborativo; su ambición sigue pensando en Marte y cuando le han preguntado por ello, ha declarado que la atmosfera de Marte sería perfecta para Hyperloop.

La velocidad media supera los 900 km/hora; esto supone duplicar la velocidad del tren más rápido del mundo. En este caso hablamos del tren de levitación magnética que une Shanghái con su aeropuerto que llega a alcanzar más de 400 km/hora.

Su intención es superar los 1200 km/hora en las mejores condiciones pero lo normal será superar los 1100 km/hora. Veremos finalmente cómo evoluciona Hyperloop y qué velocidad logra finalmente alcanzar.

Como ejemplo hablan de la duración de un trayecto entre Dubai y Abu Dhabi, que por coche nos llevaría unas dos horas aproximadamente para recorrer los 140 kilómetros de separación, podría ser recorrido en tan solo 12 minutos.

Elon Musk explicó que crear un Hyperloop entre Los Ángeles y San Francisco costaría unos 6.000 millones de dólares.

¿Cómo será viajar a 1200 km/h?

La idea original es que las cápsulas salgan desde “la terminal” cada pocos minutos o segundos dependiendo de la afluencia de clientes. Este concepto desmonta por completo la competencia del resto de transportes.

No solo saldrían las cápsulas de forma constante si no que ya no existirían los problemas habituales que ocurren en los vuelos con las cancelaciones sin previo aviso. Como se puede ver en el vídeo, el sistema permite una autogestión diferente a los transportes habituales agilizando por completo el sistema informático totalmente autónomo.

Todos los tickets y el equipaje estarán controlados electrónicamente, pero la compañía asegura que los vagones están diseñados para que los pasajeros mantengan sus maletas cerca en todo momento de esta manera nos ahorraríamos el check-in y las colas para comprar billetes.

Cualquier información relacionada con el viaje se podrá consultar vía web, desde el tiempo de duración estimada hasta los precios o los horarios

Una vez seleccionada la ruta, se nos asignará una puerta de salida que nos llevará directamente a la cápsula correspondiente.

Tendremos diferentes pods a nuestro servicio desde el más económico hasta el más lujoso, pasando evidentemente por aquellas cápsulas diseñadas para mantener reuniones.

¿Y lo mejor? ¡Es ecológico!

Fuente: ComputerHoy

 

10 tendencias tecnológicas para el 2015

tendencias-tecnologicas-2015-443x295Si una palabra define la era de la hiperconexión gracias a internet y el mundo digital, ésa parece ser inteligencia, entendida como la capacidad de los dispositivos de trascender todas las barreras. Según Gartner, la consultora internacional referente en cuestiones de tecnologías de la información (TI), en los próximos dos años esta tendencia no hará más que confirmarse y extenderse.

Los analistas de la consultora acaban de esbozar en el evento más importante del mundo de dirigentes de TI, el Gartner Symposium /ITxpo de Orlando, las diez tendencias tecnológicas que deberán tener en cuenta las empresas en sus estrategias para los próximos años. 2015 traerá, según Gartner, una llegada de la inteligencia a todas partes así como la fusión de los mundos físico y virtual y un gran impacto de las tecnologías de la información en el desarrollo de los negocios digitales.

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