¿Qué son las inversiones de impacto?

Todas las empresas sociales necesitan recursos para poder desarrollar su actividad. Y no sólo recursos económicos, sino que los recursos humanos, es decir las personas que trabajan en la organización, son fundamentales, así como otro tipo de recursos como los intangibles (conocimiento, reputación,…). Pero en este caso nos centramos en los recursos económicos porque una nueva tendencia está entrando con fuerza en el sector de la inversión.

Entendemos la empresa social como aquella organización que tiene el objetivo de generar un impacto transformador en la sociedad a través de un modelo de negocio que haga sostenible la propia organización. ¿Qué quiere decir sostenible? Que no dependa cien por cien de subvenciones o donaciones, porque será más eficiente en el uso de recursos y más eficaz por tanto en la resolución del problema social.

Para ser sostenible, cualquier startup necesita una inversión inicial (tiempo, dinero, esfuerzo, talento…). ¿Cómo se financian las startups? Dependiendo el momento y la evolución en la que se encuentren, necesitan un tipo u otro de financiación. Por ejemplo, en el arranque del proyecto, cuando casi aún es una idea y el equipo de emprendedores es pequeño, el emprendedor debe poner dinero de su bolsillo. Si tiene suerte puede engañar a algún “tonto” e incluso convencer a un familiar. Es la conocida como financiación FFF (Family, Friends and Fools). Una vez ha arrancado o prototipado la idea, entonces pide financiación bancaria e incluso si el proyecto es atractivo, puede entrar inversores privados.

En los últimos años, inversores privados o business angels, han visto en la inversión en empresas sociales una gran oportunidad no sólo para ganar dinero, sino principalmente para generar con su dinero un impacto social o medioambiental. Estos inversores que no pretenden donar o perder dinero, son inversores, pero que quieren que su dinero sirva para financiar este tipo de proyectos, se conocen como inversores de impacto. Por lo general, están dispuestos a recibir un retorno de la inversión menor que en proyectos más tradicionales, porque para ellos el impacto social del proyecto ya significa un tipo de retorno.

Según la European Venture Philanthropy Association (EVPA), la diferencia principal entre el inversor tradicional y el inversor de impacto, es el orgullo de pertenencia que el inversor tiene con el proyecto. Este inversor de impacto no sólo pone su dinero y espera un retorno financiero, sino que intenta aportar valor al emprendedor social con su experiencia y red de contactos.

La Global Impact Investing Network (GIIN) cuantifica en unos 50.000 millones de dólares los fondos que actualmente existen para invertir en inversiones de impacto (impact investment o impact inventing). Es por tanto un sector que crece a un ritmo acelerado y que, a la vista de los riesgos del sistema financiero actual, la inversión de impacto parece atraer la atención de perfiles que buscan una rentabilidad menos volátil y más sostenible a largo plazo.

Este tipo de inversiones de impacto está profesionalizándose y son muchos los fondos de inversión sociales o de impacto que están surgiendo últimamente.

Fuente: Social Emprende

Las últimas tendencias en la transformación digital de las empresas

La Transformación Digital de las compañías no es un objetivo, no es un proyecto, no es una idea conceptual que algún día se convertirá en realidad. No es ese planeta Ross 128 b del que dicen los astrofísicos algún día podría ser una alternativa válida a nuestra maltratada La Tierra. La transformación digital es una realidad que ya forma parte, en mayor o menor medida, de la operativa de las empresas. Según un reciente estudio de Incipy e Inesdi, el 79% de las empresas españolas ha iniciado recientemente su transformación digital o incluso, en algunos casos, ya se encuentra en una etapa avanzada del proceso.

Estas últimas ya se encuentran en otra fase. En la fase en la que han dejado atrás esas primeras tímidas tentativas por aterrizar las organizaciones en el universo digital. Su inmersión en los nuevos entornos y formas de trabajar ya es total, y lo que se preguntan ahora es qué viene después. Han comprendido que en la Transformación Digital no hay fin de trayecto; es un proceso en continua evolución. Ante esa realidad, la única pregunta posible es: ¿cuáles son esas nuevas tendencias hacia las que se dirige este imparable fenómeno?

Vaya por delante que cuando hablo de últimas tendencias no me estoy refiriendo a ir, como dicen algunos, “beyond the web”, o de incorporar a la empresa redes sociales corporativas, sino de algo mucho más sutil y, al mismo tiempo, profundo y que podría resumirse en:

1. Incremento de los procesos de automatización gracias a la IA

Los desarrollos de inteligencia artificial están mejorando exponencialmente tanto la captación de nuevos clientes como la calidad de la relación con los existentes. Y es que los algoritmos están permitiendo personalizar la experiencia cliente hasta extremos nunca antes alcanzados. Por ejemplo, el machine learning permite traquear a los clientes e ir tomando decisiones en tiempo real sobre personalización de ofertas. De esta manera, se reduce el gap entre la oferta y demanda.

2. Integración de software

Cada vez evolucionan y colaboran más entre sí las aplicaciones destinadas a ayudar a vender y a gestionar contenidos. Así, los CRM (Custumer Relationship Management) y los modelos de comercio electrónico dejan de hacer la guerra por su cuenta y se integran bajo una misma plataforma. Se unen así la gestión de contenidos y las ventas.

3. El boom del Marketing de contenidos

Generar contenidos que despierten interés en el usuario no es nuevo. Lo que sí es novedoso es la importancia que las empresas le están otorgando a este apartado dentro de su estrategia general de ventas. Nunca antes los contenidos han tenido tanta influencia en las decisiones de compra, hasta el punto de que hoy sabemos que el 5% de un contenido asociado a un proyecto genera el 80% del engagement de sus potenciales compradores. Es imprescindible contar con una sólida estrategia de contenidos que generen valor y permitan diferenciarse a la compañía frente a su competencia.

4. Data driven business

La toma decisiones en las organizaciones se apoya, cada vez más, en el big data. El análisis de esos grandes datos es el que permite procesar toda esa información que manejas las compañías, dotándola de sentido y convirtiéndola en conocimiento para la toma de decisiones. Con los modelos HIPPO (highest pay person the office) se abandona la tendencia tradicional de concentrar las decisiones en unas pocas personas de la alta dirección y estas pasan a las máquinas. Las nuevas tendencias de data driven hacen que las posibilidades de que las máquinas tomen decisiones acertadas y que estás tengan una conversión a ventas sean en torno a un 60% mayores.

Fuente: El Economista

¿Qué es el Business Model Canvas?

La herramienta estrella para los expertos de estrategia empresarial suele ser el business model canvas o también conocido como el lienzo de los modelos de negocio.

Esta herramienta sirve para varias cosas, que podríamos englobar en el siguiente objetivo: hacer más fácil el proceso de pensar un negocio. Lo que se logra es comprender el modelo de negocio planteándolo con una visión integrada que ve a la empresa como un todo, sin dejar de ser algo simple y fácilmente comprensible por todos.

El business model canvas fue diseñado por dos personas: Alex Osterwalder e Yves Pigneur. Alexander es suizo, graduado en ciencias políticas y PHd en Gestión de sistemas de información. En el año 1999 fundó una startup de educación. Trabajaba también como periodista e investigador y más adelante fundó una firma de estrategia de negocios llamada Strategyzer. Yves, por su parte, es un científico de la computación belga y un excelente profesional reconocido en el ámbito internacional . Ambos genios se hicieron famosos en el año 2010, en pleno boom de Internet, cuando publicaron el libro Generación de modelos de negocio.

Este libro, entre otras cosas, hablaba sobre los pros y contras de tener varias estrategias de ingresos (muchas de ellas novedosas como el freemium), algo que inspiró miles de startups en los años siguientes.

¿Cómo funciona este modelo?

Este modelo canvas divide en 9 las áreas clave de una empresa cualquiera (se puede aplicar a todas) que son, según los autores, las áreas que siempre se deben estudiar para establecer la estrategia empresarial. Las áreas son las siguientes:

Clientes

Los clientes, son, obviamente, una parte básica del modelo de negocio. Conviene definir los segmentos de clientes a los que nos dirigiremos con la estrategia.

Propuesta de valor

El problema que solucionamos para el cliente es la propuesta de valor, es decir, lo que nos hace valiosos en el mercado, por ejemplo, el ahorro, el diseño, la personalización, etc. Debe ser bien notorio. Por ejemplo, si pensamos en Google, la propuesta es ser el mejor buscador del mundo; en el caso de Nescafé, ser el mejor café que puedas tomar, en casa.

Canal

Este bloque habla de cómo se hará llegar la propuesta de valor a los clientes. Es decir. Simple, pero complejo. Nescafé tendría 2 públicos, el cliente que lo toma en su casa y el empresario que necesita el café en el centro de trabajo, por ejemplo.

Relación

Algo crítico. La idea es que una vez establecida la conexión con los clientes, se defina qué tipo de relación se creará con ellos. Qué inspirará en ellos nuestra propuesta, etc.

Flujo de ingresos

Algo que es básico, cómo se va a obtener el dinero para hacer todo esto: ventas, suscripciones, freemium, etc.Cómo se monetizará la relación creada.

Recursos clave

En este espacio del lienzo se describirán los recursos clave que se necesitarán para llevar adelante la propuesta hacia el mercado. Un punto muy importante cuando se habla de recursos en el business canvas model es la logística, por ejemplo.

Actividades clave

Como en el punto anterior, se definen las acciones básicas que se deberán llevar adelante para que la propuesta de valor llegue al cliente. Por ejemplo, procesos de producción, marketing, etc.

Alianzas

El modelo de negocio deberá siempre tener un impulso añadido, para ello sirven las alianzas estratégicas, de manera que el riesgo se reduzca.

Costos

En el último apartado del lienzo se define la estructura de costes, un aspecto en el que se puede innovar mucho. Se apalanca a las actividades y recursos necesarios que ya se explicaron antes y se detallan los costes variables, fijos, etc. para poder enfocarnos hacia un modelo de negocio escalable y sostenible. Podríamos incluir en este apartado los costes de producción, los de marketing y comunicación, los de logística, los de recursos humanos, etc. Es uno de los apartados donde se debe ser más puntilloso.

Todos estos 9 aspectos se detallan en un lienzo de una sola página. Se exige este nivel de minimalismo porque se entiende que, si algo está claro, se puede resumir. Así, todos podrán entender de qué se trata el negocio.

Fuente: Blog de Logística

Las cosas que debes saber antes de buscar un coach

Un entrenador experto en desarrollo profesional es el alma del ‘coaching’, uno de los procesos de formación más poderosos. Conocerlo te ayudará a saber si es lo que más te conviene para ser el mejor.

Algunos lo repudian, pero otros no tienen ningún inconveniente en confesar su debilidad, y hasta cierta dependencia, por el coaching. Ninguna opción es válida: el desconocimiento de una de las herramientas más potentes de desarrollo personal en el ámbito profesional no está justificada, como tampoco lo está engancharse a ello como si fuera el elixir de la eficacia laboral. Estos procesos van encaminados al autoconocimiento a través del entrenamiento. Un coach no es un consejero, sino alguien que plantea las preguntas adecuadas para que el coachee –el profesional– descubra de qué puede ser capaz.

El ámbito deportivo está repleto de ejemplos que confirman la eficiencia de este sistema, y también multitud de películas reflejan que esta conexión personal/profesional es muy eficaz. En Million Dollar Baby, Frankie Dumm –Clint Eastwood– es el entrenador de una camarera, Maggie Fitzgerald –Hilary Swank– que quiere ser boxeadora. El filme revela cómo el aprendizaje depende tanto de la protagonista como del curtido Dumm. En el ámbito profesional no hay guantes de boxeo, pero sí un desafío: ganar en el ring profesional. Estas diez pistas te ayudarán a valorar si realmente necesitas un coach para ser mejor:

El ‘coach’ no es tu amigo

El entrenador no está ahí para para aguantar tus lamentaciones, ni siquiera pretende ser tu consejero. Para eso ya están los amigos. Un programa de coaching requiere compromiso de ambas partes para alcanzar unos objetivos concretos y en un tiempo determinado. A la ‘C’ del compromiso, María García, coach y socia directora de Seeliger y Conde Consultoría, suman la de la confidencialidad y la confianza, “y si no existe desafío desde el inicio, nada tiene sentido”, aclara.

Quién es quién

Quién eres, cuáles son tus objetivos, qué pretendes conseguir con el proceso y el resultado de tu última evaluación son algunos de los aspectos que debe conocer el coach antes de la primera reunión. Esta documentación le servirá de punto de partida. También es conveniente que pidas información y referencias ante de escoger a tu entrenador.

Pregunta-respuesta

Si en la primera reunión observas que el que se postula como coach pretende decirte qué tienes que hacer, la mejor opción es abandonar la sala. Ese es el papel de los mentores, asesores o consultores. En un proceso de coaching te plantearán preguntas abiertas y algunas de ellas te removerán por dentro, e incluso dañarán tu amor propio. No esperes que las primeras sesiones sean un camino de rosas: a veces la imagen que ves reflejada de ti mismo en ese espejo te puede resultar ajena.

Empatía

La primera toma de contacto garantiza el éxito del proceso. Ambos actores tienen que encajar. Algunas veces las buenas referencias y la trayectoria de un coach de reconocido prestigio no sirven de nada para que el programa funcione. La afinidad personal es básica para la consecución de objetivos.

No es para siempre

Un programa de coaching tiene un principio y un fin, que suele establecerse en unos seis meses, a razón de una o dos sesiones mensuales, en función de cada caso. Si en ese período de tiempo no se han logrado los desafíos planteados al inicio, el proceso ha fracasado. Prolongarlo eternamente es algo que perjudicará tu bolsillo y tu desarrollo. Si empiezas a sentir cierta dependencia, analízalo. A lo mejor lo que necesitas es un psicólogo para reforzar la confianza en ti mismo, más que un coach que impulse tu crecimiento profesional y como persona.

El precio

Las tarifas son uno de los aspectos que más debate generan cuando se habla de estos programas. El precio de una sesión oscila entre los 150 y los 1.500 dólares, según el país. Desconfía si el precio se dispara por encima o tiende a la baja. La cifras varían bastante en el caso del coaching grupal y de equipos.

Solo o acompañado

Junto con los procesos de desarrollo individual conviven aquellos que se desarrollan en grupo. Cada vez es más habitual recurrir a esta herramienta para la mejora de los comités de dirección o equipos de trabajo.

Sobre gustos

No te dejes apabullar por los calificativos que definen a toda una extensa tipología de coaching. Simplemente trata de analizar en qué consiste y escoge aquel que más se ajuste a cumplir tus objetivos. Entre otros, conviven el ontológico, que desarrolla la actitud y la aptitud para generar nuevas ideas; el psicológico, para afrontar y resolver conflictos personales o profesionales; el denominado life coaching; y el deportivo, que incide en la creatividad, capacidad e iniciativa para potenciar el talento deportivo. Otro de los más típicos es el sistémico, en el que el coach sólo formula preguntas al cliente que este debe responderse a si mismo. El que habitualmente contratan las organizaciones es el ejecutivo, centrado en el desarrollo del desempeño profesional.

Método y experiencia

Aunque no existe una regla infalible para dar con el mejor coach, la experiencia y el conocimiento empresarial es un grado para poder desarrollar a otros. No obstante, los entrenadores más profesionales completan esa veteranía con programas formativos en los que aprenden la técnica que debe soportar estos procesos. Existen centros y escuelas de negocios, algunos de ellos acreditados para dar el certificado oficial de coach que, en algunos casos, requiere haber realizado un número de horas de coach a ejecutivos.

No a la cordialidad

Y, si después de todo decides dar el paso y apuntarte al coaching, sospecha si las reuniones que integran el programa se desarrollan en un ambiente excesivamente cordial. Recuerda que no se trata de un charla de amigos, sino de un trabajo de dos muy intenso que persigue un objetivo definido de antemano.

Fuente: Expansion