Motivación laboral: ¿Hay una clave para fomentar el compromiso de los colaboradores?

La velocidad con la que ha avanzado la tecnología en el último tiempo ha creado un mundo laboral  donde los colaboradores están siempre conectados, pero rara vez comprometidos.

Los porcentajes indican que las personas sólo intentan pasar el día laboral: según un estudio realizado por Gallup en Estados Unidos, un 70% de los trabajadores tiene un nivel de compromiso bajo o nulo con su trabajo. La falta de inspiración es una pérdida de potencial que influye directamente en la productividad y las ganancias de la compañía.

Si bien un salario competitivo es un factor importante, de acuerdo a otro estudio conducido por Harvard Business Review, no es suficiente para motivar a los ejecutivos, lo cual demuestra que la asociación entre la remuneración financiera y satisfacción laboral es muy débil. Es necesario entonces plantear el compromiso de los ejecutivos desde ambos aspectos: cómo generarlo eficazmente y cómo medirlo en el tiempo.

Así como la barrera entre el trabajo y la vida personal continúa desdibujándose, la digitalización ofrece a las organizaciones la oportunidad de fundamentar su productividad no sólo en las habilidades profesionales sino personales de sus  colaboradores. ¿De qué manera?

  1. Definiendo y comunicando los valores de la organización, que dan un sentido significativo y real al trabajo de sus colaboradores.
  2. Educando a jefes y ejecutivos en métodos de liderazgo efectivo, para lograr que el trabajo sea en equipo.
  3. Promoviendo nuevas ideas y propuestas, generando un espacio proactivo donde puedan aportar.
  4. Invirtiendo en herramientas tecnológicas innovadoras como las plataformas de capacitación colaborativa, lo que puede impulsarlos a desarrollar su potencial y dar más de sí mismos.

Nada es lo que parece

Muchas empresas fracasan en fomentar la motivación por usar como base aquellos factores -estabilidad, balance con la vida privada y dinero- que tradicionalmente se creen más importantes. Sin embargo, el secreto para la felicidad de los colaboradores se encuentra en los menos admitidos y esperados: la estimulación intelectual, el reconocimiento de los logros y el poder de decisión.

Una organización es su capital humano. En un contexto donde el desarrollo de la tecnología juega a favor del crecimiento personal y profesional y, en consecuencia, de la compañía, sólo es necesario saber aprovecharla. El compromiso de sus colaboradores y la productividad van de la mano.

Fuente: CIOAL

Las 15 cosas que debes evitar al hacer un pitch

Estamos seguros que ya has leído una serie de consejos sobre lo que debes hacer a la hora de presentar tu pitch. Pero, ¿has leído sobre los errores más frecuentes? A continuación te dejamos con la lista de los 15 errores capitales según lo expuesto por el Gerente de Negocios de Wayra Chile, Claudio Barahona.

A continuación, los grandes errores a evitar al hacer un pitch.

  1. No tener un objetivo: Lo primero que tienes que hacer es identificar qué quieres. ¿Quieres levantar capital? ¿Quieres salir en algún programa de televisón? ¿Quieres convencer a un socio? Una vez que tengas esto claro, podrás armar un pitch que te ayude a cumplir tu objetivo.
  2. No contar una historia: Tu pitch debe ser igual que una buena historia. Tiene que tener una introducción cautivante, un climax que retenga y un desenlace emocionante.
  3. Hablar en un lenguaje poco claro: Las frases complejas llenas de conceptos abstractos no te hacen ver más inteligente, sólo confunden a las personas que te están escuchando. Lo único que logras es que ellos pierdan el interés en tu presentación.
  4. Ser demasiado técnico: Nos alegra saber que te encanta lo que haces y que tienes claro cómo funcionan las cosas. Lo que no nos gusta es escucharte hablar de los detalles más técnicos, cuando de verdad no los entendemos ni son el foco de la presentación.
  5. No hablar del negocio: Céntrate en lo que de verdad importa, el negocio. Demuéstrale al inversionista que vale la pena “poner plata” en tu negocio.
  6. No hablar de la competencia: Investiga el mercado, es muy poco probable que tu idea no exista en el mundo. Además, un inversionista se demorará menos de 4 minutos en encontrar si realmente tienes o no competencia y será muy mal visto si no la mencionas.
  7. Rellenar: Céntrate en lo importante. Cuando rellenas y tratas de “pintar” todo color de rosas se nota y no es atractivo.
  8. No respetar la regla 10/20/30: Prepara un máximo de 10 slides. Presenta en 20 minutos. Letra tamaño 30 (como mínimo). Nada más que decir.
  9. “Muerte por PowerPoint”: O aquel slide que tiene más texto que espacios en blanco. No deberías escribir TODO lo que vas a decir. La presentación la haces tú, no el PPT.
  10. El gráfico de la muerte: es muy probable que tengas incluso menos de 20 minutos para presentar, ¿de verdad vas a desaprovechar tiempo necesario en explicar un gráfico? Manten las cosas simples.
  11. No practicar: ¿Recuerdas cuando tenías que recitar un poema en enseñanza básica? Esto es lo mismo. Practica hasta que que recuerdes hasta la última coma. Lo más importante es que te sientas cómodo presentando y sólo lo vas a lograr si tienes claro lo que vas a decir. (Tip: Arma un guión y define el tiempo que te demoraras en explicar cada slide.)
  12. No estar listo para lo que sea: Puede que el pasa slide esté malo, o que se haya echado a perder el VGA. No importa lo que pase, tienes que estar preparado. No te decimos que tienes que andar con un bolso al estilo Mary Poppins, pero nunca está mal llevar repuestos, o saber ingeniártelas.
  13. No practicar el Q&A: Es poco probable que te topes con una pregunta que nunca te han hecho luego de terminar tu pitch, po eso practica las respuestas, para que sean completas y simples.
  14. No mostrar la oportunidad de negocio: No importará lo genial que sea tu idea, si no eres capaz de explicarle al inversionista cuál es el mercado y la posibilidad de que esto sea un éxito.
  15. Las mentiras del emprendedor: ¿Cuántas veces te has escuchado diciendo…?
    • “Un producto bueno se vende solo”.
    • “Apúrate, porque estamos cerrando la ronda de inversión”.
    • “Nadie está haciendo lo que nosotros hacemos”.
    • “La multinacional X con la que competimos es muy grande y lenta. Nosotros somos mejor”.

    Si dijiste algo así y tienes claro que no es cierto, adivina, el inversionista también lo sabe.

Como último consejo, te recomendamos que incluyas un slide que presente a los miembros de tu equipo. Recuerda que un gran proyecto lo hacen las personas que trabajan en él.

Fuente: Fayerwayer

En la era de la revolución digital, las personas siguen siendo lo más importante

Todos podemos coincidir en que, aunque ya nos encontramos completamente inmersos en la Cuarta Revolución Industrial, el fervor inicial en torno a sus tecnologías sigue todavía en pleno auge. No pasa un día sin que se mencione la Cuarta Revolución Industrial en una noticia acerca de la forma en que las tecnologías avanzadas cambian nuestras formas de trabajar y de vivir.

Pero en toda revolución industrial llega un punto, como el momento que vivimos hoy, en el que nos damos cuenta de que no importa cuántos avances tecnológicos se presenten y cuánto potencial tengan, ya que son las personas y sus motivaciones las que determinan qué tan bien se implementan las estrategias comerciales. La tecnología ha logrado una gran productividad y eficiencia, y lo seguirá haciendo, de formas que los seres humanos no pueden lograr, pero nunca reemplazará el rol que juegan los intereses de las personas.

La segunda revolución industrial, que se centró en la producción en masa, es un gran ejemplo de esto. Durante ese período, los avances tecnológicos permitieron que las máquinas pudieran descomponer los procesos de producción en tareas simples, con operarios que trabajaban en una línea de montaje realizando un número reducido de pasos individuales dentro de un proceso mayor. Al comienzo, esto se consideró una maravilla en términos de estrategia comercial y productividad potencial, pero pronto se hizo evidente que los trabajadores no se sentían a gusto realizando un trabajo de montaje repetitivo y riguroso. Se produjo un altísimo grado de rotación y ausentismo de los trabajadores. Con el tiempo, los campeones de la producción en masa, como Henry Ford, tuvieron que desarrollar estrategias para mejorar la moral y la motivación del trabajador, entre ellas, la participación en las ganancias, el acceso de los trabajadores a la educación y a la vivienda.

 

De la misma manera, en la tercera revolución industrial, a principios de la década de 1990, las tecnologías de la información y las telecomunicaciones impulsaron la idea de una “reingeniería de los procesos empresariales” (RPE). Su objetivo principal era utilizar los avances tecnológicos para redefinir de manera radical la forma de trabajar, lo que incluía la necesidad de eliminar reglas implícitas, derribar compartimentos estancos y erradicar procesos que generaban costos innecesarios y excesivos. Este movimiento se atribuye al experto en gestión Michael Hammer, cuyas ideas tuvieron una ferviente aceptación.

Pero pocos años después, la RPE se convirtió en sinónimo de reducción drástica. Muchas estrategias de la RPE no lograron los resultados esperados, debido a que ejecutivos y trabajadores veían a la tecnología solo como una forma de reducir la fuerza laboral (es decir, como un conjunto de iniciativas tendiente a la reducción de los costos, en contraste con las iniciativas orientadas al crecimiento de los ingresos). Impulsar la tecnología se convirtió en el objetivo por excelencia, y las empresas ignoraron el componente humano necesario para volver a pensar los procesos de manera efectiva y desarrollar nuevos enfoques. Hammer, al advertir que sus ideas se estaban desvirtuando, intentó recordarles a los expertos en administración de empresas que todo proyecto tecnológico es, en esencia, un proyecto pensado para las personas.

Mientras nos preparamos para el encuentro en Davos, las empresas ya están utilizando las tecnologías exponenciales de la actualidad para promover el logro de ventajas competitivas, y uno de los resultados que más ansían es la creación de nuevos mercados. La aplicación de nuevas tecnologías solo puede darle a una empresa una mayor ventaja competitiva durante un largo plazo. No obstante, las barreras de acceso se pueden derribar rápidamente. Una vez más, son las personas, y no la tecnología, quienes funcionan como agentes clave para ayudar a identificar nuevos mercados y ofrecer a las empresas una ventaja competitiva sostenible.

Es innegable que las deslumbrantes innovaciones y herramientas tecnológicas actuales ya están generando un impacto, y en esta revolución industrial en particular, las tecnologías resultan más deslumbrantes que nunca. Pero las empresas verdaderamente exitosas que surjan de la revolución industrial que vivimos hoy serán aquellas que reconozcan que las nuevas tecnologías les permiten pensar a las personas más allá de lo que tienen frente a sus ojos. Ya sea la línea de montaje o la inteligencia artificial, siempre se trata de las personas. Ninguna tecnología puede reemplazar la necesidad de los líderes empresariales de escuchar y recurrir a sus trabajadores cuando determinan el éxito logrado por sus organizaciones.

Fuente: WeForum

17 habilidades que buscan los empleadores

La experiencia ya no es lo único que importa. Hoy en día los empleadores se interesan en lo que se conoce como las “habilidades blandas”, personas con la capacidad para resolver problemas o la creatividad para hacerlo

Sabemos que los jóvenes tienen poca o nula experiencia laboral por razones obvias. Pero también deben saber que existen cualidades en una persona que son vitales para conseguir un trabajo. Aprender esta serie de habilidades, como la dedicación al trabajo, las ganas de aprender o el entusiasmo son de las cualidades más importantes que buscan los reclutadores.

A continuación te mostraremos 17 atributos muy valorados por los empleadores:

1. Flexibilidad/adaptabilidad

Poder adaptarse a los cambios rápidamente, ser multitarea y saber trabajar en equipo son aptitudes sustanciales para los reclutadores. Siempre es positivo que una persona sepa adaptarse a diferentes situaciones o puestos de trabajo, esto lo puedes reflejar en tu curriculum, por ejemplo, poniendo concimientos de idiomas, que viviste en el extranjero, o situaciones en las que tuviste que organizar diversos compromisos.

2. Habilidades comunicativas

Hoy en día se buscan personas capaces de escuchar, observar, comprender y relacionar ideas con eficacia para ser capaces de diseñar estrategias para el trabajo en equipo. Personas con grandes habilidades comunicativas. Esto se debe mostar con un curriculum claro, conciso. Incluí cualquier experiencia en la que hayas tenido que hablar en público o haber redactado proyectos. Es sumamente positivo que sepas comunicarte por escrito y verbalmente.

3. Capacidad para resolver problemas

La capacidad de liderazgo te será útil tanto en el trabajo como en la vida en general. Es necesario que sepas evaluar y resolver situaciones decidir cuál es la más apropiada. Las personas líderes comprenden las metas y objetivos de la compañía, por lo que saben cómo motivar e inspirar a sus compañeros, a su vez, la capacidad para resolver problemas reconoce las consecuencias a largo plazo y asume su responsabilidad personal sobre ellas. No tenés que tener un gran puesto, como ser un gerente para mostrar habilidades de líder, los nuevos empleados o las personas con pocas responsabilidades también pueden tener habilidades para mejorar un producto o un proceso.

4. Creatividad

La creatividad soluciona problemas. Innovar, intuir, imaginar, los empleadores reclutan personas con ideas frescas, nuevas, que les ayuden a expandir sus negocios.

5. Relaciones interpersonales

Tu objetivo es convencer a los empleadores que eres lo que ellos necesitan: eres confiable, dedicado y trabajador. Considera las habilidades interpersonales que ellos valorarán para el puesto de trabajo en el que te estas postulando; y si quieres, hacer una lista.

6. Trabajo en equipo

Esto significa operar sin problemas y eficientemente en un grupo. Es un aspecto importante para muchas empresas, así que saber llevarse bien con el resto del equipo y aceptar sugerencias y opiniones son factores determinantes para obtener el puesto de trabajo. Trabajar en equipo requiere liderazgo, habilidades para la toma de decisiones, capacidad de seguir instrucciones y desempeñar bien tu papel en el equipo. Si practicaste deporte o hiciste trabajos de voluntariado son buenos ejemplos para demostrar lo bueno que eres para trabajar en equipo.

7. Actitud positiva

Es una aptitud muy valorada por los reclutadores. No todos tienen una actitud positiva frente a los objetivos de la empresa y los desafíos que se puedan presentar. Hoy en día se requiere a las personas que sean entusiastas, flexibles y positivas. Por ejemplo, evita críticas de tu trabajo anterior, enfócate en lo bueno de tu ex trabajo y en las buenas experiencias que tuviste.

8. Dedicación

La dedicación frente a las tareas propuestas es básico. Recuerda llegar en hora y comprometerte en todas tus tareas.

9. Confianza

Para muchas empresas este es el principal atributo: la confianza en sí mismo, estar seguro de tus capacidades y conocimientos.

10. Honestidad e integridad

Hacer lo correcto incluso cuando otros no lo hacen. Los reclutadores buscan candidatos que sean honestos.

11. Iniciativa

Además de hacer bien tu trabajo lo debes hacer de manera independiente y también tener que tomar la iniciativa a la hora de resolver las diferentes situaciones que se presentan.

12. Deseos de aprender

Las ganas de aprender siempre ayudan a ascender más rápido dentro de una empresa.

13. Resultados, cifras y reconocimientos

Ya no vale tanto como antes las experiencias y responsabilidades pasadas. Quieren saber que has logrado en el presente: en tu curriculum usa palabras que terminen en “é”: “desarrollé”, “inicié”, “aumenté”. Por otro lado, tienes que estar preparado para hablar con ellos, evita las afirmaciones vagas. Di números, cifras concretas, y si los tienes, háblales de tus premios o reconocimientos, demuestra confianza y seguridad en lo que dices.

14. Blogs o Página Web

Este tipo de cosas te posicionan como un experto en el tema. Asegúrate de que el sitio web sea profesional, que hable de temas que tus empleadores les interese.

15. Sentido de pertenencia

Hazles saber que pretendes estar en la compañía por muchos años.

16. Potencial de Crecimiento

Demuestra tus ganas por ir más allá de lo que ellos buscan, de sus expectativas, más allá de lo que escribiste en tu curriculum. Resalta situaciones en las que hayas tenido que salir de tu área. Si logras comunicar esto, vas a encontrar personas dispuestas a fomentar tu éxito.

17. Hobbies

Este es uno de los cambios más radicales en los empleadores. Hoy en día les interesa –y es bastante lógico- saber qué haces en tu tiempo libre. Cuando les cuentes, demuestra dedicación, pasión y compromiso con lo que haces.

Fuente: Universia

27 películas para emprendedores que quieren inspirarse

Nadie dijo que ser emprendedor es fácil. Un millón de obstáculos pueden estar en tu camino todos los días. Los pesimistas y los problemas presupuestarios pueden ser suficientes para que una persona promedio levante la bandera blanca.

Pero tú no eres una persona promedio: eres un emprendedor. Eso significa que hasta cuando los tiempos son difíciles, vas a avanzar hacia adelante.

Aun así, todo esto de iniciar un negocio se vuelve muy abrumador; tómate un descanso y busca más motivaciones. ¿Y qué mejor que encontrar la inspiración viendo películas? Ya sea una aventura reconfortante, una comedia irreverente o un documental que te haga meditar, una película puede inspirar y motivar al dueño de un negocio. Con eso en mente, aquí hay once películas que todo emprendedor tiene que ver:

1. Red Social (The Social Network)
No fue ninguna sorpresa que esta cinta fuera un éxito en taquilla cuando salió en 2010. Después de todo, todos querían ver cómo Mark Zuckerberg pasó de ser un estudiante de Harvard a un joven capaz de lanzar la red social más popular en el mundo.

¿Por qué verla? No tomes en cuenta que estuvo excesivamente dramatizada. La película les da a los espectadores un mejor entendimiento de cómo hacer que una startup tenga éxito al exhibir algunas cualidades como ser flexible y resistente. Cada vez que veo esta cinta me motiva a ser un mejor emprendedor.

2. Éxito a cualquier precio (Glengarry Glen Ross)
Basado en la obra ganadora del Pulitzer de Davil Mamet, esta película explora el despiadado mundo de los bienes raíces de Chicago. Mira más de cerca las mentiras y traiciones que la gente soporta sólo para tener éxito en los negocios.

¿Por qué verla? Desafortunadamente, el mundo empresarial puede ser brutal, algo que aprenderás aunque seas un vendedor. Esta película de 1992 ilustra qué tan vicioso puede ser el mundo.

3. Los piratas de Silicon Valley (Pirates of Silicon Valley)
Esta cinta fue hecha para la televisión y salió en 1999. Cubre los primeros días del principal centro de tecnología de Estados Unidos y el levantamiento posterior de Bill Gates y Steve Jobs. Esta película, estilo documental, nos da una visión interesante de los fundadores de Microsoft y Apple.

¿Por qué verla? Los emprendedores todavía están buscando inspiración de estos dos icónicos “piratas”. Definitivamente aporta puntos importantes para aprender y tomar en cuenta.

4. Ciudadano Kane (Citizen Kane)
Aunque no seas un emprendedor, tienes que ver esta obra maestra de Orson Wells de 1941. La película toca la vida de un personaje ficticio, Charles Foster Kane, un magnate de la prensa basado en William Randolph Hearst y su búsqueda por la fortuna y el poder. Al final, Kane entiende lo que es de verdad importante en la vida.

¿Por qué verla? Aunque lanzar un negocio exitoso es la meta de cada emprendedor, no es la única meta en la vida.

5. En busca de la felicidad (The Pursuit of Happyness) – sic. The Pursuit of Happiness –
Basada en la historia real de Chris Gardner, esta cinta de Will Smith es una de las más alentadoras y motivadoras para los emprendedores. Si no te provoca nada ver a Chris y a su hijo luchar para alcanzar sus sueños, entonces probablemente no estés listo para luchar por tus sueños.

¿Por qué verla? Aunque se quedó sin casa y luchó para proveerle a su hijo, Chris nunca se rindió para conseguir lo que quería. Esa pasión y sacrificio es algo que cada emprendedor debe estar dispuesto a dar.

6. Moneyball: El juego de la fortuna (Moneyball)
No tienes que ser un fan del béisbol para disfrutar el papel de Brad Pitt como Billy Beane, el gerente general de los Atléticos de Oakland. Debido a que el equipo no tenía el financiamiento para gastar en los jugadores, Beane tenía que descubrir una manera única para competir.

¿Por qué verla? Beane debía ser innovador. Ésa es una de las cualidades más conocidas de los emprendedores: darse cuenta cómo hacer algo mejor. Beane nunca les hizo caso a los pesimistas ni abandonó su visión.

7. Rocky
Ésta es otra película que todos deben de ver por lo menos una vez. Sylvester Stallone escribió y protagonizó esta historia sobre Rocky Balboa, un hombre que lucha contra Apollo Creed para ser el campeón de peso completo.

¿Por qué verla? Aunque el mundo te diga que nunca tendrás la oportunidad de ser exitoso, sigue luchando. Ese espíritu competitivo te puede llevar muy lejos. Te reto a escuchar la clásica banda sonora de Bill Conti y no motivarte.

8. El poder y la avaricia (Wall Street)
En 1987, el director Oliver Stone hizo a Gordon Gekko (Michael Douglas) uno de los personajes más infames en la historia del cine con su frase “La avaricia es buena”. La película se centra en las decisiones ilegales y poco éticas hechas por Bud Fox (Charlie Sheen) para convertirse en un ricachón como Gekko, un invasor corporativo.

¿Por qué verla? No te vendas únicamente por el dinero. Recuerda, ser un emprendedor no es sólo sobre volverte rico y famoso.

9. Jerry Maguire, amor y desafío (Jerry Maguire)
El protagonista Jerry Maguire (Tom Cruise) lo tenía todo: una gran carrera, muchos amigos y una hermosa prometida. Un día, tuvo una epifanía: Los agentes deportivos no deberían estar buscando más dinero sino una manera de cuidar mejor de sus clientes. Jerry lo pierde todo y se aventura en un viaje para recuperar lo que perdió.

¿Por qué verla? Cuando sigues un sueño, todo lo demás encajará perfectamente tanto en lo profesional como en lo personal. Jerry Maguire aprende eventualmente esta valiosa lección.

10. Enredos de oficina (Office Space)
Esta comedia de 1999 de Mike Judge, se enfoca en Peter Gibbons (Ron Livingston), quien eventualmente se da cuenta que odia sentarse dentro de un cubículo y tomar órdenes de su terrible jefe Bill Lumbergh (Gary Cole).

¿Por qué verla? Todo emprendedor odia trabajar para alguien más y a veces puede ir a los extremos para ser despedido: no estoy diciendo que hagas algo así, podrías ir a la cárcel.

11. Startup.com 
Este documental del 2001 sigue el levantamiento y caída de una prometedora startup llamada GoveWorks. A pesar de que hubo mucho ruido y financiamiento para la empresa, los fundadores tuvieron que lidiar con disputas internas y con un crecimiento desmedido.

¿Por qué verla? Hay muchas cosas que puedes sacar de esta cinta. Primero que nada, ilustra lo perjudicial que puede ser cuando los socios no están en la misma página. Otra lección es saber cómo manejar el presupuesto una vez que aseguraste la inversión.

12. Destellos de genio (Flash of Genius) 
Greg Kinnear retrata a Bob Kearns, el inventor del limpiaparabrisas. A pesar de que los fabricantes de Detroit aceptan la idea, Kearns nunca recibe el crédito por la misma. El resto de la cinta cuenta su batalla contra los corporativos.

¿Por qué verla? Te ayudará a ver lo importante que es que un producto o servicio mejore la vida de los demás, a pesar de que no recibas fama y fortuna. Hace hincapié en proteger la idea y propiedad intelectual.

13. Muerte a la media noche (Gosford Park)
Esta película de misterio de Robert Altman tal vez no sea la opción más obvia, pero es lo suficientemente entretenida para mantenerte al filo de tu asiento. Pero lo más importante….

¿Por qué verla? Hacer feliz a las personas, dándoles un gran servicio, es importante en cualquier negocio. El personaje de Helen Mirren lo dice perfectamente: “¿Qué regalo crees que separa a un buen sirviente de los demás? Es el de la anticipación. Yo soy una buena sirvienta, soy mejor que buena, soy la mejor, soy la sirvienta perfecta. Sé cuándo tendrán hambre y la comida estará lista. Sé cuándo estarán cansados y la cama estará lista. Lo sabré antes de que ellos lo sepan”.

14. Steve Jobs: Una última cosa (Steve Jobs: One last thing)
PBS, cadena estadounidense de televisión pública, sacó este documental poco después de que Jobs falleciera en 2011. Captura las altas y bajas de uno de los emprendedores más influyentes que haya existido.

¿Por qué verla? Nunca podrás aprender suficiente de la vida y carrera de este gran emprendedor.

15. El Padrino (The Godfather)
Aquí hay otra película que todos deberían ver por lo menos una vez en su vida. Esta obra maestra de Francis Ford Coppola de 1972 es una de las mejores películas en la historia del cine.

¿Por qué verla? Por un momento, olvida el hecho de que es una cinta de crimen organizado. En lugar de eso, aprende cómo Michael Corleone (Al Pacino) tomó una pequeña parte del negocio familiar y lo transformó en una de las familias más poderosas e influyentes del país. El Padrino ilustra perfectamente qué se necesita para llegar a la cima y cómo quedarse ahí.

16. Negocios riesgosos (Risky Business)
En 1983, Tom Cruise se convirtió en un icono de la cultura pop después de deslizarse por el piso con un par de calcetines y una camisa de botones. Aunque se estaba divirtiendo cuando tenía la casa para él solo, las cosas se salen de control después de que estrella el Porsche de su papá.

¿Por qué verla? El personaje de Cruise, Joel, tiene que pensar rápidamente cómo juntar dinero para reparar el automóvil. A veces las mejores ideas llegan cuando estamos desesperados.

17. Guerras de cerveza (Beer Wars) 
Este documental del 2009 sigue a un grupo de amigos tratando de superar todas las grandes cervecerías lanzando su propia fábrica de cerveza.

¿Por qué verla? Es retador tener éxito cuando entras a un mercado ya establecido. Sin embargo, la lección que sacamos de aquí es hacer saber a la audiencia que tu producto será mucho mejor que el de la competencia.

18. Amor sin escalas (Up in the Air) 
George Clooney y Anna Kendrick estuvieron fenomenales en esta película. La historia se centra en Ryan Bingham, quien es contratado para viajar por Estados Unidos y despedir a la gente. Kendrick interpreta a Natalie Keener, la persona que está tratando de cambiar esta táctica a través de la tecnología.

¿Por qué verla? El personaje de Clooney es eficiente y se deja llevar por la idea de no destruir a las personas. Sin embargo, la lección más importante (que aprende el personaje de Kendrick) es que a veces es mejor entender el modelo de negocios antes de jugar con él.

19. Sesión 9 (Session 9) 
En este film de horror/misterio de 2009, un emprendedor en el negocio de la eliminación de amianto toma un trabajo cuestionable en un hospital abandonado, a pesar de que ahí es donde la gente se enfrenta a diversas situaciones aterradoras y escalofriantes.

¿Por qué verla? A veces, aunque la paga sea muy buena, no debes aceptar ciertas ofertas.

20. El llamado del emprendedor (Call of the Entrepreneur)
Este inspirador documental del 2007 sigue a tres conductores, un banquero, un productor de leche y un refugiado de China.

¿Por qué verla? Nada se pone mejor que ver a estos tres hombres de diferentes partes del mundo arriesgar todo para seguir sus sueños. Si ellos puedes ¿por qué tú no?

21. Coctel (Cocktail) 
Otra película de Tom Cruise. Este es un placer culposo de 1988 en el que seguimos a Brian Flanagan en su viaje para abrir su propio bar, a pesar de todos los obstáculos del camino.

¿Por qué verla? Para empezar, es divertida. Pero, como emprendedor, hay muchas cosas que vas a amar de esta cinta. Flanagan trata de seguir lo que los libros dicen, toma clases de negocios y lee guías sobre cómo iniciar un negocio exitoso. Pero cuando realmente aprende algo es cuando se pone detrás de la barra del bar y descubre lo que quieren los clientes para ser el mejor bartender de la ciudad. También tiene un mentor que no teme mostrarle los trucos del intercambio así como las dificultades que va a enfrentar.

22. Cielo de Octubre (October Sky) 
Homer Hickman, interpretado por Jake Gyllenhaal, y sus amigos tienen la meta de construir su propio cohete después del exitoso lanzamiento del Sputnik.

Desafortunadamente, no tiene el apoyo de la gente del pueblo debido a que se espera que los jóvenes se conviertan en mineros. Con pasión y ayuda de su maestra (Laura Dern) alcanzan las estrellas.

¿Por qué verla? Siempre debes perseguir tus sueños, sin importar lo que te digan. Nunca te va a ir mal con un mentor que te de un empujón.

23. Tommy Boy 
Después de perder a su padre, Tommy Callahan (Chris Farley) y un empleado (David Spade) salen de viaje para salvar el negocio de su familia.

¿Por qué verla? Tommy nunca se rinde, sin importar qué tan difíciles se pongan las cosas. Aunque parezca que perdiste toda esperanza, Tommy conoce a su vendedor interno y se da cuenta cómo salvar el día. Como emprendedor, te vas a querer rendir todo el tiempo. No lo hagas, ¡sigue adelante!

24. Something Ventured
Este es un documental que nos muestra la perspectiva de un capitalista de riesgo de Silicon Valley.

¿Por qué verla? Entender el proceso de pensamiento de estos capitalistas puede ser una carta útil para cuando busques financiamiento.

25. El nuevo sueño americano (Boiler Room) 
Puedes decir que esta es una versión actualizada de El poder y la avaricia (Wall Street), lo que significa que muestra los extremos a los que la gente puede llegar para tener una fortuna, especialmente cuando se trata del mercado de valores. Al final de la cinta, sin embargo, Seth Davis (Giovanni Ribisi) descubre que tener mucho dinero a expensas del duro trabajo de otras personas no es una forma de vivir.

¿Por qué verla? Otra vez, el dinero no es lo más importante y esta cinta prueba que tener éxito financiero no es fin último. También ejemplifica que puedes desencadenar tu vendedor interno cuando tienes una meta.

26. El lobo de Wall Street (Wolf of Wall Street)
Esta cinta dirigida por Martin Scorsese y que narra la historia del agente de bolsa neoyorkino, Jordan Belfort (Leonardo DiCaprio), es quizás el mejor ejemplo de lo que la ambición y los excesos pueden hacer con una persona exitosa.

¿Por qué verla? Es destacable la pasión de Belfort y su seguridad en sí mismo y en su trabajo. Son innumerables las razones por las que esta cinta es perfecta para emprendedores, nos enseña a vender, a tener seguridad como líderes y, entre más cosas, a reconocer el talento de la gente que conoces.

27. V de Venganza (V for Vendetta)

Esta película basada en el maravilloso cómic de Allan Moore muestra a Hugo Weaving como V, un luchador que busca derrocar a un partido fascista que se ha hecho del poder en Reino Unido y que controla cada aspecto de la vida de sus habitantes.

¿Por qué verla? Porque nos habla del poder de las ideas y del valor inmenso que se requiere para correr el riesgo de la libertad. Ideal filme para inspirarte a desafiar el status quo.

Las 5 cualidades que llamarán la atención de un headhunter

Según la Encuesta de la Población Activa (EPA) del segundo trimestre del año, el paro en España ha descendido por debajo de los cuatro millones de personas por primera vez desde el año 2008. Una cifra que se traduce en una mayor rotación de perfiles y en una demanda creciente por parte de las compañías de profesionales con competencias diversas y un gran talento.

Este mayor movimiento impacta también en el ámbito directivo. El mercado globalizado, la tecnología y el entorno digital, la necesidad de innovar de forma constante y la incorporación de las nuevas generaciones, entre ellas los milennials, han reinventado la manera de trabajar y de relacionarse en el contexto laboral. “Para dar respuesta a este nuevo entorno, las compañías buscan en sus directivos nuevas competencias que les permitan gestionar de forma más ágil y liderar equipos o proyectos de forma transversal”, comenta Consuelo Castilla, Presidenta de AdQualis Human Results. “La figura del headhunter ayuda a las empresas a encontrar estos nuevos directivos y los acompaña en sus procesos de incorporación”, continúa la directiva.

Para AdQualis, las cinco cualidades que llamarán la atención de un headhunterson:

1. Mentalidad abierta y capacidad de innovación: en la actualidad los cambios se suceden a una gran velocidad en todos los ámbitos. Por eso, los candidatos mejor valorados serán aquellos que cuenten con una mentalidad abierta y adaptable a las diferentes casuísticas y escenarios. Además, deben ser profesionales capaces de desarrollar la creatividad para encontrar soluciones de forma rápida y para cubrir necesidades de una manera ingeniosa con lo que tienen a su alcance.

2. Inteligencia emocional y actitud colaborativa: Un mercado laboral en constante transformación también requiere candidatos con una gran inteligencia emocional que, además, cuenten entre sus habilidades con la de sumar. Los perfiles estrella solitarios son cada vez menos frecuentes y la capacidad de trabajo en equipo se valora por encima de todo.

3. Capacidad de síntesis y buena comunicación: Otra de las características que protagoniza la esfera laboral actual es la cantidad de información que se genera. Por eso, un buen profesional debe ser capaz de sintetizar y unificar criterios para ordenar, distribuir y repartir la información que se recibe. Expresarse bien, tanto a nivel oral como escrito es una de las capacidades básicas que demanda el mercado.

4. Liderazgo de equipos y toma de decisiones: Liderar equipos es una tarea compleja puesto que requiere la activación de muchas otras habilidades a nivel relacional y empático. Sin embargo, no por ello es menos importante a ojos de un ‘headhunter’. La seguridad en sí mismo y la capacidad de decisión ayuda a la gestión de los equipos.

5. Adaptación a la transformación digital: La digitalización impregna todos los procesos actuales ya que el fácil acceso a la tecnología ha cambiado al consumidor y ha comportado que las compañías deban actualizar sus procesos para dar respuesta a las necesidades de un cliente siempre conectado. En este contexto, directivos y profesionales deben ser capaces de liderar este cambio. Los nativos digitales tienen una gran ventaja en este sentido, pero nada impide que el resto de generaciones puedan ponerse al día.

Fuente: PuroMarketing

¿Cómo generar un clima de confianza en equipos de trabajo?

Para garantizar el correcto desempeño laboral de un equipo de trabajo, el clima de confianza es clave. Es fundamental que el líder tenga crédito entre sus colaboradores a fin de fomentar la cohesión.
Aunque las habilidades, los conocimientos sobre un determinado sector y la experiencia son elementos indispensables, hay otros aspectos clave con los que debe contar el líder de un equipo de trabajo a fin de ganarse la confianza de sus colaboradores.
En ese sentido, cabe indicar que el liderazgo no puede ser ejercido adecuadamente si el profesional no tiene crédito entre sus empleados. El clima de confianza no solo contribuye a la cohesión, también garantiza la productividad de un equipo.
En base a la investigación efectuada por Transearch Chile, según recoge diario La Tercera, las cualidades que llevan a generar un clima de confianza son:

Sinceridad

Los ejecutivos deben actuar siempre mostrando seguridad, siendo transparentes cuando deben dirigir a sus equipos y al momento de tomar decisiones estratégicas.

Integridad

Los ejecutivos deben ser consistentes entre su discurso y sus acciones.

Competencia y capacidad

Para ser un líder confiable es fundamental ser responsable, competente en el cumplimiento de metas y actuar con decisión.

Comunicación

Es fundamental mantener informado al equipo de trabajo sobre los cambios y acontecimientos dentro de la empresa. Esta comunicación debe ser efectiva, clara y precisa, para evitar los rumores de pasillo.

Ambiente de colaboración

Si bien la confianza es un requisito clave para liderar, es algo que puede entrenarse, lo cual implica atravesar un aprendizaje complejo, tener capacidad de autocrítica, ser responsable y consecuente con las acciones y juicios que se emiten. Sin confianza no se puede llevar a cabo un buen trabajo en equipo.
Por ello, los atributos anteriormente señalados son altamente apreciados por los colaboradores. Proceder en esa línea tiene que ver con la convicción de que los buenos resultados solo se logran en conjunto.
Dentro de un clima de confianza, los trabajadores pueden encontrar espacios para aportar ideas desde su experiencia y potencial. Todo ello propicia un ambiente de colaboración.

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