Google anuncia un profundo rediseño de su página de búsquedas

El popular motor de búsquedas de la multinacional ofrecerá dentro de unos meses nuevas funcionalidades y una estética mucho más práctica y funcional.

El gigante de la tecnología Google se prepara para acometer cambios en su popular motor de búsqueda –tan popular, que ha dominado con claridad el mercado a lo largo de los últimos 20 años-, como se desprende del propio anuncio hecho al respecto por la compañía, que ya está trabajando en un nuevo diseño para la página así como la inclusión de nuevas funcionalidades.

Además de apostar por una estética no solo agradable a la vista sino, sobre todo, práctica y funcional, la empresa dará más visibilidad y protagonismo a todos los proveedores de contenido que han venido jugando un papel esencial en el éxito de Google, ofreciéndoles la posibilidad de presentar mejor sus propuestas para captar nuevos públicos.

“Con frecuencia encontramos diversas perspectivas, todas ellas legítimas, por parte de nuestros socios y por eso queremos darles más presencia en nuestro buscador, para ahondar además en una mayor pluralidad de fuentes”, ha explicado en un comunicado Matthew Grey, principal responsable de Google en lo que respecta a estas modificaciones.

Las novedades que pronto implementará la compañía en su afamado motor de búsqueda han sido interpretadas por algunos analistas del sector como parte de una estrategia con la que contentar a editoriales y medios de comunicación, los cuales se han venido mostrando muy críticos con Google -y con Facebook- por enriquecerse a costa de su material sin recompensarles por ello.

Google está lidiando finalmente con una de las mayores polémicas generadas por su producto más exitoso. Sin embargo, al mismo tiempo se niega a aceptar toda su responsabilidad o a pedir perdón al decir: ‘Vale, a veces nos confundimos, pero vamos a resolver el problema reconociendo que hay varios puntos de vista sobre el tema'”, ha explicado Joseph Evans a la BBC.

 Fuente: wradio

La inteligencia artificial es más importante que el fuego y la electricidad: CEO de Google

Sundar Pichai, el CEO de Google, aseveró que la Inteligencia Artificial será una herramienta tan importante para el ser humano que superará el impacto del fuego y la electricidad.

“La IA (inteligencia artificial) es probablemente lo más importante en lo que la humanidad ha trabajado alguna vez”, indicó el presidente ejecutivo durante su participación en el Foro Económico Mundial de Davos de este año.

El ejecutivo indicó que, a diferencia de las reservas que muchos expertos como Stephen Hawkin han expresado, la IA nos salvará y no nos destruirá. Dijo que esta tecnología podría eliminar muchas de las limitaciones en sectores como el de energía limpia, barata y confiable.

Pichai admitió que hay riesgos importantes en el uso de la AI y pidió la colaboración la cooperación internacional para desmilitarizarla y destinarla para el beneficio de la humanidad.

El primer Centro de Inteligencia Artificial de Google en Asia estará en Pekín, China. Este centro será similar a los que ya tiene en Nueva York, Toronto, Londres o Zúrich que trabajan para que “la AI sirva mejor a todos”, anunció este miércoles la compañía estadounidense.

Fuente: Entrepreneur

“Jean” del futuro combinará tecnología y ecología

El “jean” del futuro unirá el desarrollo sostenible con alta tecnología permitiendo orientar la vestimenta en la calle así como mantener el cuerpo a una temperatura adecuada. 

Entre las innovaciones presentadas esta semana en el Salón Denim Premiere Vision de París, destaca una cazadora tejana resistente al agua, dotada de bandas de paneles solares y un cable en el bolsillo que permite recargar el teléfono móvil. Su creadora, la diseñadora holandesa Pauline van Dongen, utilizó hilos de “jeans” usados.

El fabricante brasileño Vicunha Textil propone una tela termorreguladora, que mantiene el cuerpo a temperatura constante gracias a una microfibra utilizada normalmente para la ropa de deporte. El estadounidense Cone Denim emplea por su parte una fibra robusta que sirve para la vestimenta de los motociclistas.

La start-up francesa Spinali Design apuesta por un pantalón vaquero con captores en la cintura y una conexión bluetooth con el teléfono que permite orientarse en los desplazamientos.

“Usted ingresa un destino en su aplicación y los captores vibrarán a la derecha o a la izquierda” en función de la ruta, explica a la AFP Romain Spinali, responsable de innovación de la empresa.

Lavar sin agua

El gigante estadounidense de internet Google trabaja por su parte junto a la marca Levi Strauss para fabricar ropa que permita comprar productos a distancia gracias a un tejido especial interactivo.

Pero el “jean” del futuro, para muchos expositores del Salón, es también una prenda respetuosa con el medioambiente.

Fuente: Globovisión

Magenta, el programa de Google que aspira a crear nuevas formas de arte

Cuadros, esculturas, canciones… la estructura de las obras de arte no suele ser demasiado innovadora y eso es precisamente lo que el gigante quiere cambiar con su sistema de inteligencia artificial combinado con los mejores artistas humanos

Los algoritmos de aprendizaje de máquinas no tienen demasiadas probabilidades de echar a los pintores, cantantes y compositores de sus empleos en un futuro próximo, a juzgar por su cuerpo de trabajo hasta la fecha. Pero Google Brain está desarrollando herramientas que emparejan artistas con herramientas de aprendizaje profundo para desarrollar novedosas obras de arte juntos, afirmó el científico Douglas Eck de la división de investigaciones de inteligencia artificial del gigante de búsquedas, durante la conferencia EmTech Digital de MIT Technology Review el pasado martes.

Eck espera que la plataforma, llamada Magenta, permita a la gente producir tipos totalmente nuevos de música y arte, de forma parecida al impacto de los teclados y baterías electrónicos y las cámaras. Eck señaló que Magenta podría servir un papel análogo al de Les Paul, que ayudó a desarrollar la guitarra eléctrica moderna. Pero Eck dijo que querían mantener involucrados a los artistas para empujar los límites de la nueva herramienta de maneras interesantes, como un Jimi Hendrix que sujeta su instrumento del revés, estira las cuerdas y distorsiona el sonido.

“Lo divertido consiste en encontrar maneras nuevas de romperlo y ampliarlo”, dijo.

Eck, que anteriormente fue un profesor adjunto de informática de la Universidad de Montreal (Canadá), explicó que le atrajo el proyecto porque él mismo se considera un “músico fracasado”. Como guitarrista y pianista que antes tocaba “folk post punk” en cafeterías, tenía seguidores que se contaban por “docenas”, dijo.

Google Brain intenta continuamente mejorar los algoritmos de Magenta para crear canciones y realizar transferencias de arte desde imágenes. Sobre el escenario, Eck tocó una canción de piano generada por ordenador que se volvió cada vez más fácil de escuchar al proporcionarle a la herramienta más reglas a seguir, generando finalmente una frase que podría tener todo lo necesario para servir como jingle de anuncio de pasta de dientes.

Un reto crítico ahora consiste en desarrollar mejores interfaces humanas para la tecnología. Los investigadores empezaron con el equivalente de una solicitud de línea de comando, pero Eck señaló que quiere acercarse más a la “naturalidad” de una unidad de efectos de guitarra. Espera que el proyecto atraiga talentosos músicos y codificadores para seguir mejorando la herramienta y aplicarla de maneras nuevas.

“No creo que máquinas que generen arte solas sean tan interesantes como se podría pensar”, concluyó. “La pregunta es, ¿pueden las máquinas ayudarnos a hacer un tipo totalmente nuevo de arte?”

Fuente: Technology Review

YouTube cambia las reglas: ahora ganar dinero con videos será más difícil

El bullado y lamentable episodio del youtuber Logan Paul en Japón trajo consecuencias para YouTube, que ha anunciado cambios que harán que ganar dinero con videos sea todavía más difícil.

En el blog oficial de Ad Words, Google habla de lo que será un “criterio más estricto” a la hora de monetizar los videos. Lo primero y más importante es que se modifica el mínimo para optar a la monetización a través del programa de socios de YouTube: ahora será necesario tener al menos 1.000 suscriptores y más de 4.000 horas de visualización en el canal durante los últimos 12 meses.

Este cambio no es menor, tomando en cuenta que actualmente un canal necesita apenas 10.000 reproducciones para monetizar los videos. Y como comienza a correr desde ya, habrá bastantes canales afectados aunque si se toma en cuenta el total de dinero repartido, las diferencias no serán muchas ya que YouTube asegura que “los creadores de contenido que siguen dentro del programa representan más del 95% del alcance publicitario”.

En otras palabras: los canales más pequeños y que actualmente no ganaban mucho dinero ya no son parte de la plataforma de socios de YouTube. Y para volver a entrar, tendrán que cumplir con las nuevas reglas.

Pero además, habrá un cambio crucial dentro de Google Preferred, el sistema que engloba a los canales más populares y que los conecta con patrocinadores más grandes. Desde febrero, los videos de creadores que estén en Google Preferred serán revisados manualmente y si no cumplen con los estándares de YouTube, no tendrán anuncios (y por ende, no dinero).

Esto es importante porque una de las críticas más graves en el caso del video de Logan Paul fue que a YouTube se le acusa de no haber dado de baja el video de la infamia aún luego de haber sido revisado de forma manual. Con esta nueva regla entonces, YouTube quiere asegurarse de que algo similar no vuelva a suceder.

“No podemos negar que 2017 fue un año difícil y que los problemas afectaron tanto a nuestra comunidad como a nuestros socios”, dicen en YouTube. Por ende, la idea de todas estas modificaciones es que las reglas estén claras y que, de una u otra forma, los usuarios que monetizaban contenido basura o, al menos, cuestionable, tengan una barrera de entrada un poco más alta.

Obviamente habrá que ver como funciona todo desde que se implemente y eso comenzará a suceder entre febrero y marzo de este mismo año. En el papel, las ideas de YouTube no parecen malas pero monetizar videos tampoco lo era en su momento. Y aquí estamos, viendo videos de cadáveres y otras payasadas.

Fuente: Fayerwayer

Este es el mercado más importante que abre el carro autónomo

El carro autónomo está en boca de todos. No sólo por la fascinación que la gente siente cuando ve un carroe conducido por un robot, no sólo por las futuristas cuestiones legales y jurídicas que nos obliga a plantearnos, sino también porque a la sociedad le encanta palpar un futuro que súbitamente ya está aquí al lado. El carro autónomo supone un indudable y disruptivo hito en la acelerada carrera del progreso tecnológico, y las posibilidades que abre sorprenden a propios y ajenos al sector. El carro autónomo transformará nuestras sociedades y socioeconomías llevándolas a un punto en el que ya no las reconoceremos ni nosotros mismos.

Pero más allá de todo lo anterior, que no por evidente es menos relevante, lo cierto es que en torno al carro autónomo gira todo un universo paralelo al comúnmente conocido y publicitado. Entre esas posibilidades que les decía que abre este nuevo concepto de vehículo, hay algunas que pasan más desapercibidas, y que en realidad son el mercado más importante que van a abrir estos vehículos no pilotados (al menos para sus primeros impulsores y creadores).

El carro autónomo: de la fiebre a los prototipos reales en nuestras carreteras

Fue en el siempre disruptivo Digital Enterprise Show (DES) del pasado mes de Mayo donde ya dedicaron un bloque al completo a la automoción, dentro del cual el autónomo no podía sino ocupar un rol destacado, como de hecho ocurrió. A este bloque de presentaciones y coloquios le reservaron el Revolution Theater: muy indicado para el tema, y a la vez muy ilustrativo sobre cómo ven en el sector de la IT al carro auto-pilotado. Por palabras del propio Director de Estrategia del DES, Lluis Altés, pudimos saber que el motivo de este “especial” es que escogen temas y tecnologías que son punta de lanza del sector, pero que a la vez tienen un impacto real ahora, sin tener que esperar una década para ver sus consecuencias en nuestras socioeconomías.

Una vez que les he introducido donde empezaron mis reflexiones para dar a luz este análisis, podemos pasar a ponerles brevemente en antecedentes sobre el carro autónomo (¿O debería decir ya abiertamente el Google Car?). Efectivamente, en la industria al carro autónomo se le llama por este nombre, pero más allá de términos sectoriales, lo cierto es que es la innovadora Google la que ha traído no sólo este concepto, sino también los primeros vehículos que en un tiempo récord están ya circulando por las carreteras de varias ciudades y estados.

Son muchos los interrogantes que estos vehículos nos hacen plantearnos, interrogantes sobre la tecnología del futuro, interrogantes sobre si reconoceremos en algo a nuestras socioeconomías dentro de unos años, interrogantes jurídicos y legales, y así hasta completar un largo etcétera. Por que se hagan idea de la transcendencia de algunas de estas cuestiones, pueden ustedes pensar en qué comportamiento debería adoptar un carro autónomo a la hora de, por ejemplo, anticiparse a una colisión inevitable en la que a un lado hay otro vehículo que viene frontalmente, y al otro un ciclista.

Es sabido que los reflejos que dirigen las últimas maniobras de los conductores que se ven en esta situación inconscientemente acaban optando por colisionar con el ciclista (su inconsciente lo hace por autoprotección, porque minimiza la gravedad de la colisión y posiblemente las víctimas, incluído él o ella mismo). Pero, ¿Es censurable programar un vehículo autónomo para que actúe de esta manera? Como poco es temerariamente imprudente (y hasta violento) escribir el código para que un vehículo autónomo opte siempre por arrollar al ciclista ante estas situaciones. La cuestión obvia entonces es ¿Y cómo programamos entonces la lógica que dirige el comportamiento de estos vehículos en estos casos? Porque lo que está claro es que algo hay que programarle a la CPU del vehículo: mientras que la Inteligencia Artificial no evolucione más y los robots no puedan programarse a sí mismos a gran escala, nada puede ayudarnos a eludir esta responsabilidad.

Los principales mercados y cambios socioeconómicos tangibles que ha abierto el carro autónomo

Empezaremos esta sección a título meramente introductorio con los cambios más difundidos y obvios, puesto que alguno se les ha podido pasar por alto. El primer cambio es el referido a la conducción eficiente y a un descenso del consumo energético (eléctrico o de combustibles fósiles según sea el mix energético de cada país). Otro cambio es que el número de conductores aumentará, no sólo porque la sencillez hará que más adultos se animen a comprar un vehículo, sino también porque se expandirá la banda de edad a partir de la que se permitirá utilizar uno de estos vehículos sin acompañantes adultos.

Un tercer cambio importante es el que, de forma tan evidente, va a traer al sector de la logística y el transporte. De hecho, estos cambios trascienden el transporte por carretera, y ya se está avanzando en barcos cargueros autopilotados, o mejorando con Inteligencia Artificial los sistemas de navegación aérea existentes desde hace décadas. Otro cambio es el que se refiere al sector de las aseguradoras; las cuestiones que se plantean en este campo afectan a determinar quién es responsable subsidiario de un accidente cuando un vehículo autónomo esté involucrado, ¿El ocupante? ¿La compañía de seguros? ¿El fabricante del vehículo? ¿O la empresa que ha programado el sistema de navegación?

Sin una relación necesariamente directa, el mercado del alquiler por minutos de vehículos en grandes ciudades, que está despegando desde hace unos meses, tiene unas proyecciones exponenciales cuando además entran en escena los carros autónomos. No me pregunten exactamente por qué, pero parece un hecho que los jugadores del sector asumen que un carro autónomo será visto por los consumidores como una commodity sin gran diferenciación, y por lo tanto entiendo que por ello tenderán mucho más a optar por el alquiler por uso que por la propiedad: a efectos prácticos la “share economy” parece ir de la mano del autopilotado.

Pero otro de los cambios, especiamente relevante desde los puntos de vista socioeconómicos que les suelo traer, es que los carros autónomos circulando masivamente por nuestras carreteras van a ser literalmente una inmensa flota de dispositivos muy avanzados e inteligentes, con muchísima más capacidad de cómputo, de portar sensores, y con medios técnicos muy superiores o incluso complementarios de los de nuestros smartphones. Efectivamente seremos nosotros mismos los que involuntariamente, al viajar en nuestro carro, vayamos poblando los mapas con recorridos, fotos, datos de sensores de lluvia o viento, atascos, accidentes, estado de las carreteras, gasolineras… y así hasta el infinito.

Ahora mismo, cuando usted viaja, su smartphone ya capta y transmite mucha información, pero ésta será mucho mayor, más fiable, y omnipresente cuando sea su carro el que lo haga por sí sólo y de forma permanente. El carro autónomo será autónomo no sólo por la conducción, sino también toda la infinidad de “otras” nuevas funciones que va a asumir.

Por último, no podemos cerrar este apartado sin incluir entre esos cambios socioeconómicos que va a traer el carro autónomo a los fabricantes del nuevo vehículo y a la industria automovilística. Simplemente decirles aquí que el eléctrico ya era un importante reto de transformación para el sector tradicional de la automoción, pero a esto va ahora y se le suma el autónomo. Una combinación de retos que va a transformar una de las industrias clave de nuestras socioeconomías, por su capacidad industrial, y por el producto que pone en manos de los ciudadanos con todo lo que nos permite.

Y el principal mercado que abre el Google Car oculto tras los titulares es…

¿Nunca se ha preguntado por qué Google se ha podido decidir a embarcarse en un proyecto tan apartado de su negocio tradicional como es el Google Car? Es cierto que la fama (ganada por méritos propios) de innovador de Google trasciende ampliamente los límites de la búsqueda online y la publicidad dirigida, pero estarán ustedes de acuerdo en que una cosa es desarrollar una aplicación como el fantástico Google Sky Map, y otra muy distinta es meterse en sector tan complejo como el automovilístico.

No puedo negarles que resulta obvio que Google tiene uno de los pilares de su futuro en Google Maps y todas las posiblidades que abre a la publicidad geolocalizada y a las búsquedas online. Es seguro que en Mountain View tienen muy claro, desde hace años, esa futura flota de vehículos inteligentes que, provistos de múltiples y potentes sensores, van a ayudarles a poblar y enriquecer sus ya descomunales bases de datos y su modelo de mundo digitalizado.

Pero ¿Cree usted que ésta era la única motivación para un proyecto tan complejo en un sector tan competitivo? Puede usted estar pensando en que, además, el Google Car puede ser en el futuro un absoluto éxito de ventas y añadir muchos ceros a la cuenta de resultados de Google. Puede ser otra motivación, no se lo voy a negar, pero realmente es un beneficio extremadamente potencial para los recursos que el proyecto está requiriendo. ¿Qué hay si le digo que hay otra motivación que está muy ligada al negocio core de Google, y que le va a reportar pingües beneficios desde el primer día? ¿Qué hay si les digo que además el proyecto de Google Car puede no traducirse en un liderazgo de Google, e incluso en un sonoro fracaso, pero sin embargo esos beneficios seguirán nutriendo las cuentas en Mountain View?

Un nuevo yacimiento de la materia prima del siglo XXI

Pues ni más ni menos ese mercado que abre el Google Car, que va a reforzar su negocio core, y que le va a aportar beneficios desde el primer día es usted. Sí, ha leído bien: el objetivo (una vez más) es usted, o, más bien, su tiempo. El Google Car para Google no solo supone abrir un nuevo mercado, no sólo es un nuevo producto… Es reseñable que se trata de un nuevo producto cuyo modelo de negocio no deja obsoletos otros productos de su portfolio, pero el tema es que es un producto que además refuerza y da negocio al resto de sus principales líneas de producto y a su modelo de negocio principal y tradicional. Literalmente, el Google Car supone una mina de oro para Google, o, teniendo en cuenta que los datos son la materia prima del siglo XXI, llamemos las cosas por su nombre y digamos: una mina de datos.

Debemos tener en cuenta que el tiempo de los conductores es un preciado tesoro para Google. Google es la primera interesada en que sus usuarios tengamos el máximo tiempo posible para navegar y usar nuestros dispositivos. Si multiplica usted el número de vehículos en el mundo, por el uso diario de esos vehículos, y lo traduce en horas de navegación (que es en lo que en su mayoría se van a traducir), las cifras resultantes son apabullantes. En efecto, el principal negocio de Google se deriva de nuestra navegación, y tenga presente que los datos son la materia prima del siglo XXI, como ya analizamos en el artículo “Nuestros datos son la nueva materia prima de la economía, regular la “data economy” es esencial“.

Por lo tanto, para Google el carro autónomo equivale a haber encontrado una de esas inconmensurables reservas petrolíferas por explotar que a veces leemos en los titulares que acaban de descubrir en un punto recóndito del globo. Google ha encontrado una mina de oro, un yacimiento por explotar de tiempo de sus usuarios y datos para sus bases de datos. ¿Por qué pensaba si no usted que Google podría tener tanto tanto interés en el Google Car? Su interés va más allá de venderlo por millones de unidades, o utilizarlos para digitalizar nuestro mundo: Google es una de las compañías del mundo que mejor (y más) monetiza nuestro tiempo online.

Y lo mejor es que explotando este tiempo Google no perjudica a nadie , es más, incluso beneficia también a la competencia, porque usted también navegará por iTunes o Amazon. Y también le beneficia a usted, porque no nos reportaba más que nervios tener a millones de conductores cada día en un atasco durante horas y con las manos en el volante. Es literalmente un nuevo yacimiento descubierto de tiempo de los usuarios, y (en principio y pontencialmente) puede traer muchas ventajas: a usted porque dispondrá cada día de un precioso tiempo extra nada desdeñable para usarlo en lo que usted guste (sea Google-made o no), y para las empresas del sector porque van a competir por que usted dedique ese tiempo a sus servicios online, y lo podrán monetizar.

Además será un tiempo con un alto porcentaje de navegación y/o online, pues es un tiempo en que usted estará solo, tranquilo o tranquila, sin niños a los que dedicar su atención, y con ganas de informarse, trabajar, buscar, entretenerse, comprar… Un win-win a todas todas. Más allá de abrir meramente un mercado con un producto propio, y de convertirse en una automovilística, a Google le interesaba ser la bujía que prendiese la chispa que iniciase la combustión de este nuevo mercado por explotar. Sean los carros del futuro Google Cars, de Ford, o de Volkswagen, incluso aunque Google no sea finalmente un futuro fabricante automovilístico, Google ha conseguido uno de sus principales objetivos: nuestro tiempo. Es lo que tiene la innovación: una vez que un jugador prende la chispa, ya no hay marcha atrás.

Cómo Android le dice a Google dónde estás aunque desactives el GPS en tu teléfono

Si tienes un teléfono Android y piensas que desactivando el localizador tu ubicación resultará una cuestión privada, estás equivocado.

La mayoría de los teléfonos inteligentes con Android, si están conectados a internet, recopilan datos de dónde se encuentra y los envían a Google, incluso cuando los servicios de ubicación están apagados.

El sitio web de información económica Quartz informó que desde principios de 2017, los teléfonos Android cercanos a las antenas repetidoras de teléfonía móvil estuvieron recopilando direcciones y compartieron esos detalles con Google.

Un defensor de la privacidad describió el hallazgo como una “traición” a los usuarios.

Google le dijo a Quartz que utiliza esta información para enviar notificaciones y mensajes a los teléfonos Android pero aseguró que los datos nunca fueron almacenados

Además dijo que Android está trabajando para detener la práctica y que lo solucionaría a finales de noviembre.

El problema afecta a los teléfonos Android con Google Play Services, el servicio para descargar aplicaciones, mientras se ejecuta en el teléfono.

Google Play Services es necesario para acceder a muchas de las aplicaciones del gigante de búsqueda y está preinstalado en la mayoría de los teléfonos inteligentes Android.

Quartz descubrió que los teléfonos inteligentes almacenan las direcciones de los mástiles que llevan las antenas de teléfonos (de una manera encriptada para identificar a las antenas individualmente) y las envía a Google.

Y esos datos pueden ser utilizados para determinar la posición del dispositivo.

Los teléfonos envían esa información incluso cuando los servicios de ubicación están desactivados en el menú de configuración del aparato o no tienen una tarjeta SIM.

Y tampoco hay opción para desactivarlo.

“Descartado”

Google dijo que había estado recopilando las direcciones de las torres durante 11 meses “como una señal adicional para mejorar aún más la velocidad y el rendimiento de la entrega de mensajes”.

“Nunca incorporamos la identificación del teléfono en nuestro sistema de sincronización de red, por lo que los datos se descartaron inmediatamente”, dijo en un comunicado.

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Image caption Google desmintió que vinculara la información con el ID del teléfono.

El grupo de derechos de privacidad en internet Privacy International dijo que el hallazgo muestra que las personas tienen “poco control” sobre lo que los teléfonos inteligentes hacen.

“Cuando compramos un teléfono inteligente, no esperamos que nos traicione”, dijo Millie Graham Wood, abogada de Privacy International.

“Si bien Google afirma que detendrá la práctica, esto plantea la cuestión de qué más está haciendo sin el conocimiento del usuario y por qué”.

Fuente: BBC Mundo

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