Cuando las buenas ideas se convierten en un negocio de éxito

Emprender no es una tarea fácil y, más allá de la pasión y el espíritu innovador, es muy importante tener un amplio conocimiento del mercado al que nos vayamos a dirigir, saber anticiparnos a las tendencias, ser capaces de identificar todas las oportunidades y retos emergentes en el mercado y, sobre todo, saber medir y gestionar tu capacidad financiera.

Aunque todavía no existe la “receta mágica” para emprender, lo que sí existe es la satisfacción de sentirse pleno y a gusto con lo que cada uno hace, y si además le sumas un crecimiento económico derivado de tu trabajo, seguro que se convierte en la opción perfecta para desarrollar tu carrera profesional.

No soy de los que anima a cualquiera a lanzarse a emprender. No creo que todo el mundo esté preparado. Y no me refiero a formación o capacidad sino a estómago. Emprender consiste en gestionar incertidumbre, en superar barreras que parecen imposibles, y en manejar tus emociones, las de tu equipo y las de tus inversores para que los altos y bajos que TODAS las startups tienen no se lleven por delante todo tu proyecto o lo que sería aún peor, tu salud.

Dicho esto, sí soy de los que anima a aquellos que han decidido a emprender a apostar fuerte y tener grandes ambiciones, sin conformarse con crear algo pequeño. Sin querer desmerecer a aquellos que tienen éxito en pequeños proyectos, a mi me emocionan los equipos con ideas que quieran revolucionar sectores o cambiar las normas establecidas, aquellos proyectos con gran escalabilidad y que atacan un mercado de gran tamaño. La capacidad de transformación y de impacto en la sociedad que estos equipos tienen es tan grande que transciende su proyecto o su empresa.

En el mundo de las nuevas tecnologías, ser innovador es posible sin grandes inversiones ni riesgos financieros enormes, (al menos al principio). Esto significa que tenemos una plataforma para testear, fallar, medir, aprender y volver a intentarlo de manera rápida y segura.

Porque la medición y gestión del riesgo cuando creamos una startup son claves para su éxito y supervivencia. Por eso es tan importante salir al mercado con un MVP (Minimum Viable Product) lo más rápido posible y empezar a recoger el feedback que usuarios y clientes nos den para ir iterando hasta encontrar el mix que mejor funcione.

Una vez tenemos algo que vemos que funciona, debemos empezar a buscar fórmulas para adquirir usuarios y clientes a un coste inferior al valor que sacaremos de cada uno de ellos. Y para esto usar datos y medir realmente el ROI por usuario de manera precisa será la única forma de encontrar vías de crecimiento rentable y sostenible.

Al mismo tiempo nuestros ojos no pueden perder de vista a los usuarios que ya tenemos, y nuestros esfuerzos con ellos deben centrarse en la retención y recurrencia, o lo que es lo mismo, cómo conseguir que nos amen y nos usen de manera recurrente. Porque el usuario que te ama te recomienda y estos son los primeros prescriptores y el motor de tu crecimiento orgánico.

Este es un proceso que la mayoría de veces requiere de una fe absoluta en uno mismo y en el equipo, y es evidente que el factor emocional será un pilar clave para que tu liderazgo no flaquee. Tener la cabeza, la pasión y el compromiso para seguir trabajando duro hacia el éxito se convierten en el leitmotiv que marcará tu negocio y a todo tu equipo.

En el capítulo de los inversores, “levantar una ronda”, es un proceso que requiere meses, y que supone un juego de “seducción” que para muchos emprendedores es el mayor reto. Muchos no han trabajado nunca con inversores y no conocen ni los términos ni las consecuencias de muchas de las cláusulas de los contratos que les son presentados. Es por eso que yo siempre aconsejo tener buenos asesores legales.

Aunque en un inicio parezca un coste innecesario y que no aporta a la creación de valor de la compañía, estos pueden suponer la supervivencia de la empresa a medio plazo, ya que un mal pacto de socio, puede bloquear el desarrollo de la compañía y puede generar malestar o simplemente el abandono del proyecto por parte de un emprendedor que se encuentra desprotegido ante los inversores. Por suerte cada vez hay más inversores que entienden que intentar “jugársela” al emprendedor les va en contra ya que solo el emprendedor podrá hacer que el valor de su inversión se multiplique, así que deben cuidarlo.

Otro de los aspectos a tener en cuenta es el capital humano, uno de los activos clave de un negocio. Rodearse de un equipo de trabajo con talento y sólido, que sea fiel y permanezca contigo a lo largo de los años y que se mantenga dispuesto a innovar y aprender, permitirá fortalecer la eficiencia y eficacia de tu proyecto. Porque en un equipo, todos somos mejores que uno solo. Pero recuerda que el equipo no solo se queda por el proyecto o por el emprendedor que lo lidera, así que aunque seas una startup debes tener buenos sueldos, un ambiente de trabajo inmejorable y una política abierta y participativa; si no, hay cada vez más nuevas empresas que les ofrecerán lo que tu no tienes.

Las ventas es otro de los factores más importante de una empresa. Por muy buena que sea tu idea, si luego no es posible monetizarla de una manera clara, será complicado que todo tu esfuerzo dé los resultados esperados. En el 99% de las startups es crucial generar ingresos, tener claro un modelo de monetización que puede escalar de forma rápida y con costes marginales pequeños. Siempre digo que es más importante aprender a generar dinero que aprender a gastarlo, y con esta premisa seguro que sacarás el rendimiento máximo a cada Euro invertido.

No pongas barreras a tu proyecto ni seas tímido a la hora de expandirlo, ya que el mercado internacional puede ofrecerte una vía excelente para seguir desarrollando tu modelo de negocio. Eso sí, hazlo rápido y hazlo con un equipo y un producto que lo soporte, no te vayas a cargar tu mercado original por culpa de expandirte demasiado pronto.

Y siempre es importante no tener miedo al fracaso. Esto es típico y tópico pero sigue siendo una de las mayores barreras para realmente asumir riesgos necesarios y emprender de manera ambiciosa. En un primer intento la mayoría de los emprendedores fracasan, pero es lo que hacemos con esa experiencia lo que va a determinar si seremos emprendedores de éxito. Lo que es seguro es que el camino directo al fracaso es el temor a equivocarse. ¡Sé valiente!

Hay numerosos libros que te ayudan a emprender y que intentan ofrecerte las mil y una claves para que tu negocio sea un éxito, pero creo que el sentido común, el esfuerzo y la pasión son las mejores armas.

Porque creo que el emprendedor no es solo el que nace con la idea de emprender, sino que el emprendedor se hace. Así que empieza a trabajar y seguro encontrarás tu oportunidad.

Fuente: Emprenderalia

Capitaliza tus emociones para emprender con éxito

El mayor obstáculo con el que nos enfrentamos cuando estamos por emprender algo o atravesar un cambio, es nosotros mismos. Qué quiero decir con esto? Digo que no registramos que los que determinamos que algo sea posible y que efectivamente suceda, somos nosotros.

Porqué? Porque nuestros actos están regidos por nuestras creencias y es a partir de estas creencias que configuramos nuestras decisiones y pasos a seguir. Esto significa que mientras no tengamos en cuenta qué tipo de creencias tenemos y qué estamos haciendo a partir de ellas, va a ser difícil generar algún tipo de cambio.

Y no me refiero a solamente creer que algo es posible (al mejor estilo “tu puedes” solo por el hecho de pensarlo o soñarlo) sino a accionar en consecuencia. Porque querer no es sinónimo de poder. Para poder lograr algo hay que creerlo posible, no solo soñarlo o desearlo. Y si lo creemos posible, trascendemos nuestros miedos así como los obstáculos que se presenten para acercarnos a aquello que deseamos. En definitiva creyendo posible lo que deseamos, pensaremos y actuaremos como las personas capaces de lograr nuestras metas.

De acuerdo a lo que pensamos, sentimos y de acuerdo a lo que pensamos y sentimos, decidimos.

Cuando nos proponemos realizar algo, concretar un proyecto o cumplir un deseo, de la mano de las creencias que tenemos, nos atraviesan diferentes emociones. El repertorio va desde la adrenalina, la ansiedad, el entusiasmo, la alegría, hasta el miedo, la inseguridad, el enojo y la envidia, entre otras.

Sabemos que todas estas emociones en algún momento formaran parte de nuestro camino, lo que no tenemos probablemente del todo claro es el nivel de influencia que pueden tener los diferentes estados de ánimo en el hecho de que podamos finalmente ejecutar nuestro proyectos o no.

Si bien no podemos tener un control sobre todo los que nos sucede, somos responsables de elegir qué actitud queremos y elegimos tomar ante lo que nos pasa. Amigarnos con la posibilidad de cambiar, nos permite ser flexibles y adaptarnos con efectividad a las circunstancias. Permitirnos “bailar” con las circunstancias y exprimir nuestra creatividad teniendo en cuenta que cualquier proceso que decidamos atravesar en la vida está más lleno de incertidumbres que de certezas y la clave justamente radica en aceptar las incertidumbres como parte inevitable y natural de cualquier camino que emprendamos.

Llegado entonces a este punto, creo que es momento de empezar a revisar qué tipo de emociones nos están atravesando, qué actitud estamos teniendo ante las mismas y en todo caso qué estamos haciendo con ellas o mejor aún, qué podemos llegar a hacer para sacarles el mayor provecho posible.

Empecemos:

El enojo, la rabia, el descontento

Es lo que nos permite registrar qué es lo que no nos gusta, lo que nos molesta y deseamos cambiar. Sin enojo ni malestar, no queda en evidencia el conflicto y por lo tanto no hay movimiento ni cambio posible. La energía que proviene de la rabia puede ser utilizada como motor para generar el cambio que deseamos, es la fuerza que activa la acción. Minimizar o neutralizar el enojo nos convierte en personas frustradas y este estado aumenta en proporción al tiempo que transcurra sin que nos hagamos cargo de aquello que nos molesta.

Es importante entonces registrar nuestro descontento sin minimizar el enojo y decidir qué deseamos hacer con aquello que nos generar rabia: permanecer en la queja y la victimización constante o tomar las riendas y accionar en función de nuestros deseos.

La culpa

Y de la mano de la culpa viene el castigo y la concepción (cultural y religiosa) de que somos merecedores o no, de las cosas que nos pasan.

Es como si la vida se tratara de ir obteniendo permisos para acceder a lo que deseamos. Como si vivir se tratara de rendir un examen en el que algo o alguien nos está poniendo a prueba de lo que “merecemos o no merecemos” recibir.

Particularmente tengo una concepción de la vida en la cual como vengo mencionando, cada uno de nosotros somos los artífices de lo que nos sucede en función de creencias y emociones que nos condicionan a la hora de tomar decisiones. Y sin desconocer el contexto desde el cual partimos y las variables que no dependen exclusivamente de nosotros, todo lo que sigue de ahí en más es producto de lo que elegimos hacer. Sin vueltas. Así de simple y complejo al mismo tiempo, pero ante todo sumamente interesante ya que tenemos en nuestras manos todo el poder para generar lo que deseamos generar.

La ambición

Implica el deseo de crecer, avanzar, progresar, evolucionar, en definitiva es una energía que nos dirige a la acción constante y focalizada. Y más allá de la mala prensa que tiene la ambición como si se tratara de un defecto o algo de lo que deberíamos huir, la considero una emoción sumamente poderosa y una gran aliada a la hora de emprender, generar cambios, ir en pos de nuestros sueños. Desde la ambición proyectamos y empezamos a hacer realidad nuestros sueños.

El miedo

El miedo se sustenta en las cosas que creemos, creencias acerca de que algo malo va a suceder o que corremos algún peligro. Estas creencias se fundan en experiencias que hemos vivido o heredado por nuestro entorno. Negar el miedo no solo no sirve sino que sería una actitud más bien infantil. De lo que se trata no es de no tener miedo sino en todo caso de delimitar la intensidad del mismo y poder atravesarlo, poder asumir riesgos más allá del miedo. Con precaución, en estado alerta, con cuidado y mas allá inclusive, de todo esto.

No es valiente aquel que no siente miedo (yo más bien diría que es un negador) sino quien a pesar del miedo avanza y no permite que el miedo lo paralice ni tome las riendas de sus decisiones. Se trata de animarse a trascender los miedos, de poder atravesarlos para convertirte en la persona que deseas ser, para conseguir lo que deseas conseguir. De lograr ser esa versión de vos mismo que pueda alcanzar lo que anhela y está dispuesto a disfrutarlo.

La indecisión

Implica la duda crónica, constante, mantenerse en una actitud pasiva, postergadora. Termina siendo una postura cómoda (aunque no por eso feliz), la actitud de quien no asume riesgos, quien no toma decisiones o mejor dicho toma la decisión de no decidir. Por miedo, por culpa, por perfeccionismo, o asociada a cualquier otra emoción, la indecisión es la procastinadora por excelencia, la que siempre coloca excusas para no accionar, para no avanzar.

Es en definitiva la emoción que genera que se dejen pasar las oportunidades en pos de algo que nunca llega (el mejor momento, el mejor socio, la mejor opción). Porque es en la toma de decisiones que se acelera la acción, se aceleran los resultados y por ende se puede aprender, modificar, rehacer, reciclar. La claridad sólo aparece con la acción, con la ejecución, con la toma de decisión, tomando las riendas de la propia vida y no dejando que sea otro el que maneje nuestro vehículo.

La envidia

Mas allá de la mala prensa que tiene, te propongo ampliar tu mirada sobre esta emoción y empezar a capitalizarla y sacarle provecho. Y no me refiero a que partir de ahora justifiques la envidia que sentís hacia determinadas personas y te quedes inactivo y regodeándote en esta emoción. Por el contrario, te invito a que observes qué te pasa cuando envidias a alguien. Qué sentís atrás de esa envidia.

Esta emoción es la que nos permite registrar lo que deseamos y por algún determinado motivo no estamos alcanzando. Es la que puede señalarte qué es lo que realmente estas queriendo lograr y no has podido o sabido cómo hacerlo. Permitete analizar qué deseo hay detrás de aquello que envidias, eso que está oculto o que no está tan en evidencia. Rastréalo, observalo, analizalo, hazte cargo, aprópiate de aquello que sentís. Que la envidia sea un disparador, un motor para conectarte con tus deseos y decidas accionar en consecuencia.

El perfeccionismo

Hace poco leí la siguiente frase: “una idea mediocre ejecutada es infinitamente mejor que una idea perfecta pero que existe solo en tu cabeza” y no puedo estar más de acuerdo con esto. Soy partidaria (si me seguís hace rato ya lo sabrás) de accionar, intentar, arriesgarse, moverse e ir probando, analizando, reciclando, transformando, probando. El momento o la oportunidad perfecta no va a llegar nunca simplemente porque no existe la perfección.

Entonces, esperar que eso ocurra es ir detrás de una utopía y no hay nada más frustrante en definitiva, que ir atras de una utopía, de algo que nunca va a suceder. Buscar el perfeccionismo conlleva una de las caras de la postergación y del autoboicot. El perfeccionismo te aleja de la capacidad de disfrute, de cualquier actitud creativa y proactiva. Es una emoción que genera un obstáculo poderoso en la medida que le demos lugar y no nos permitamos aceptar lo imperfecto, lo que tiene fallas pero que puede funcionar igual.

Habiendo hecho un recorrido por las diferentes emociones que están en juego cuando decidís emprender algo, hacer un cambio, generar una transformación, llegó el momento de poner manos a la obra y delinear tu plan de acción. Para lo que sea que desees llevar a cabo, es importante que una vez registradas las emociones que te atraviesan y capitalizándolas, sacándoles el jugo a tu favor, te comprometas con vos mismo, con tu propio proyecto y focalices en los objetivos que queres cumplir, en los tiempos en los que deseas cumplirlos y en las acciones que estas dispuesto a concretar y que te acercaran al logro de tus metas.

Es momento entonces de priorizarte y trabajar en vos con todo lo que sentís (miedo, culpa, envidia, enojo, etc.) e inclusive mas allá de eso. Estas listo para empezar?

Mientras tanto, no olvides: Los valores y los principios son nuestra fuente de inspiración, la fuerza y la energía para seguir adelante inclusive cuando pareciera que todo se pone en contra.

Fuente: Emprenderalia

13 películas para emprendedores que te motivarán en 2018

Hollywood a veces puede exagerar demasiado la lucha de los emprendedores en la gran pantalla.

 

Pero está claro que en muchos casos, la mejor manera de reflejar la realidad es a través de la ficción.

Si quieres convertirte en tu propio jefe, y dirigir una empresa exitosa, habrá momentos en los que tu camino será duro; encontrarás obstáculos que quizás te desanimen, o te lo pongan todo más difícil para continuar.

Es en esos momentos cuando más confianza debes tener en ti, y más necesitarás una inspiración que te dé la fuerza para no rendirte hasta llegar a lo más alto.

Y las 13 películas de emprendedores que te comparto a continuación son la medicina perfecta para aventureros como tú que quieren cambiar el mundo a través de sus grandes ideas.

Así que ve a la cocina, prepara un cubo de palomitas, ¡y disfruta de estas historias inspiradoras!

13 películas de emprendedores altamente motivadoras

1. El lobo de Wall Street (The wolf of Wall Street)

Esta película dirigida por Martin Scorsese, y protagonizada por Leonardo DiCaprio, cuenta la increíble historia de Jordan Belfort, un agente de bolsa neoyorkino con una astucia e inteligencia inigualables.

Sus habilidades y su talento le valieron para tener una de las casas más caras del mundo.

Sin embargo, este hombre es quizás el mejor ejemplo de lo que la ambición y los excesos pueden hacer con una persona exitosa.

¿Por qué debes verla? Hay muchos motivos por los que deberías ver esta cinta cuanto antes si aún no lo has hecho.

Esta película te enseñará cómo vender, a tener seguridad en ti mismo como líder, y reconocer el talento de los que están a tu alrededor.

Pero también aprenderás que el dinero no lo es todo, y que llegar a lo más alto no es suficiente: debes tener cuidado de no corromperte, y saber mantener tu puesto.

Películas de emprendedores

2. Piratas de Silicon Valley (Pirates of Silicon Valley)

Esta cinta, que se rodó sólo para la televisión en 1999, ha sido la inspiración durante muchos años para toda una generación de personas que querían fundar sus propios negocios.

En ella se pueden ver los inicios y la gran rivalidad de dos grandes emprendedores informáticos del siglo XX: Bill Gates (fundador de Microsoft) y Steve Jobs (creador de Apple).

¿Por qué debes verla? Estos dos hombres son realmente inspiradores, y su lucha y pasión por los productos que crearon te motivará enormemente.

Pero si hay una conclusión clara que se puede sacar de ella es que, aunque haya momentos en los que sea muy duro, la competencia puede ser un increíble golpe de suerte para ti que te empujará a mejorar tu negocio para ser el número uno.

Películas de emprendedores

3. Ciudadano Kane (Citizen Kane)

Una película para emprendedores bastante antigua (se estrenó en 1941), pero que hoy en día se sigue visionando en muchas escuelas de empresariales y periodismo por su gran lección.

Se narra en ella la vida de Charles Foster Kane, un personaje ficticio que en realidad está inspirado en William Randolph Hearst, uno de los mayores magnates de la prensa de toda la historia.

¿Por qué debes verla? La búsqueda del poder y el dinero por parte de Kane no tiene límites en esta cinta.

Y aunque crear un negocio exitoso debe ser un objetivo importante para ti, el protagonista de esta cinta te enseñará que hay cosas con un valor mucho más grande en la vida.

Películas de emprendedores

4. Joy

A veces es difícil encontrar películas en las que la protagonista sea una mujer emprendedora fuerte donde se cuente su historia de éxito.

Por suerte, Hollywood cada vez está dando más importancia al género femenino, y uno de los ejemplos más recientes es el de la película Joy (2015).

Inspirada en hechos reales, cuenta la historia de Joy Mangano, una joven mujer con tres hijos que decide que no va a ser una simple trabajadora durante toda su vida.

Animada por su padre, inventa la Miracle Mop, un tipo de fregona con flecos de algodón a la que le seguirán otros productos que consiguen que Joy se convierta en una notable inventora de productos del hogar.

¿Por qué debes verla? Esta película hará que te des cuenta de que da igual si eres hombre o mujer, o en las circunstancias en las que te encuentres.

Si realmente quieres conseguir algo en la vida, y estás dispuesto a esforzarte y luchar por ello, nadie te podrá parar.

Películas de emprendedores

 

5. En busca de la felicidad (The pursuit of happyness)

Otra película basada en hechos reales, sólo que aquí se cuenta la historia de Chris Gardner.

Es una de las historias de éxito más inspiradoras y motivadoras para emprendedores, que cuenta cómo un padre, cuidando solo de su hijo, y pasando por la peor de las situaciones, consigue el empleo que desea gracias a su tesón.

¿Por qué debes verla? Aunque Chris se quedó en la calle, no dejó de luchar por su sueño para tener un futuro mejor tanto para él como para su hijo.

Y esa pasión y ese sacrificio es algo que tú, como emprendedor, también debes estar dispuesto a dar si quieres que tus sueños se hagan realidad.

Películas de emprendedores

6. Wall Street

El personaje de Gordon Gekko ha pasado a la historia por ser uno de los más infames y avariciosos de la gran pantalla.

La película Wall Street muestra cómo Bud Fox, un aprendiz de Gekko que admira a este inversor, hará lo que sea para ser como él, incluyendo tomar decisiones poco éticas y cuestionables.

¿Por qué debes verla? La meta de un emprendedor no es sólo volverse rico y famoso, así que no te vendas únicamente por el dinero.

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7. Destellos de genio (Flash of genius)

Una excelente película menos conocida que las demás, pero que enseña una lección realmente importante a todo aquel que quiera convertirse en emprendedor.

El actor Greg Kinnear da vida a Bob Kearns, inventor en la vida real del parabrisas para coches, que ofrece su invento a las fábricas de Detroit pero éstas nunca le reconocieron como el autor del producto.

Por ello, tuvo duras batallas legales con las distintas corporaciones que “robaron” su propiedad intelectual.

¿Por qué debes verla? Esta película te hará ver que uno de los negocios más exitosos que puedes iniciar es el que trate de mejorar algún aspecto de la vida de las personas.

Pero, sea cuál sea tu idea de negocio, debes siempre protegerla así como su propiedad intelectual.

Películas de emprendedores

8. Coco antes de Chanel (Coco avant Chanel)

Otra película de emprendedores en la que la protagonista es, nada más y nada menos, que la legendaria Coco Chanel, una de las diseñadoras más icónicas de todos los tiempos.

Narra el origen de esta mujer francesa, y cómo tuvo que superar muchas dificultades por ser mujer para entrar en el prestigioso mundo de la moda en su época.

Todo un ejemplo de superación y de rebeldía ante las estúpidas normas que a veces nos impiden seguir adelante.

¿Por qué debes verla? No importa si eres hombre o mujer. Lo que debes valorar de esta película es que la única opinión que realmente debe importarte es la tuya.

Si crees en algo, persíguelo, y no pares hasta haberlo conseguido.

Películas de emprendedores

9. La red social (The social network)

¿Quién no tiene curiosidad por saber cómo se inició Facebook, una de las empresas más grandes que existen en estos momentos? Viendo esta película sabrás cómo comenzó todo.

Es cierto que algunas partes se han exagerado bastante; pero la esencia de cómo Mark Zuckerberg arrancó esta red social está bien reflejada en la pantalla.

Es impresionante ver cómo este chico a una edad tan joven pasó de ser un estudiante de Harvard a un empresario millonario.

¿Por qué debes verla? Con esta cinta tendrás claves para empezar tu propia empresa, y verás que el cielo es el límite cuando se trata de desarrollar una gran idea de negocio (aunque hagas enemigos por el camino).

Películas de emprendedores

10. Steve Jobs

Sobre Steve Jobs (el fundador de Apple) se han hecho muchas películas. Y todas ellas son buenas para motivarte si lo que quieres es inspiración para crear tu propio negocio.

Pero mis favoritas (y las que te recomiendo que veas) son Jobs y Steve Jobs: una última cosa.

La primera es una película protagonizada por Ashton Kutcher donde se cuentan los orígenes de este empresario, desde que abandonó la universidad para formar su negocio en el garaje de su casa, hasta que logró el éxito con Apple.

Steve Jobs: una última cosa es un documental que captura los altos y bajos de este hombre que, sin duda, revolucionó nuestras vidas actuales.

¿Por qué debes verlas? Aunque no te caiga muy bien, es indudable que este hombre es todo un ejemplo a seguir, y que de él se pueden aprender grandes lecciones viendo cualquier película basada en su biografía.

Películas de emprendedores

11. El llamado del emprendedor (Call of the entrepreneur)

Este documental sigue la pista de un banquero, un productor de leche, y un refugiado de China que aspiran a llegar a lo más alto en sus vidas.

¿Por qué debes verlo? Porque demuestra la gran importancia que tienen los emprendedores en el mundo y en el desarrollo de la economía y la civilización.

Y, además, te enseñará que da igual el lugar en el que naciste, o lo pobre o adinerado que seas: en tu camino surgirán obstáculos, pero con tu fuerza y empeño lograrás superarlos.

Películas de emprendedores

12. Something ventured

Otro documental que no enseña como tal la vida de un emprendedor, sino de un inversor de riesgo de Silicon Valley que invierte su capital en nuevas empresas tecnológicas.

¿Por qué debes verlo? Entender cómo piensan, funcionan y actúan los inversores puede serte muy útil si tu negocio necesita financiamiento, y debes contactar y hablar con una de estas personas.

Películas de emprendedores

13. Jerry Maguire

Otra gran película para emprendedores también basada en hechos reales.

En ella, el protagonista de la historia (un representante de estrellas del fútbol americano) ve como todo el mundo le empieza a dar de lado y le rechaza por no conseguir un importante fichaje para su empresa.

Al final, no tiene más remedio que irse de su trabajo, pero no se conforma con eso: decide reflotar su prestigio creando su propio negocio de representación, aunque sabe que en el camino se topará con grandes obstáculos para lograrlo.

¿Por qué debes verla? Cuando sigues un sueño, todo lo demás encajará perfectamente tanto en tu vida profesional como en lo personal. Esa es la gran lección que nos enseña Jerry Maguire a través de toda la cinta.

Películas de emprendedores

¿Qué otras películas de emprendedores te han inspirado a ti que no están en esta lista?

Fuente: Gananci

¿Cómo utilizar Snapchat en tu estrategia de Comunicación Digital?

Últimamente se ha escuchado mucho a hablar de la Generación “Z”, jóvenes nacidos entre 1994 y 2010, que han crecido conjuntamente con la evolución de la era digital, haciendo que los hábitos de consumo a los que estábamos acostumbrados hayan cambiado por completo. La aparición de redes sociales como Snapchat, Facebook, Instagram, entre muchas otras, a cambiado por completo la manera que tienen de comunicarse. Es por esto, que las empresas han visto la necesidad de crear estrategias de comunicación destinadas a este público.

Snapchat, envía y recibe imágenes instantáneas

Snapchat es un tipo de app de mensajería instantánea que permite enviar mensajes en forma de vídeo o fotos a un o más contactos. La app permite editar la imagen y en ella puedes dibujar o añadir otras imágenes, como por ejemplo complementos (sombreros, gafas, caras de animales) o emoticonos.

Uno de sus mejores atributos es que la app te permite decidir el tiempo que tus contactos pueden ver la imagen (de 1 a 10 segundos) y después se borra. Por tanto, cuando un usuario recibe una imagen de otro, le llega un mensaje como si fuera un chat y al abrirlo y presionar con el dedo encima de la imagen, puede visionarla, pero solo por el tiempo que ha puesto el emisor.

Este funcionamiento permite que los usuarios no puedan hacer capturas de pantalla de las imágenes que reciben, y por tanto, se trata de un sistema mucho más seguro a la hora de compartir tus contenidos.

Generación “Z” y Snapchat para las estrategias de comunicación digital

Snapchat cuenta actualmente con más de 180 millones de usuarios, y se reproducen más de 900 millones de Snaps diarios. El 71% de los usuarios son menores de 25 años. Es la red social que más innova, y aquella a la que el resto de redes sociales imitan y copian sus novedades.

Otro dato interesante de Snapchat es que a partir de los 13 años ya se comienza a usar esta aplicación a través del smartphone, y que el 70% de los usuarios en Snapchat son chicas. Es por eso que justo estamos hablando de la generación Z (nacidos entre el año 1994 y 2010), quienes están más acostumbrados a interacciones sociales mediante los medios digitales.

El Wifi forma parte de su ADN e Internet es su hábitat natural. Este colectivo es propenso a ser creadores de contenidos permanentemente en imagen y vídeo. Y las marcas se encuentran ante el reto de poder captar su atención, ya que tienen demasiada facilidad para desconectar, saltar de una plataforma a otra, y conectar de nuevo.

No obstante, Snapchat sufrió un fuerte revés el año pasado con la aparición de las Stories en Instagram, red que ya ha superado los 800 millones de usuarios, y en la que la mayoría de marcas han depositado su confianza para ejecutar las estrategias y campañas publicitarias. Sin embargo, Snapchat se ha convertido en la red social por excelencia para los ‘Z’, donde se encuentran cómodos y comparten su modus vivendi y operandi. Esta es una red social que les aporta libertad, felicidad y sobre todo, la oportunidad de generar un contenido creativo y original.

Fuente: IEB School

10 factores que influyen en el éxito de un proyecto emprendedor

La Agencia Vasca de Desarrollo Empresarial SPRI ha elaborado un decálogo con los factores que influyen en el éxito de un proyecto empresarial que incluye en su Manual Práctico para Emprender:

1. Tener claros los objetivos: humildes o ambiciosos, tienes que ponerlos por escrito desde el principio y no perderlos de vista. No tomarás las mismas decisiones si quieres tener un negocio que heredarán tus hijos, que si aspiras a hacer crecer tu idea para venderla a 3-5 años vista. Tu negocio necesita foco.

2. Conocer la actividad: sin duda es de gran ayuda conocer la actividad de cerca antes de plantear un nuevo negocio relacionado.

3. Invertir tiempo antes de invertir dinero: inevitablemente hay que conocer el mercado, centrar los objetivos, estudiar las claves antes de plantearse invertir dinero. Estos son los puntos básicos para definir tu modelo de negocio.

4. Estar atentos a las necesidades cambiantes del mercado: una de las fórmulas que permiten acertar con un negocio es dar con necesidades no satisfechas. Aquí tienes algunas ideas básicas para analizar tu mercado.

5. Diferenciarse de la competencia: sin duda es una clave obligatoria. Estas son las claves para analizar a tu competencia.

6. Rápido reconocimiento de las oportunidades: buscar la oportunidad hasta encontrarla. Estas son las técnicas más eficaces para detectar nuevas ideas de negocio.

7. Olvidarse de la improvisación: hay que tener rigor y tomar decisiones meditadas y contrastadas. Aquí tienes 9 estrategias para reducir los riesgos en tu negocio.

8. Darse más de una oportunidad: quizás nuestra primera idea no es la más acertada, quizás ideas sucesivas lo puedan ser.

9. Creer en el producto y saber cómo hacerlo: es importante no olvi darse de lo básico: ¿Cómo se hace? ¿Dominamos los procesos de transformación?

10. Rasgos del emprendedor innovador: apertura a nuevas ideas y una clara voluntad de aprender, confianza en sí mismo, coraje para luchar, absoluta certeza sobre la validez de la idea, visión a largo plazo, ser consciente de las implicaciones que conlleva ser emprendedor y disfrutar siéndolo.

Fuente: Emprendedores.es

10 emprendedores exitosos que fueron rechazados

Algunas veces, tienes una gran idea a la que únicamente le hace falta algo de pulido. Brincas la barda, y todo parece ir bien –hasta que te topas con el fracaso–. Éste te golpea en las entrañas, dejando heridas profundas en ti y la incapacidad de hacer cualquier cosa más que quejarte por lo bien que te pudo haber ido.

Pero confía en lo que te diremos a continuación: el fracaso no es el final, a menos que dejes que lo sea. Un tropiezo significa que estás en el camino que muchos otros han recorrido para ser exitosos. ¿No me crees? Éstas son 10 personas que han encarado el rechazo antes de convertirse en los grandes emprendedores que son ahora.

1. Milton Hershey

El hombre que nos bendijo con sus deliciosos chocolates no dio en el clavo desde la primera vez. Antes de lanzar su propio negocio de dulces, trabajó para una fábrica local de dulces; sin embargo, cuando decidió emprender, falló de manera miserable.

A pesar de haber fallado dos veces más, regresó a su granja familiar y perfeccionó el arte de hacer deliciosos chocolates con leche, que se convirtieron en los afamados chocolates Hershey’s y que disfrutamos hoy día.

2. Theodor Giesel

Este autor luchó por escribir una novela que las editoriales no consideraran “pura basura” –y es que esta fue la respuesta que recibió durante varias veces, 27 para ser exactos–. Sin embargo, el hombre no se dio por vencido.

Una noche fatídica, se topó con un viejo amigo que acababa de convertirse en editor de literatura infantil. Finalmente, su amigo accedió a publicar su trabajo. Giesel, hoy conocido como Dr. Seuss, conoció el éxito con su primer libro, y nunca conoció el fracaso de nuevo.

3. Albert Einstein

Aunque hoy es considerado uno de los más grandes genios de la historia, este intelectual no tuvo un gran comienzo (decir que tuvo un desarrollo tardío es atenuar la situación). No pronunció una sola palabra hasta que cumplió 4 años. Un par de años después, sus profesores de primaria consideraban que era flojo porque hacía preguntas abstractas que no tenían ningún sentido para los demás.
Siguió adelante, y eventualmente formuló la teoría de la relatividad… algo tan complejo que la mayoría de nosotros no entiende.

4. Benjamín Franklin

Aunque resulte difícil de creer, el inventor de los lentes bifocales y el pararrayos dejó la escuela desde la primaria.
Su familia no podía permitirse el lujo de financiar su educación después de su cumpleaños número 10, pero eso no lo detuvo. Leyó libros como loco y aprovechó todas las oportunidades que tuvo para aprender. Irónicamente, Franklin se encuentra ahora en los libros de historia que los niños de 10 años de edad leen todos los días.

5. Stephen King

King es uno de los escritores más prolíficos –ha vendido 350 millones de copias y contando–, cuyo trabajo ha sido la inspiración de varias películas. Cualquiera pensaría que tuvo éxito desde el primer día, pero la realidad es que su primera novela fue rechazada… nada menos que 30 veces. Tal fue su desesperación, que King decidió tirarla a la basura. Por fortuna, su esposa lo impulsó a seguir trabajando en ella y olvidar el mal comienzo. Fue así como nació Carrie.

6. Oprah Winfrey

La famosa presentadora de TV y empresaria tuvo que enfrentarse a una adolescencia llena de dificultades. Se embarazó a los 14 años y fue acosada sexualmente en ocasiones repetidas por varios miembros de su familia. A pesar de su pasado trágico, trabajó duro para ser exitosa y, hoy día, es poseedora de una fortuna estimada en 2.9 mil millones de dólares.

7. Thomas Edison

Seguramente Edison tiene el récord de mayor cantidad de intentos fallidos antes de tener éxito en un solo proyecto. Y es que falló miles de veces antes de inventar una bombilla de luz que realmente funcionara. Su respuesta se volvió célebre entre los emprendedores: “No he fallado. Simplemente he encontrado 10 mil formas que no funcionan”.

8. Michael Jordan

De niño, Jordan amaba el basquetbol y supo que quería dedicarse a ello. Sin embargo, ningún entrenador quería darle una oportunidad debido a su corta estatura. Después de usar un contacto para entrar a un campamento de básquetbol, un entrenador se fijó en él… pero aun así decidió no invitarlo a jugar en su equipo.

Jordan regresó a casa desalentado, pero decidió demostrar al entrenador que estaba equivocado. Ahora, como miembro del Salón de Fama de la NBA, ha demostrado mucho más que eso.

9. Walt Disney

Al principio de su carrera, Disney fue despedido por un periódico por no ser “lo suficientemente creativo”. Después, sus dibujos de Mickey Mouse fueron rechazados por considerar que podían “asustar a las mujeres”. Por si eso no fuera suficiente, “Los tres cochinitos” también fue rechazado porque sólo tenía cuatro personajes.

Por fortuna, Walt decidió no escuchar estas críticas y seguir persiguiendo su sueño. Hoy día tenemos Walt Disney Company como resultado de su perseverancia.

10. Kris Carr

Todos nos topamos con obstáculos imprevistos. Para Carr, este obstáculo fue un cáncer raro. Ella luchó duro contra esta enfermedad y adoptó un estilo de vida saludable, tanto así que desarrolló una carrera exitosa como autora y coach nutricional. A pesar de encontrarse con circunstancias realmente difíciles, encontró la forma de sacarles provecho. Hoy día es una de las expertas en nutrición y vida sana más conocidas en Estados Unidos.

En última instancia, ninguno de nosotros es diferente de las personas que se incluyen en esta lista. Todos fallaremos en algún punto de nuestras vidas. Lo importante es aprender a superar estos obstáculos y seguir caminando hacia nuestros sueños.

Y tú, ¿cómo te sobrepones a los tropiezos?

Fuente: Entrepreneur

Preguntas para definir la Visión de una empresa

La Visión de una empresa es el objetivo de largo plazo que se plantea el dueño o quien dirige la organización. Y lo más importante: expresa sus valores y marca la pauta sobre cómo la compañía y sus trabajadores deben enfrentarse al día a día. Si la Misión debe explicar quienes somos, la Vision señala hacia dónde vamos.

Por ello, es importante sea lo suficientemente amplia como para abarcar e incluir todas las áreas de la organización (sistemas, recursos humanos, producción, finanzas, etc.). Y, a la vez, debe seducir a los clientes externos: comunidad, accionistas, clientes potenciales, etc.

Finalmente, debe ser un sueño compartido por todos en la organización y dar luces sobre cómo debería ser la empresa en el futuro. Si está correctamente planteada, debería ayudar a que cada persona en la compañía sepa como actuar en determinada situación.

En una empresa consolidada, la revisión de la Visión puede ayudar a redirigir el negocio o refundar aspectos fundamentales, sobre todo desde el punto de vista de la mistica que genera.

En nuevos emprendimientos es clave, porque sirve como el faro que marca la ruta ideal a seguir.

Si quieres trabajar en tu empresa este concepto, te recomendamos que te hagas las siguientes preguntas, involucrando a tantas personas como consideres necesario.

– ¿Cómo será esta empresa cuando haya alcanzado su madurez (o continúe creciendo) en unos años?

– ¿Cuáles serán los principales productos y servicios que ofrecerá?

– ¿Quiénes trabajarán en la empresa?

– ¿Cuáles serán los valores y actitudes clave de la empresa?

– Cómo hablarán de la empresa los clientes, los trabajadores y la gente en general que tenga relación con ella?

Es recomendable que, al final del proceso, un grupo ojalá externo a la empresa analice la Visión y entregue sus comentarios. Probablemente existen ideas que son claras para el equipo que ha trabajado en el proyecto, pero no para una persona que la lee por primera vez.

Ejemplo 1 – Telmex

Consolidar el liderazgo de Telmex en el mercado naciona,expandiendo su penetración de servicios de telecomunicaciones en todos los mercados posibles, para situarnos como una de las empresas de más rápido y mejor crecimiento a nivel mundial.

Ejemplo 2 – Pollo Campero

Ser la cadena de restaurantes de pollo, de origen latino, líder en el mundo entero.

Ejemplo 3 – Disney

Cada vez más gente se quiere divertir y de formas muy variadas.

[Esta Visión se complementa con su Misión: Divertir a la gente]

Ejemplo 4 – La Fábrica Imaginaria

Aprovechar nuestro talento y creatividad para transformar empresas y personas en mejores empresas y mejores personas. Y, de paso, intentar cambiar el mundo.

Ejemplo 5 – Anónimo (ejercicio académico)

Al cerrar los ojos e imaginar el futuro, vemos que el Club genera cambios positivos en todas las personas que lo integran. Estas, a su vez, influencian positivamente en sus familias y organizaciones extendiéndose el efecto a regiones y países. Una mejora sustancial, duradera y global, es el resultado de nuestro trabajo. También, vemos a todos nuestros asociados altamente reconocidos por su contribución, cualquiera sea el ambiente donde participan.

Fuente: Entrepreneur