¿Qué es el Business Model Canvas?

La herramienta estrella para los expertos de estrategia empresarial suele ser el business model canvas o también conocido como el lienzo de los modelos de negocio.

Esta herramienta sirve para varias cosas, que podríamos englobar en el siguiente objetivo: hacer más fácil el proceso de pensar un negocio. Lo que se logra es comprender el modelo de negocio planteándolo con una visión integrada que ve a la empresa como un todo, sin dejar de ser algo simple y fácilmente comprensible por todos.

El business model canvas fue diseñado por dos personas: Alex Osterwalder e Yves Pigneur. Alexander es suizo, graduado en ciencias políticas y PHd en Gestión de sistemas de información. En el año 1999 fundó una startup de educación. Trabajaba también como periodista e investigador y más adelante fundó una firma de estrategia de negocios llamada Strategyzer. Yves, por su parte, es un científico de la computación belga y un excelente profesional reconocido en el ámbito internacional . Ambos genios se hicieron famosos en el año 2010, en pleno boom de Internet, cuando publicaron el libro Generación de modelos de negocio.

Este libro, entre otras cosas, hablaba sobre los pros y contras de tener varias estrategias de ingresos (muchas de ellas novedosas como el freemium), algo que inspiró miles de startups en los años siguientes.

¿Cómo funciona este modelo?

Este modelo canvas divide en 9 las áreas clave de una empresa cualquiera (se puede aplicar a todas) que son, según los autores, las áreas que siempre se deben estudiar para establecer la estrategia empresarial. Las áreas son las siguientes:

Clientes

Los clientes, son, obviamente, una parte básica del modelo de negocio. Conviene definir los segmentos de clientes a los que nos dirigiremos con la estrategia.

Propuesta de valor

El problema que solucionamos para el cliente es la propuesta de valor, es decir, lo que nos hace valiosos en el mercado, por ejemplo, el ahorro, el diseño, la personalización, etc. Debe ser bien notorio. Por ejemplo, si pensamos en Google, la propuesta es ser el mejor buscador del mundo; en el caso de Nescafé, ser el mejor café que puedas tomar, en casa.

Canal

Este bloque habla de cómo se hará llegar la propuesta de valor a los clientes. Es decir. Simple, pero complejo. Nescafé tendría 2 públicos, el cliente que lo toma en su casa y el empresario que necesita el café en el centro de trabajo, por ejemplo.

Relación

Algo crítico. La idea es que una vez establecida la conexión con los clientes, se defina qué tipo de relación se creará con ellos. Qué inspirará en ellos nuestra propuesta, etc.

Flujo de ingresos

Algo que es básico, cómo se va a obtener el dinero para hacer todo esto: ventas, suscripciones, freemium, etc.Cómo se monetizará la relación creada.

Recursos clave

En este espacio del lienzo se describirán los recursos clave que se necesitarán para llevar adelante la propuesta hacia el mercado. Un punto muy importante cuando se habla de recursos en el business canvas model es la logística, por ejemplo.

Actividades clave

Como en el punto anterior, se definen las acciones básicas que se deberán llevar adelante para que la propuesta de valor llegue al cliente. Por ejemplo, procesos de producción, marketing, etc.

Alianzas

El modelo de negocio deberá siempre tener un impulso añadido, para ello sirven las alianzas estratégicas, de manera que el riesgo se reduzca.

Costos

En el último apartado del lienzo se define la estructura de costes, un aspecto en el que se puede innovar mucho. Se apalanca a las actividades y recursos necesarios que ya se explicaron antes y se detallan los costes variables, fijos, etc. para poder enfocarnos hacia un modelo de negocio escalable y sostenible. Podríamos incluir en este apartado los costes de producción, los de marketing y comunicación, los de logística, los de recursos humanos, etc. Es uno de los apartados donde se debe ser más puntilloso.

Todos estos 9 aspectos se detallan en un lienzo de una sola página. Se exige este nivel de minimalismo porque se entiende que, si algo está claro, se puede resumir. Así, todos podrán entender de qué se trata el negocio.

Fuente: Blog de Logística

Las cosas que debes saber antes de buscar un coach

Un entrenador experto en desarrollo profesional es el alma del ‘coaching’, uno de los procesos de formación más poderosos. Conocerlo te ayudará a saber si es lo que más te conviene para ser el mejor.

Algunos lo repudian, pero otros no tienen ningún inconveniente en confesar su debilidad, y hasta cierta dependencia, por el coaching. Ninguna opción es válida: el desconocimiento de una de las herramientas más potentes de desarrollo personal en el ámbito profesional no está justificada, como tampoco lo está engancharse a ello como si fuera el elixir de la eficacia laboral. Estos procesos van encaminados al autoconocimiento a través del entrenamiento. Un coach no es un consejero, sino alguien que plantea las preguntas adecuadas para que el coachee –el profesional– descubra de qué puede ser capaz.

El ámbito deportivo está repleto de ejemplos que confirman la eficiencia de este sistema, y también multitud de películas reflejan que esta conexión personal/profesional es muy eficaz. En Million Dollar Baby, Frankie Dumm –Clint Eastwood– es el entrenador de una camarera, Maggie Fitzgerald –Hilary Swank– que quiere ser boxeadora. El filme revela cómo el aprendizaje depende tanto de la protagonista como del curtido Dumm. En el ámbito profesional no hay guantes de boxeo, pero sí un desafío: ganar en el ring profesional. Estas diez pistas te ayudarán a valorar si realmente necesitas un coach para ser mejor:

El ‘coach’ no es tu amigo

El entrenador no está ahí para para aguantar tus lamentaciones, ni siquiera pretende ser tu consejero. Para eso ya están los amigos. Un programa de coaching requiere compromiso de ambas partes para alcanzar unos objetivos concretos y en un tiempo determinado. A la ‘C’ del compromiso, María García, coach y socia directora de Seeliger y Conde Consultoría, suman la de la confidencialidad y la confianza, “y si no existe desafío desde el inicio, nada tiene sentido”, aclara.

Quién es quién

Quién eres, cuáles son tus objetivos, qué pretendes conseguir con el proceso y el resultado de tu última evaluación son algunos de los aspectos que debe conocer el coach antes de la primera reunión. Esta documentación le servirá de punto de partida. También es conveniente que pidas información y referencias ante de escoger a tu entrenador.

Pregunta-respuesta

Si en la primera reunión observas que el que se postula como coach pretende decirte qué tienes que hacer, la mejor opción es abandonar la sala. Ese es el papel de los mentores, asesores o consultores. En un proceso de coaching te plantearán preguntas abiertas y algunas de ellas te removerán por dentro, e incluso dañarán tu amor propio. No esperes que las primeras sesiones sean un camino de rosas: a veces la imagen que ves reflejada de ti mismo en ese espejo te puede resultar ajena.

Empatía

La primera toma de contacto garantiza el éxito del proceso. Ambos actores tienen que encajar. Algunas veces las buenas referencias y la trayectoria de un coach de reconocido prestigio no sirven de nada para que el programa funcione. La afinidad personal es básica para la consecución de objetivos.

No es para siempre

Un programa de coaching tiene un principio y un fin, que suele establecerse en unos seis meses, a razón de una o dos sesiones mensuales, en función de cada caso. Si en ese período de tiempo no se han logrado los desafíos planteados al inicio, el proceso ha fracasado. Prolongarlo eternamente es algo que perjudicará tu bolsillo y tu desarrollo. Si empiezas a sentir cierta dependencia, analízalo. A lo mejor lo que necesitas es un psicólogo para reforzar la confianza en ti mismo, más que un coach que impulse tu crecimiento profesional y como persona.

El precio

Las tarifas son uno de los aspectos que más debate generan cuando se habla de estos programas. El precio de una sesión oscila entre los 150 y los 1.500 dólares, según el país. Desconfía si el precio se dispara por encima o tiende a la baja. La cifras varían bastante en el caso del coaching grupal y de equipos.

Solo o acompañado

Junto con los procesos de desarrollo individual conviven aquellos que se desarrollan en grupo. Cada vez es más habitual recurrir a esta herramienta para la mejora de los comités de dirección o equipos de trabajo.

Sobre gustos

No te dejes apabullar por los calificativos que definen a toda una extensa tipología de coaching. Simplemente trata de analizar en qué consiste y escoge aquel que más se ajuste a cumplir tus objetivos. Entre otros, conviven el ontológico, que desarrolla la actitud y la aptitud para generar nuevas ideas; el psicológico, para afrontar y resolver conflictos personales o profesionales; el denominado life coaching; y el deportivo, que incide en la creatividad, capacidad e iniciativa para potenciar el talento deportivo. Otro de los más típicos es el sistémico, en el que el coach sólo formula preguntas al cliente que este debe responderse a si mismo. El que habitualmente contratan las organizaciones es el ejecutivo, centrado en el desarrollo del desempeño profesional.

Método y experiencia

Aunque no existe una regla infalible para dar con el mejor coach, la experiencia y el conocimiento empresarial es un grado para poder desarrollar a otros. No obstante, los entrenadores más profesionales completan esa veteranía con programas formativos en los que aprenden la técnica que debe soportar estos procesos. Existen centros y escuelas de negocios, algunos de ellos acreditados para dar el certificado oficial de coach que, en algunos casos, requiere haber realizado un número de horas de coach a ejecutivos.

No a la cordialidad

Y, si después de todo decides dar el paso y apuntarte al coaching, sospecha si las reuniones que integran el programa se desarrollan en un ambiente excesivamente cordial. Recuerda que no se trata de un charla de amigos, sino de un trabajo de dos muy intenso que persigue un objetivo definido de antemano.

Fuente: Expansion