Qué es la “economía gig”, por qué está creciendo tan rápido y cuáles son sus riesgos

Digamos que estás sin empleo. Y que ves una oportunidad en trabajar con Uber llevando pasajeros en tu automóvil. También puedes arrendar tu departamento a través de la plataforma digital Airbnb. Y vender algunas de tus cosas en Facebook sin intermediarios; y quizás ofrecer tus servicios profesionales por algunas horas.

Al final del mes te haces un sueldo y entonces la combinación de estas opciones te permite vivir sin tener un empleador. Te conectas directamente con otros usuarios en Internet. Eres libre, eres tu propio jefe.

Suena muy bien, quizás, pero no tienes protección social ni estás ahorrando para tu jubilación. Te enfermas y el asunto se complica. Vacaciones pagadas, ni lo sueñes. Lo que sonaba perfecto, parece que no lo es tanto.

Esa es una cara de la moneda. La otra, es la de los profesionales altamente calificados que trabajan de manera independiente para varias compañías, organizan su tiempo y desarrollan habilidades que les permiten insertarse en distintos equipos de trabajo.

Muchos son emprendedores, pueden trabajar desde la casa o el avión y generan ingresos superiores a los que podrían conseguir en un trabajo fijo con un solo empleador. Se mueven en el mundo digital como peces en el agua y nunca dejan de estudiar.

Los dos perfiles forman parte de la economía gig, también conocida como economía colaborativa, o economía de los freelance, que ha generado una gran cantidad de empleos en la última década.

Crece en la medida que se crean nuevos desarrollos tecnológicos que generan plataformas para que los usuarios intercambien bienes y servicios al margen de las empresas tradicionales.

¿Independencia o precariedad del empleo?

El nombre gig proviene, según una de las versiones más difundidas, de la época en que los músicos de jazz se ganaban la vida con el dinero recibido en cada presentación. Algo que persiste hasta el día de hoy en el mundo artístico y que se ha hecho extensivo al resto de los sectores laborales.

Este modelo de trabajo le ha dado buenos resultados a los innovadores tecnológicos que, con sus start-ups, crean las plataformas necesarias para el intercambio colaborativo, operando con mínimos costos y convirtiéndose en mediadores dominantes de un sector, lo cual les permite quedarse con un porcentaje de cada transacción.

Un estudio de la consultora McKinsey arrojó que un 27% de los trabajadores en Estados Unidos y Europa forma parte de esta tendencia.

En el caso de Estados Unidos, una encuesta realizada por el Sindicato de Freelancers y la organización Upwork detectó 55 millones de personas que trabajan por cuenta propia. Pero no sólo eso. Dos tercios de los encuestados dijeron que eran independientes porque no tenían otra opción.

Una visión distinta del fenómeno tiene Diane Mulcahy, investigadora que recientemente publicó un libro sobre la economía gig en Estados Unidos.

“Muchos trabajadores independientes eligen esta forma de empleo porque valoran su autonomía, el control que tienen sobre su trabajo y la flexibilidad que les entrega”, dijo Mulcahy.

Sus investigaciones sobre el tema muestran que el fenómeno no se reduce a los conductores de Uber. Su análisis plantea que se trata de un cambio sustancial en el mundo del trabajo.

“Hay plataformas disponibles para el trabajo de codificadores, doctores, abogados, diseñadores gráficos y muchos otros profesionales. La economía gig cruza todas las industrias, salarios y niveles de educación”, dijo Mulcahy.

El concepto gig pareciera ser tan amplio que en él cabe un desempleado que busca una opción para sobrevivir, un empleado que busca ocasionalmente una segunda fuente de ingresos o un joven profesional de Silicon Valley que desarrolla proyectos creativos.

América Latina se suma a la tendencia

Según César Buenadicha, especialista líder del Fondo de Inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo (FOMIN), la economía colaborativa a nivel mundial crecerá desde US$14 mil millones en el 2014 a US$335 mil millones en 2025.

“En América Latina todavía no hay datos consolidados del crecimiento a la fecha , pero algunos datos de AirBnB y Uber en sectores clave como Brasil y México (y en menor medida Argentina), permiten estimar un aumento sustantivo del sector en la región”.

Según Buenadicha, la economía gig o colaborativa, entendida como una nueva forma de de interrelación entre consumidores y productores a través de plataformas digitales, crece velozmente en la región y plantea enormes oportunidades y retos.

“Hay que analizar y entender en detalle las implicancias laborales, fiscales, sociales, y en el ámbito de la competencia, de la economía colaborativa”, comentó.

Algunos de los riesgos que puede traer el crecimiento del sector se relacionan con el posible aumento de la informalidad laboral.

En este sentido, Buenadicha cree que debe existir una regulación oportuna para fomentar la inclusión social y, al mismo tiempo, la innovación en los países de la región.

Otros, en cambio, piensan que uno de los aspectos positivos de la economía gig es que no ha sido regulada, creando un espacio más democrático para que los propios usuarios tomen decisiones.

Fuente: BBC

Cómo encontrar al mejor socio

Encontrar a una persona que comparta tu visión y tus hábitos de trabajo no es fácil, pero sí fundamental para crear una empresa exitosa.

Las sociedades de negocios, al igual que las relaciones románticas, pueden ser muy difíciles y, estadísticamente, están destinadas a fracasar. Sin embargo, una sociedad saludable y funcional puede ayudar a ambos o más socios a encontrar mayor y más rápido éxito que si trabajaran en solitario.

Mi empresa de equipamiento de audio, OrigAudio, ha conseguido grandes objetivos y ha encontrado el éxito en muy pocos años. Muchos de los logros pueden atribuirse a la relación de negocios que se ha construido entre mi socio, Mike Zsymczak, y yo.

¿Y cómo puedes elegir a un socio que llevará a tu empresa al siguiente nivel, y no a hundirla al igual que el Titanic? Estos son mis cinco tips a considerar:

1. Hábitos laborales similares
Es importante que la sociedad sea igualitaria, especialmente en lo concerniente a los hábitos de trabajo. Si trabajas de 6 a.m. a 9 p.m. y a tu socio le urge salirse a las 5 p.m., entonces estás en problemas. Establecer horarios, expectativas y responsabilidades desde el comienzo puede ayudar a reducir la posibilidad de que una parte se sienta explotada y la otra no contribuya lo suficiente.

2. Estabilidad financiera y emocional
Aunque pudiera parecer invasivo, necesitas saber la situación económica de cualquier persona con la que pretendas hacer negocios. Investiga si pagan sus cuentas a tiempo y cuánto tiempo podrían sobrevivir sin recibir ganancias. Alguien en una situación financiera precaria es más probable que sacrifique el éxito a largo plazo por obtener ingresos inmediatos.

Además, sobra decir que tu socio debe ser emocionalmente estable. Pasarás mucho tiempo con esta persona, así que debes disfrutar la experiencia. Tu socio también representará y liderará tu empresa, así que asegúrate que sea capaz de soportar la presión, así como los fracasos y los éxitos.

3. Habilidades complementarias
Nunca elijas a un socio idéntico a ti. Las habilidades de tu socio deben complementar a las tuyas. La meta es encontrar a alguien cuyos talentos y habilidades puedan expandir lo que tú haces. Piensa en algunas de las sociedades más famosas que conoces (Beto y Enrique, Mario y Luigi, Capitán Kirk y Spock); todas son equipos legendarios porque cuentan con habilidades complementarias que permiten que confíen el uno en el otro.

4. Visión similar
Es fácil concordar en el principio, ¿pero qué pasa con los objetivos en el largo plazo? Asegúrate que el futuro que visionas esté en la misma línea que el de tu socio.

5. Confianza
Cualquiera buena relación está fundamentada en la confianza, pero esto se dificulta aún más cuando hay dinero involucrado. Si no puedes confiar en tu socio para que cuide a tu hijo recién nacido, para darle el número de tu tarjeta o las llaves de tu casa, entonces no te asocies con él o ella.

Mike y yo hemos sido exitosos porque nos tomamos tiempo para ser honestos entre nosotros acerca de las finanzas, metas y expectativas, entre otros temas. No olvides que las relaciones requieren trabajo constante, así que asegúrate de invertir tiempo, dinero y energía para forjar una sociedad.

Fuente: Entrepreneur

¿Qué es la economía colaborativa y cuáles son sus beneficios?

Internet y las nuevas tecnologías han impulsado modelos de consumo alternativo en los últimos años. La relación entre quien ofrece un producto y quien tiene una necesidad concreta está cambiando de manera significativa.

Uno de los modelos que más adeptos gana día tras día es la economía colaborativa, el cual se basa en prestar, alquilar, comprar o vender productos en función de necesidades específicas y no tanto en beneficios económicos. De hecho, en este sistema es posible que el dinero no sea el único valor de cambio para las transacciones.

Los servicios son considerados bienes de intercambio. Por ejemplo, una persona que pueda ofrecer alojamiento a otra durante unos días, puede intercambiar este servicio por unas clases de inglés o francés.

Como su propio nombre lo indica, es un modelo centrado en la colaboración y la ayuda muta. Actualmente, casi todos los sectores de la economía ya cuentan con negocios colaborativos, pese a que, tras su irrupción en el año 2010, aún es temprano para decir si este sistema tendrá un alcance global o solo parcial.

Tipos de economía colaborativa

El concepto es mucho más amplio de lo que parece en un principio. Dentro del propio sistema de colaboración, también denominado «economía compartida», existen varios tipos de relaciones que varían en función de las necesidades y los productos:

  • Consumo colaborativo:

Utiliza plataformas digitales a través de las cuales los usuarios se ponen en contacto para intercambiar bienes o artículos, casi todos de forma gratuita y altruista.

  • Conocimiento abierto:

Son todas aquellas modalidades que promueven la difusión del conocimiento sin barreras legales o administrativas. Pueden presentarse en el día a día o a través de plataformas informáticas a las que acuden usuarios con necesidades.

  • Producción colaborativa:

Se trata de redes de interacción digital que promueven la difusión de proyectos o servicios de todo tipo. La diferencia con los dos modelos anteriores es que lo que se ofrece también se produce en el seno de estas células.

  • Finanzas colaborativas:

Microcréditos, préstamos, ahorros, donaciones y vías de financiación se incluyen en este subgrupo de la economía colaborativa. Los usuarios se ponen en contacto para satisfacer necesidades en cualquiera de estos aspectos. El mejor ejemplo lo vemos en el crowfunding, modelo de financiación para aquellos que deseen aportar capital a ciertas iniciativas de forma desinteresada.

Principales beneficios de la economía colaborativa

Son muy diversas las ventajas de este modelo de economía. Algunas de las más destacables son:

  • El ahorro. La mayoría de productos o servicios que se ofrecen a través de este sistema tiene precios módicos o, incluso, simbólicos.
  • Desarrollo sostenible. La economía colaborativa estimula el segundo uso de los productos. Lo que alguien ya no necesita, puede tener un nuevo destinatario en alguna red de contactos. Se aboga por un consumo moderado.
  • Gestión de recursos. Otro principio de la economía colaborativa es que si a alguien sirve una cosa, lo más probable es que a otra persona también. ¿Por qué no compartirlo? El mejor ejemplo son los coches de carretera, que pueden servir para llevar a varios pasajeros con destinos próximos.
  • Mayor oferta. Los productos con un segundo uso y los servicios compartidos amplían la oferta de los mercados tradicionales. Sin la economía colaborativa, es posible que éstos nunca vieran la luz.
  • Beneficio medioambiental. La reutilización y los servicios compartidos son una buena manera de contribuir al cuidado y la sostenibilidad de los entornos.

Fuente: Retos Directivos

 

 

3 etapas que todo emprendimiento debe superar para ser exitoso

Por más de que permanentemente escuchamos que este el mejor momento para comenzar a emprender o que actualmente están dadas las condiciones para iniciar un negocio, la realidad es que empezar a transitar este camino no es tan sencillo como lo hacen parecer. Para no fracasar en el intento, ten en cuenta estas 3 etapas que todo emprendimiento debe superar.

Si hubiera alguna forma de saber las palabras que más veces al día se dicen, se escriben o se leen en todo el mundo, de seguro “emprender”aparecería ubicada entre las primeras posiciones. Es que sí, ser emprendedor no sólo parece estar de moda, sino que también son muchos quienes afirman que estamos en el mejor momento para iniciarnos en este mundo.

Entonces, ante estas condiciones, la interrogante que surge es por qué siguen siendo pocas las personas que se animan a iniciar un negocio. Luego de analizar varios datos sobre emprendedurismo encontramos que, aunque pueda ser el mejor momento, arrancar un negocio no es sencillo, no en vano 4 de cada 5 negocios fracasan antes de los dos años.
Lejos de querer que pierdas las ganas de ser tu propio jefe, la finalidad de este artículo es brindarte algunos datos imprescindibles para ser un emprendedor exitoso. Para ello nos basamos en un artículo del portal Profesionistas que comparó el emprender con un chiste de tres actos. ¿De qué se trata cada uno?

1- Quiero ser emprendedor

Esta decisión debe sustentarse en competencias como el autoconocimiento, confianza en ti mismo, además de eficiencia personal. De no estar presentes estas cualidades lo más probables es que tus razones para emprender no sean las adecuadas e incluso puede que estés buscando una alternativa para escapar de algún defecto profesional, como por ejemplo: querer emprender porque no quieres tener jefe puede estar escondiendo que tienes serias dificultades para seguir instrucciones.

2- Tengo una gran idea

A simple vista son muchas las ideas que pueden parecer una genialidad. Sin embargo, para comprobar que ésta realmente puede convertirse en una iniciativa exitosa es fundamental someterla a una serie de preguntas básicas. Por ejemplo: ¿es realmente viable?, ¿existe verdadera demanda para tal iniciativa?, ¿comprendes todos los por menores que supone llevar a la práctica esa idea? Si logras encontrar respuestas positivas para estas interrogantes, entonces estás listo para dar el siguiente paso.

3- Convertir la idea en realidad

Aun habiendo superado las dos instancias previas, estás expuesto al riesgo de que tu emprendimiento fracase, especialmente si la toma de decisiones al momento de empezar a ejecutar la idea no es la más indicada. Estos son algunos errores que es importante evitar: no poner a prueba el plan de negocios, no tener los conocimientos ni las habilidades necesarias para iniciar, no ser capaz de trabajar en equipo, no establecer procesos al momento de tomar decisiones, entre otros.

Fuente: Profesionistas

Cinco formas en que el coaching puede potenciar tu emprendimiento

Algunos emprendedores están optando por este tipo de dinámica más personalizada, pragmática y enfocada en el desarrollo tanto del negocio como del líder.

La necesidad de contar con verdaderos líderes que gestionen proyectos de manera autónoma y asertiva en las empresas actuales ha generado un boom en el ámbito del coaching para emprendedores.

Pero, ¿qué es exactamente un coaching dirigido a emprendedores? Se trata de una modalidad de trabajo entre el dueño de un emprendimiento y un profesional externo que permite:

  • Identificar, ajustar y potenciar la visión estratégica del negocio.
  • Desarrollar las habilidades directivas del dueño o director de la startup.
  • Actuar como catalizador y facilitador de un entorno que permita mejores resultados y mayor rentabilidad del negocio.

Si bien se trata de una aproximación que surgió hace relativamente poco tiempo, lo cierto es que existen múltiples emprendedores que están optando por este tipo de dinámica más personalizada, pragmática y enfocada en el desarrollo tanto del negocio como del líder a cargo.

El portal experto PsicologosOnline.cl compartió estas cinco formas en que puedes sacar el máximo provecho a la experiencia de contratar los servicios de un coach:

1. La química sí es un factor entre el coach y el emprendedor

Aunque parezca un elemento superficial y difícil de explicar racionalmente, lo cierto es que una buena sintonía entre tú y este nuevo interlocutor resulta esencial para que la comunicación fluya.

Por esto, al momento de buscar a uno de estos profesionales en el mercado laboral te recomendamos incluir tu intuición dentro de los criterios de selección, además de evaluar si dicha persona cuenta con habilidades blandas suficientes y una buena red de contactos, así como con requisitos tradicionales como tener un buen currículum con experiencias de relevancia en tu sector.

2. El coach no es otro consultor en tu camino

Un problema típico que aparece al comienzo de los programas de coaching es la confusión conceptual por parte del emprendedor, quien muchas veces genera expectativas poco realistas sobre esta iniciativa o piensa que el coach será otro consultor que llega a resolver sus problemas por él.

La realidad, sin embargo, es que el proceso de coaching necesita la implicación real y constante tanto del emprendedor como del coach, ya que se trata de un sistema usualmente basado en el aprender haciendo.

3. El cara a cara frecuente es requisito fundamental

Todo lo anterior nos debería dar pistas de que el coaching para emprendedores no es una tarea que se pueda realizar en la modalidad de teletrabajo, vía correo electrónico o con dos llamadas telefónicas mensuales.

Por el contrario, este tipo de programas está profundamente basado en la comunicación cara a cara, y normalmente requiere de una frecuencia mínima de una reunión semanal para tener un impacto significativo.

Sabemos que en la vida del emprendedor siempre hay una buena excusa para reagendar compromisos y cancelar reuniones por emergencias de último minuto, pero la recomendación es que intentes ser lo más responsable y riguroso posible en las sesiones con tu coach.

4. Debes estar dispuesto al cambio (y a no siempre tener la razón)

De nada vale que hayas seguido al pie de la letra todo lo que te hemos dicho hasta ahora si no estás verdaderamente dispuesto a generar cambios en tu organización, por muy pequeña o familiar que sea.

El coaching es la oportunidad perfecta para identificar los elementos que podrían amenazar el negocio, al igual que las áreas débiles de tu propio desempeño, con el fin de fortalecer tu emprendimiento. Por tanto, cualquier actitud a la defensiva es mejor dejarla fuera de la reunión.

En otras palabras: aunque seas tú el jefe de la startup, debes ser consciente de tus habilidades mejorables y entender que las propuestas que surjan de estas sesiones siempre apuntarán a una mejora en términos globales, estratégicos y a largo plazo.

5. Trabaja en metas a corto plazo para no agobiarte

Y, si bien tu coach hablará constantemente de las metas de largo plazo, también es necesario volver a la realidad inmediata de vez en cuando.

Esto lo pueden hacer en conjunto a través de:

  • Tareas o encargos que debas realizar cada semana. No tiene por qué ser algo complejo: basta con una acción del tipo “pensar en 5 logros significativos y 5 hechos decepcionantes ocurridos en mi emprendimiento durante los últimos años”.
  • La técnica clásica de ensayo y error. Un buen coaching no se sostiene sólo con teoría: es imprescindible que, a lo largo de las sesiones, el emprendedor tenga la oportunidad de experimentar lo que surja en la conversación a través de casos concretos de su negocio.
  • Un informe quincenal o mensual elaborado por el coach. El feedback del profesional es clave para identificar a tiempo diversos aspectos que quedarían en el tintero si no se hiciera una evaluación periódica del programa. Esto puede ayudar a reajustar objetivos o a focalizar parte de la energía en ámbitos antes ignorados.

Fuente: Pulso Social

Los cinco errores que llevan al cierre de tu emprendimiento antes de su primer año de vida

Buenas ideas, fondos de financiamiento, iniciativa y motivación no son suficiente para que un emprendimiento sea un negocio exitoso.

Buenas ideas, fondos de financiamiento, iniciativa y motivación, son algunas de las características que podemos encontrar en el mundo del emprendimiento hoy. Sin embargo, no es suficiente para que un negocio sea exitoso. Según la compañía de oficina virtual VirtualBusiness, nueve de cada 10 Pymes cierran antes de cumplir su primer año.

“Uno de los problemas comunes que se observa en las Pymes y emprendimientos, es su falta de profesionalización. Esto implica un enfoque más serio de la empresa para lograr una alta calidad del producto y servicio que se ofrece”, asevera Vanessa Jiménez, directora de VirtualBusiness.

Para evitar que otros emprendedores comentan los mismos errores, Vanessa enumera los cinco más comunes y cómo se pueden evitar:

1. Falta de liderazgo de sus dueños

Para crear un emprendimiento no basta tener una buena idea. Muchos pueden tenerla. Lo importante es poder llevarla a cabo y mantenerla en el tiempo. Para ello se necesita trabajar en equipo y dirigirlo para que se puedan cumplir metas. En este ítem, muchos emprendedores tienen grandes dificultades ya que se concentran en detalles que no son relevantes para el negocio y no saben delegar, ya que prefieren hacerlo todo ellos.

2. Estandarizar las operaciones

Para ser productivos y responder a tiempo a las necesidades de los clientes, es fundamental estandarizar las operaciones; sin embargo, a los emprendedores les cuesta adquirir estas metodologías, ya que están acostumbrados a realizar el proceso a su propio estilo. 

3. Minimizar la importancia de la imagen

Una buena idea no basta para cautivar a los clientes, es  fundamental entregar una imagen de profesionalismo. No sólo con el packaging del producto o el diseño del sitio web, sino también como empresa. Para ello es necesario comunicar una dirección comercial, dar a conocer un teléfono fijo y que cada uno de estos aspectos funcionen corporativamente. Con la tecnología y el fácil acceso a la información, si la empresa no es identificable a través de Internet, no existe.

4. Planificación de las acciones a realizar

Cada paso que se realiza al comenzar un emprendimiento se debe planificar ¿La razón? No se tienen los recursos económicos para hacer gastos que no sean necesarios para el negocio. Al realizar una estrategia o plan para cada acción, tendremos mayor control y podremos analizar los resultados.

5. Análisis de los resultados

Hoy con el marketing digital es fácil analizar el resultado de cada acción que se realice. Si bien un gran número de emprendedores es ajeno a estas tecnologías, es necesario que se asesoren o puedan aprender nociones básicas de esta área. De esa forma podrán saber si sus estrategias para darse a conocer o tener más clientes, están dando resultado. Sin estas métricas no se puede saber si se están haciendo las cosas bien o no.

Fuente: Pulso Social

Generación Z, los futuros clientes de tu empresa

Durante el pasado IAB Conecta 2017, Facebook pidió a las empresas que hackearan el futuro y se adelantaran a lo que pueda pasar en 2020 para que durante ese año se conviertan en líderes de su sector.

Un dato que las empresas no deberán olvidar: la Generación Z, jóvenes de 16 y hasta 19 años, representará 27% de la población mundial y tendrán un poder adquisitivo de 22 millones de dólares (mdd).

Los Zillennials, conocidos como los dependientes digitales, ya que cuando nacieron la tecnología ya era algo habitual en sus hogares a diferencia de los millenials o generación Y quienes nacieron junto con la tecnología.

Estos jóvenes no han desarrollado el hábito de la paciencia. Con un Smartphone, obtienen inmediatamente todo buscando internet y no están acostumbrados a hacer investigaciones más profundas sobre un tema.

Otra de sus características es ser expertos buscadores en internet y muchas veces compiten por ser el primer en sacar o descubrir un contenido, con los que ser referencia en su círculo y marcar tendencia.

Hay que tener en cuenta que su niñera no fue la televisión sino internet y buscan ser como aquellos influencers que ven a través de la red.

Son personas autosuficientes y astutas. Ellos con internet saben que pueden aprender a hacer cualquier cosa por lo que no necesitan que les ayuden. En el aspecto de la astucia podemos ver como son muy conscientes de su privacidad de ahí el éxito de los videos cortos de 24 horas de Instagram o Snapchat, que después son borrados.

Ellos lo que buscan es inmediatez y siempre sacar un beneficio. Tardan de media 9.5 segundos en quitar un anuncio web para poder ver el contenido, mucho menos tiempo que la generación Y o X los cuales están acostumbrados a consumir publicidad.

Pocos son los anuncios que consiguen captar la atención de esta generación. Por ejemplo, la mayoría de su tiempo se lo dedican al Smartphone y ahí hacen todo. Son más receptivos a los mobile app rewards, aquellos anuncios que saltan en los juegos que consumen en su dispositivo y que a cambio de ver dicho anuncio ofrecen recompensas como vidas extras, mas monedas etc.

Ellos buscan con esto una relación ganar- ganar. Y esperar que se les ceda un poco el control porque ellos son muy conscientes de su poder a la hora de elegir. Sentirse parte importante del juego o la marca y ver como sus peticiones son tomadas en cuenta. Es decir, tener más interacción.

Una cosa que hay que tener clara, el conectar con ellos implica hacer un cambio en el marketing. Lo más importante es evitar formatos intrusivos para ellos, ya que como se mencionó anteriormente son muy reservados con su privacidad.

Según una encuesta elaborada por Millward Brown el 52% de ellos buscan marcas y personas que piensen como ellos. Hoy en día es muy difícil encontrar a alguien que piense como ellos porque se consideran únicos entonces encontrar alguien que comparta lo mismo que él, es un plus.

Del estudio de Millward Brown también se determinó que el 45% de ellos buscan y valoran un contenido que sea honesto y real. Buscan anuncios con sentido del humor, música buena y una gran narrativa.

Por lo que para conectar con la generación z y asegurar una base de clientes para un futuro, ya que ellos serán quienes dentro de unos años tengan la capacidad de decisión sobre los productos hay que tener claro tres cosas:

En primer lugar, hay que estar conectado con la tecnología y usarla a nuestro favor para captarlos. Después hay que planificar muy bien el contenido recordando que no hay que ser inclusivo y la importancia de ceder el control.  Y por último elaborar un contenido con humor, buena narrativa y música atractiva.

Fuente: Forbes