Este es el mercado más importante que abre el carro autónomo

El carro autónomo está en boca de todos. No sólo por la fascinación que la gente siente cuando ve un carroe conducido por un robot, no sólo por las futuristas cuestiones legales y jurídicas que nos obliga a plantearnos, sino también porque a la sociedad le encanta palpar un futuro que súbitamente ya está aquí al lado. El carro autónomo supone un indudable y disruptivo hito en la acelerada carrera del progreso tecnológico, y las posibilidades que abre sorprenden a propios y ajenos al sector. El carro autónomo transformará nuestras sociedades y socioeconomías llevándolas a un punto en el que ya no las reconoceremos ni nosotros mismos.

Pero más allá de todo lo anterior, que no por evidente es menos relevante, lo cierto es que en torno al carro autónomo gira todo un universo paralelo al comúnmente conocido y publicitado. Entre esas posibilidades que les decía que abre este nuevo concepto de vehículo, hay algunas que pasan más desapercibidas, y que en realidad son el mercado más importante que van a abrir estos vehículos no pilotados (al menos para sus primeros impulsores y creadores).

El carro autónomo: de la fiebre a los prototipos reales en nuestras carreteras

Fue en el siempre disruptivo Digital Enterprise Show (DES) del pasado mes de Mayo donde ya dedicaron un bloque al completo a la automoción, dentro del cual el autónomo no podía sino ocupar un rol destacado, como de hecho ocurrió. A este bloque de presentaciones y coloquios le reservaron el Revolution Theater: muy indicado para el tema, y a la vez muy ilustrativo sobre cómo ven en el sector de la IT al carro auto-pilotado. Por palabras del propio Director de Estrategia del DES, Lluis Altés, pudimos saber que el motivo de este “especial” es que escogen temas y tecnologías que son punta de lanza del sector, pero que a la vez tienen un impacto real ahora, sin tener que esperar una década para ver sus consecuencias en nuestras socioeconomías.

Una vez que les he introducido donde empezaron mis reflexiones para dar a luz este análisis, podemos pasar a ponerles brevemente en antecedentes sobre el carro autónomo (¿O debería decir ya abiertamente el Google Car?). Efectivamente, en la industria al carro autónomo se le llama por este nombre, pero más allá de términos sectoriales, lo cierto es que es la innovadora Google la que ha traído no sólo este concepto, sino también los primeros vehículos que en un tiempo récord están ya circulando por las carreteras de varias ciudades y estados.

Son muchos los interrogantes que estos vehículos nos hacen plantearnos, interrogantes sobre la tecnología del futuro, interrogantes sobre si reconoceremos en algo a nuestras socioeconomías dentro de unos años, interrogantes jurídicos y legales, y así hasta completar un largo etcétera. Por que se hagan idea de la transcendencia de algunas de estas cuestiones, pueden ustedes pensar en qué comportamiento debería adoptar un carro autónomo a la hora de, por ejemplo, anticiparse a una colisión inevitable en la que a un lado hay otro vehículo que viene frontalmente, y al otro un ciclista.

Es sabido que los reflejos que dirigen las últimas maniobras de los conductores que se ven en esta situación inconscientemente acaban optando por colisionar con el ciclista (su inconsciente lo hace por autoprotección, porque minimiza la gravedad de la colisión y posiblemente las víctimas, incluído él o ella mismo). Pero, ¿Es censurable programar un vehículo autónomo para que actúe de esta manera? Como poco es temerariamente imprudente (y hasta violento) escribir el código para que un vehículo autónomo opte siempre por arrollar al ciclista ante estas situaciones. La cuestión obvia entonces es ¿Y cómo programamos entonces la lógica que dirige el comportamiento de estos vehículos en estos casos? Porque lo que está claro es que algo hay que programarle a la CPU del vehículo: mientras que la Inteligencia Artificial no evolucione más y los robots no puedan programarse a sí mismos a gran escala, nada puede ayudarnos a eludir esta responsabilidad.

Los principales mercados y cambios socioeconómicos tangibles que ha abierto el carro autónomo

Empezaremos esta sección a título meramente introductorio con los cambios más difundidos y obvios, puesto que alguno se les ha podido pasar por alto. El primer cambio es el referido a la conducción eficiente y a un descenso del consumo energético (eléctrico o de combustibles fósiles según sea el mix energético de cada país). Otro cambio es que el número de conductores aumentará, no sólo porque la sencillez hará que más adultos se animen a comprar un vehículo, sino también porque se expandirá la banda de edad a partir de la que se permitirá utilizar uno de estos vehículos sin acompañantes adultos.

Un tercer cambio importante es el que, de forma tan evidente, va a traer al sector de la logística y el transporte. De hecho, estos cambios trascienden el transporte por carretera, y ya se está avanzando en barcos cargueros autopilotados, o mejorando con Inteligencia Artificial los sistemas de navegación aérea existentes desde hace décadas. Otro cambio es el que se refiere al sector de las aseguradoras; las cuestiones que se plantean en este campo afectan a determinar quién es responsable subsidiario de un accidente cuando un vehículo autónomo esté involucrado, ¿El ocupante? ¿La compañía de seguros? ¿El fabricante del vehículo? ¿O la empresa que ha programado el sistema de navegación?

Sin una relación necesariamente directa, el mercado del alquiler por minutos de vehículos en grandes ciudades, que está despegando desde hace unos meses, tiene unas proyecciones exponenciales cuando además entran en escena los carros autónomos. No me pregunten exactamente por qué, pero parece un hecho que los jugadores del sector asumen que un carro autónomo será visto por los consumidores como una commodity sin gran diferenciación, y por lo tanto entiendo que por ello tenderán mucho más a optar por el alquiler por uso que por la propiedad: a efectos prácticos la “share economy” parece ir de la mano del autopilotado.

Pero otro de los cambios, especiamente relevante desde los puntos de vista socioeconómicos que les suelo traer, es que los carros autónomos circulando masivamente por nuestras carreteras van a ser literalmente una inmensa flota de dispositivos muy avanzados e inteligentes, con muchísima más capacidad de cómputo, de portar sensores, y con medios técnicos muy superiores o incluso complementarios de los de nuestros smartphones. Efectivamente seremos nosotros mismos los que involuntariamente, al viajar en nuestro carro, vayamos poblando los mapas con recorridos, fotos, datos de sensores de lluvia o viento, atascos, accidentes, estado de las carreteras, gasolineras… y así hasta el infinito.

Ahora mismo, cuando usted viaja, su smartphone ya capta y transmite mucha información, pero ésta será mucho mayor, más fiable, y omnipresente cuando sea su carro el que lo haga por sí sólo y de forma permanente. El carro autónomo será autónomo no sólo por la conducción, sino también toda la infinidad de “otras” nuevas funciones que va a asumir.

Por último, no podemos cerrar este apartado sin incluir entre esos cambios socioeconómicos que va a traer el carro autónomo a los fabricantes del nuevo vehículo y a la industria automovilística. Simplemente decirles aquí que el eléctrico ya era un importante reto de transformación para el sector tradicional de la automoción, pero a esto va ahora y se le suma el autónomo. Una combinación de retos que va a transformar una de las industrias clave de nuestras socioeconomías, por su capacidad industrial, y por el producto que pone en manos de los ciudadanos con todo lo que nos permite.

Y el principal mercado que abre el Google Car oculto tras los titulares es…

¿Nunca se ha preguntado por qué Google se ha podido decidir a embarcarse en un proyecto tan apartado de su negocio tradicional como es el Google Car? Es cierto que la fama (ganada por méritos propios) de innovador de Google trasciende ampliamente los límites de la búsqueda online y la publicidad dirigida, pero estarán ustedes de acuerdo en que una cosa es desarrollar una aplicación como el fantástico Google Sky Map, y otra muy distinta es meterse en sector tan complejo como el automovilístico.

No puedo negarles que resulta obvio que Google tiene uno de los pilares de su futuro en Google Maps y todas las posiblidades que abre a la publicidad geolocalizada y a las búsquedas online. Es seguro que en Mountain View tienen muy claro, desde hace años, esa futura flota de vehículos inteligentes que, provistos de múltiples y potentes sensores, van a ayudarles a poblar y enriquecer sus ya descomunales bases de datos y su modelo de mundo digitalizado.

Pero ¿Cree usted que ésta era la única motivación para un proyecto tan complejo en un sector tan competitivo? Puede usted estar pensando en que, además, el Google Car puede ser en el futuro un absoluto éxito de ventas y añadir muchos ceros a la cuenta de resultados de Google. Puede ser otra motivación, no se lo voy a negar, pero realmente es un beneficio extremadamente potencial para los recursos que el proyecto está requiriendo. ¿Qué hay si le digo que hay otra motivación que está muy ligada al negocio core de Google, y que le va a reportar pingües beneficios desde el primer día? ¿Qué hay si les digo que además el proyecto de Google Car puede no traducirse en un liderazgo de Google, e incluso en un sonoro fracaso, pero sin embargo esos beneficios seguirán nutriendo las cuentas en Mountain View?

Un nuevo yacimiento de la materia prima del siglo XXI

Pues ni más ni menos ese mercado que abre el Google Car, que va a reforzar su negocio core, y que le va a aportar beneficios desde el primer día es usted. Sí, ha leído bien: el objetivo (una vez más) es usted, o, más bien, su tiempo. El Google Car para Google no solo supone abrir un nuevo mercado, no sólo es un nuevo producto… Es reseñable que se trata de un nuevo producto cuyo modelo de negocio no deja obsoletos otros productos de su portfolio, pero el tema es que es un producto que además refuerza y da negocio al resto de sus principales líneas de producto y a su modelo de negocio principal y tradicional. Literalmente, el Google Car supone una mina de oro para Google, o, teniendo en cuenta que los datos son la materia prima del siglo XXI, llamemos las cosas por su nombre y digamos: una mina de datos.

Debemos tener en cuenta que el tiempo de los conductores es un preciado tesoro para Google. Google es la primera interesada en que sus usuarios tengamos el máximo tiempo posible para navegar y usar nuestros dispositivos. Si multiplica usted el número de vehículos en el mundo, por el uso diario de esos vehículos, y lo traduce en horas de navegación (que es en lo que en su mayoría se van a traducir), las cifras resultantes son apabullantes. En efecto, el principal negocio de Google se deriva de nuestra navegación, y tenga presente que los datos son la materia prima del siglo XXI, como ya analizamos en el artículo “Nuestros datos son la nueva materia prima de la economía, regular la “data economy” es esencial“.

Por lo tanto, para Google el carro autónomo equivale a haber encontrado una de esas inconmensurables reservas petrolíferas por explotar que a veces leemos en los titulares que acaban de descubrir en un punto recóndito del globo. Google ha encontrado una mina de oro, un yacimiento por explotar de tiempo de sus usuarios y datos para sus bases de datos. ¿Por qué pensaba si no usted que Google podría tener tanto tanto interés en el Google Car? Su interés va más allá de venderlo por millones de unidades, o utilizarlos para digitalizar nuestro mundo: Google es una de las compañías del mundo que mejor (y más) monetiza nuestro tiempo online.

Y lo mejor es que explotando este tiempo Google no perjudica a nadie , es más, incluso beneficia también a la competencia, porque usted también navegará por iTunes o Amazon. Y también le beneficia a usted, porque no nos reportaba más que nervios tener a millones de conductores cada día en un atasco durante horas y con las manos en el volante. Es literalmente un nuevo yacimiento descubierto de tiempo de los usuarios, y (en principio y pontencialmente) puede traer muchas ventajas: a usted porque dispondrá cada día de un precioso tiempo extra nada desdeñable para usarlo en lo que usted guste (sea Google-made o no), y para las empresas del sector porque van a competir por que usted dedique ese tiempo a sus servicios online, y lo podrán monetizar.

Además será un tiempo con un alto porcentaje de navegación y/o online, pues es un tiempo en que usted estará solo, tranquilo o tranquila, sin niños a los que dedicar su atención, y con ganas de informarse, trabajar, buscar, entretenerse, comprar… Un win-win a todas todas. Más allá de abrir meramente un mercado con un producto propio, y de convertirse en una automovilística, a Google le interesaba ser la bujía que prendiese la chispa que iniciase la combustión de este nuevo mercado por explotar. Sean los carros del futuro Google Cars, de Ford, o de Volkswagen, incluso aunque Google no sea finalmente un futuro fabricante automovilístico, Google ha conseguido uno de sus principales objetivos: nuestro tiempo. Es lo que tiene la innovación: una vez que un jugador prende la chispa, ya no hay marcha atrás.

Internet de las Cosas: tendencia para los pequeños negocios

Según un estudio de la firma IDC, para el año 2020 el número de objetos conectados alcanzará los 32.000 millones, cifra que representa el 10% de los datos de todo el mundo. Precisamente, de acuerdo al arquitecto y urbanista William Mitchell, estos objetos conectados y sus sensores hacen que las cosas tengan “ojos y orejas”, para que sean conscientes del entorno que les rodea e interactúen con personas y otros objetos. Esta tendencia es más conocida como el ‘Internet de las Cosas’ (IoT).

En este punto muchos se preguntarán, ¿qué tipo de oportunidades puede ofrecer dicha tendencia a las pequeñas empresas? Pues bien, el Internet de las Cosas debería estar en los primeros lugares de la agenda de las Pymes, especialmente por la oportunidad de negocio y la revolución que representa.

Incluso, el IoT puede volver un negocio más eficiente, sobre todo en los procesos productivos, y es una forma de diferenciarse de la competencia.

Para tener una idea del impacto positivo que tiene esta tendencia en los pequeños negocios, un informe de la consultora Gartner señala que las startups serán quienes impulsen la aceptación, el uso y el crecimiento del Internet de las Cosas mediante la creación de una multitud de aplicaciones de nicho.

En síntesis, la gran oportunidad de las Pymes con el Internet de las Cosas está en desarrollar productos propios, e incluso, los emprendedores pueden llegar muy lejos estableciendo alianzas con proveedores robustos de este tipo de soluciones.

Aplicación del IoT en diferentes industrias

Desde luego, hay industrias y negocios que podrán aprovechar mucho más la creciente  tendencia del Internet de las Cosas:

Agropecuario:

El Internet de las Cosas cobra alta importancia en el sector agropecuario, ya que, por ejemplo, con ayuda de sensores remotos instalados en los cultivos, los agricultores pueden recibir correos electrónicos o mensajes de texto con las condiciones favorables que se están presentando para la proliferación de plagas y enfermedades. Incluso, las acciones preventivas pueden ser realizadas manualmente  o automáticamente gracias a las soluciones digitales de las nuevas tecnologías

Movilidad:

Las ciudades también pueden beneficiarse de forma significativa con el IoT. Por ejemplo, mediante el análisis del estado del tráfico en horas pico de días laborables o de vacaciones, se puede conocer cómo redirigir el tráfico buscando evitar congestión.

Salud:

Algunas instituciones médicas están aprovechando el IoT para reducir los costos, facilitar el trabajo del personal médico y elevar la calidad de la atención a los pacientes.

Actualmente existen, por ejemplo, un software y una aplicación que brindan información en tiempo real sobre la administración de medicación, la medición del sueño, la actividad física o incluso, determinar si el corazón tiene pulsaciones anormales.

Comercios minoristas:

En este campo el IoT también puede ser de gran utilidad. Por ejemplo, mediante el envío de ofertas personalizadas al celular o anticipándose a los productos que se necesiten reponer mediante sensores que den alerta sobre la falta de ciertos alimentos y suministros.

Fuente: Destino Negocio

Las energías renovables se expanden por el mundo

El sol, el viento y el agua se convierten en las fuentes de energía preferentes para el abastecimiento. Las comunidades quieren ser 100% limpias en los próximos años.

La lucha contra el cambio climático quedó reflejada en el Acuerdo de París firmado hace ya dos años. Tras este periodo, el pasado 24 de octubre, Nicaragua mostraba su intención de unirse y, hace apenas unos días, Siria hacía lo propio.

El compromiso con el medio ambiente se extiende, y las estrategias para conseguir abastecerse de forma limpia se aplican en muchas ciudades y países. Principalmente con el apoyo a la energía solar, eólica e hidráulica.

Irlanda debate cómo luchar contra el cambio climático

En el caso de Europa toma ventaja Escocia. Esta región ha pasado de obtener el 10% de su electricidad de las energías renovables hace 15 años, a cerca del 60% en la actualidad. Aunque para 2020 pretende aumentar esta cifra hasta el 100%. Para ello, ya ha puesto en marcha ambiciosos planes como la planta eólica flotante más grande del mundo.

En Irlanda, la Asamblea Ciudadana debate cómo convertirse en líderes mundiales contra el cambio climático siguiendo las directrices que en su día marcaron en la región vecina de Escocia.

Además, los países nórdicos no son una excepción. En Dinamarca, la mitad de la electricidad que se produce proviene de fuentes renovables. Desde 1990 las emisiones de CO2 se han reducido a más de la mitad, y el consumo de energía casi un tercio. Siendo una de sus mejores bazas que los gobiernos que ha tenido desde ese momento, independientemente del partido, continúan en la senda de estas políticas favorables a las energías renovables.

Por otra parte, el símbolo actual de la lucha contra el cambio climático, Paris, quiere conseguir la neutralidad en carbono para el año 2050.

Una provincia de China se abasteció de energía limpia durante una semana

Fuera de nuestro continente también se lucha contra el cambio climático. En China, la provincia de Qinghai funcionó durante una semana, del 17 al 23 de junio de 2017, solamente con energía renovable. Según aseguraba la agencia estatal de noticias Xinhua, este hecho significó el abastecimiento de más de cinco millones de ciudadanos que viven en esta región.

Algunas regiones de EE.UU. continúan, por su parte, con su plan limpio. El Estado de California, productor de petróleo y gas, quiere convertirse en 100% limpio para 2045. Por su parte, la ciudad de Atlanta (Estado de Georgia) planea acabar con el uso de combustibles fósiles para 2035. O Pittburgh (Pennsylvania) también pretende convertirse en una ciudad renovable para este año, según las declaraciones de su alcalde, Bil Peduto.

139 países del mundo podrían ser renovables para 2050

A todos estos hechos y compromisos se añade un estudio de la Universidad de Stanford con una visión optimista para el futuro. Según el proyecto presentado en agosto de este año, los 139 países que han estudiado pueden llegar a ser 100% renovables para 2050. Un plan que se basa en cambios de infraestructuras y en la utilización del sol, el viento y el agua como principales fuentes de energía.

De conseguirse, significaría un gran beneficio para el planeta, pero también que hubiera un menor consumo de energía a nivel mundial.

Unos hechos y compromisos que ya están en la mesa. Ahora solo depende que los países, organizaciones y ciudadanos cumplan con estas directrices.

En este aspecto, Telefónica se ha consolidado como líder mundial en la lucha contra el cambio climático. Aparece por 4º año consecutivo en la “Lista A” del Clima, elaborada por CDP. Además, continua con su apuesta de aumentar la energía renovable que consume hasta un 50% en 2020 y un 100% en 2030.

Así, los países toman impulso en la lucha contra el cambio climático. El próximo 12 de diciembre se reunirán en Francia para celebrar los dos años del Tratado de París. Un acto para mantener el compromiso con el medio ambiente.

Fuente: ThinkBig

Descubre la tecnología que permitirá a los robots tomar decisiones

Hacia 2020, la tecnología 5G marcará una revolución en las telecomunicaciones y permitirá el desarrollo de la robótica y del internet de las cosas por sus velocidades más rápidas, la posibilidad de conectar más terminales y la capacidad de procesamiento de datos al mismo tiempo de transportarlos.

 

En muy poco tiempo, la humanidad ha visto un cambio exponencial en las telecomunicaciones con el desarrollo de las redes móviles. En cuestión de años, las generaciones de tecnologías se han sucedido con un sinfín de beneficios para los usuarios. Ahora, el mundo está en el umbral de un nuevo cambio: la tecnología 5G.

“El salto de la tecnología 4G a 5G es mucho mayor al que ha habido en los cambios anteriores. Hasta ahora fundamentalmente la modificación consistía en una mejor interfaz radio que permitía un mayor caudal de comunicaciones y más capacidad para que cada terminal tenga un mejor acceso a internet”, explicó Arturo Azcorra, catedrático del departamento de Ingeniería Telemática de la Universidad Carlos III de Madrid y director de IMDEA Networks.

Sin embargo, la nueva modificación implica el “control de la red, la convergencia con la computación y un nuevo sistema de la interfaz radio”. Uno de los principales cambios será la reducción drástica de la latencia, “el retardo del envío de un elemento de datos”, es decir, lo que demora en llegar de un extremo a otro de la red.”Esto es importante en aplicaciones de tiempo real, como por ejemplo el control de robots o aplicaciones de emergencia de vehículos. Las señales de frenado son muy pequeñas, ocupan pocos bytes y sin embargo lo importante es que lleguen rápido, de modo que un vehículo al que se le alerta que hay un peligro y que tiene que frenar lo haga rápido”, explicó Azcorra.

La conexión en redes 5G también cobra especial importancia en la industria 4.0, en la que los distintos componentes de la cadena industrial tienen acceso a la red, no solo los robots industriales, sino también los suministradores de componentes y los transportes logísticos, “de tal forma que todo estará monitorizado automáticamente”.

“Cuando tenemos una fábrica de automóviles que está constantemente recibiendo piezas y enviando componentes y produciendo vehículos, tendrá la capacidad de saber dónde está en cada momento cada pieza, de pedirlas automáticamente con las especificaciones necesarias de recibirlas y de internamente dentro de la fábrica llevar todos los componentes al punto correcto de la cadena de montaje”, ejemplificó el experto.

Las máquinas tendrán la capacidad de gestionar mejor los procesos productivos en los que participan o de detectar errores. Podrían, por ejemplo, descargar softwares que les permitan realizar de manera más eficiente su trabajo. Para esto es necesario aumentar la capacidad de terminales conectados: 5G tendrá 1.000 veces más espacio que 4G (10.000 millones de terminales).

En las redes 5G también mejora el caudal de comunicación, el volumen de datos que se envía por unidad de tiempo, “aunque no es la característica más importante”. Sin embargo, el desarrollo de este punto permitirá enviar vídeos en ultra alta definición (4K) y abarcar las necesidades de otras aplicaciones que necesiten un caudal mayor al de la tecnología 4G, ya bastante amplio.

Pero a criterio de Azcorra, lo más tangible es “la personalización de las comunicaciones” con 5G. Las tecnologías anteriores han dado un servicio parecido a todos los usuarios independientemente de si es un cliente pequeño o de alta gama. Pero el nuevo avance introduce posibilidades que se pueden combinar para dar soluciones personalizadas para grandes grupos.

Esto es posible gracias a la capacidad de procesamiento de datos dentro de la misma red y de tiempos de despliegue 1.000 veces más rápido que permitirán realizar en 90 minutos lo que ahora toma 90 días.Como ejemplo, puso 5G Transformer, una aplicación de emergencias médicas que está desarrollando su laboratorio con base en la nueva red. Los avances “permiten reducir el tiempo de actuación de emergencias y salvar más vidas” en comparación con la situación actual cuando se llama al teléfono 112 para los servicios de emergencia.

“Cuando hacemos esa llamada el operador llama a las ambulancias, al hospital y lanza una serie de medias para responder ante esa emergencia. Pierde unos cuantos segundos en hacer esas llamadas y lanzar una actuación llevada a cabo por humanos”, dijo el especialista.

“Lo que estamos haciendo es automatizar todo en 5G para que el tiempo de reacción sea mucho más corto integrando las capacidades de computación de la red móvil”, agregó.

Una persona con una condición médica preexistente como diabetes, alergia o cardiopatías que lleve un dispositivo 5G que monitorice su salud, puede enviar una alarma automáticamente al 112 sin ninguna necesidad de intervención. Este proceso permite ganar entre un minuto y un minuto y medio, tiempo “importante para el porcentaje de supervivencia de las personas”.

 

Pero para ver estos resultados en el ámbito comercial habrá que esperar al 2020. Es posible que se hagan pruebas precomerciales en las Olimpíadas de Invierno de Pyeongchang en 2018 y de Tokio 2020 o incluso que se lance “un subconjunto limitado de 5G de pruebas de acceso físico inalámbrico” en 2019.

Mientras tanto, son varios los países que están en la carrera para llegar al liderato en la tecnología. Europa, Corea, China y EEUU están buscando ser los primeros en alcanzar la meta. Quedará saber cuál es el que llega finalmente.

Fuente: Sputnik

Los diez errores más habituales de las pymes en ciberseguridad

Para una pyme, sufrir un ciberataque puede ser catastrófico. Las consecuencias pueden ir desde el cese de negocio, hasta la pérdida de reputación o la desaparición de datos clave. Conscientes de este peligro, la conciencia empresarial sobre la importancia de la ciberseguridad y de la protección de todos los procesos de negocio.

“En los últimos años se ha avanzazo mucho en el ámbito de la ciberseguridad, pero las pymes y las empresas recién creadas siguen descuidando ciertos aspectos que podrían poner en peligro sus negocios”, apunta José Rosell, socio-director de S2 Grupo, empresa especializada en el sector. “Falta perspectiva real de los peligros que les pueden amenazas y de las consecuencias que podría conllevar”, advierte.

“Cuando una empresa no está adecuadamente ciberprotegida, es como si dejara la puerta de su negocio abierta toda la noche y se fueran tranquilamente a casa, permitiendo que cualquiera campara a sus anchas por él. Esto, que puede parecernos una barbaridad porque podrían desvalijarlo, es lo mismo que puede suceder si no se contempla la ciberseguridad desde el mismo momento de creación de la empresa por pequeña que sea”, insiste Rosell.

Con el objetivo de poner atención a los ciberriesgos que podrían acechar a estas empresas para protegerse adecuadamente, el equipo de expertos de S2 Grupo ha señalado que los 10 errores de ciberseguridad más comunes en las pymes son los siguientes:

1. Basta con un antivirus

Evidentemente, pocos negocios por pequeños que sean carecen de un antivirus y, seguramente, de un firewall. No obstante, esto puede dar una falsa sensación de seguridad y estar dejando totalmente al descubierto procesos técnicos que necesitan una ciberprotección específica.

2. La información del negocio no interesa a nadie

Cualquier información contenida en los sistemas independientemente de a quién pertenezcan, son de gran interés para los ciberdelincuentes porque los datos que obtengan (direcciones de emails, fotografías, teléfonos, etc.) tienen un alto valor en el ciberespacio. Además, se corre el error de infravalorar la información propia que sí puede ser de interés para cualquier posible competidor (balances contables, precios, proyectos, etc.).

3. Solo los informáticos son los responsables

Es muy importante integrar que la ciberseguridad es un tema del que deben responsabilizarse todos los miembros de la plantilla. A través de procesos de actuación correctos, una adecuada gestión de las incidencias o de la forma en que se aborden los requerimientos legales podrán evitarse amenazas de ingeniería social o phishing, por ejemplo.

4. Descuidar el mantenimiento

Muchas veces se cree que la seguridad viene de un producto que se instala y ya está. Éste es uno de los principales errores. La ciberseguridad es un proceso y, como tal, requiere un mantenimiento diario llevado a cabo que variará según las necesidades de cada departamento (actualización de sus conocimientos, mantenimiento de sistemas, adaptación a nuevos procesos legales, etc.).

5. No firmar acuerdos de confidencialidad

Hay pymes que consideran que esto forma parte de las grandes multinacionales y es un error. La confidencialidad es esencial también en este sector y debe garantizarse con cualquier persona que tenga acceso a la información de la empresa (empleados, proveedores, clientes, etc.) para poder protegerla correctamente.

6. Incumplimiento de la LOPD

Muchas pymes ignoran sus obligaciones en relación a esta ley. Para garantizar la seguridad de carácter personal de los clientes, empleados, proveedores, etc., y evitar sanciones, es fundamental cumplir adecuadamente la LOPD.

7. Falta de seguridad en los contratos

En la mayoría de los casos la propia hoja de pedido se convierte en el contrato para el inicio del servicio. Esto hace que en el documento no se tengan en cuenta servicios ni cláusulas de confidencialidad o que se contemplen requerimientos legales como la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD) que salvaguarde la información que estamos proporcionando al proveedor.

8. Falta de seguridad de la red y los sistemas

La seguridad de los servidores y las redes es clave para proteger la información del negocio para ya que pueden crear muchos puntos vulnerables que permitan a los ciberdelincuentes campar a sus anchas por las entrañas del negocio (bases de datos de uso interno accesibles desde Internet, Wifi que permite acceder a la red corporativa y es accesible desde la calle, sistemas no actualizados, mantenimiento de las contraseñas de origen de los servidores, etc.)

9. Pensar que una amenaza a la empresa siempre vendría de un tercero

Evidentemente, un ciberataque a una organización puede darse a través de agentes externos, pero también hay que tener en cuenta que una mala praxis de los propios dueños o de los empleados puede poner en peligro a la empresa. Abrir un enlace de un correo de origen desconocido, introducir en el ordenador un USB infectado, etc., son vías de infección muy habituales y pueden ser puestas en marcha por negligencia en el proceso.

10. Ofrecer servicios a través de Internet y olvidar la ciberseguridad

Los negocios online proliferan cada año y, por su exposición a la red, son un blanco perfecto para los ciberdelincuentes. Entre los errores más frecuentes que cometen aquéllos que comienzan destaca el incumplimiento de la LOPD, disponer de formularios vulnerables a ataques, servidores mal configurados, etc.

Fuente: El Economista

Qué es y cómo funciona Hyperloop, el transporte del futuro

Hyperloop es un nuevo medio de transporte. Su diseño fue pensado intentando mejorar la velocidad de los aviones, implementándolo por tierra como si fuera un tren.

El concepto se diseñó, imaginando todos los futuros problemas e intentando reducir los tiempos al máximo. Por eso Elon Musk pensó en un tubo completamente cerrado para que pasase el medio de transporte por él y así se consiguiese una mayor seguridad y una velocidad extra.

Hyperloop estaría compuesto por cápsulas selladas capaces de alojar unas 30 o 40 personas. Durante el funcionamiento las cápsulas circulando tendrían una separación de unos 40 km. Se estimaría el transporte de miles de pasajeros por hora. Aunque todos estos datos pueden variar con el tiempo y también varían con cada compañía.

¿Quién realiza Hyperloop?

El proyecto inicial es libre de derechos y en vez de crear una patente para Hyperloop Elon Musk decidió abrir al mundo los datos para que pudiera ser un proyecto colaborativo; su ambición sigue pensando en Marte y cuando le han preguntado por ello, ha declarado que la atmosfera de Marte sería perfecta para Hyperloop.

La velocidad media supera los 900 km/hora; esto supone duplicar la velocidad del tren más rápido del mundo. En este caso hablamos del tren de levitación magnética que une Shanghái con su aeropuerto que llega a alcanzar más de 400 km/hora.

Su intención es superar los 1200 km/hora en las mejores condiciones pero lo normal será superar los 1100 km/hora. Veremos finalmente cómo evoluciona Hyperloop y qué velocidad logra finalmente alcanzar.

Como ejemplo hablan de la duración de un trayecto entre Dubai y Abu Dhabi, que por coche nos llevaría unas dos horas aproximadamente para recorrer los 140 kilómetros de separación, podría ser recorrido en tan solo 12 minutos.

Elon Musk explicó que crear un Hyperloop entre Los Ángeles y San Francisco costaría unos 6.000 millones de dólares.

¿Cómo será viajar a 1200 km/h?

La idea original es que las cápsulas salgan desde “la terminal” cada pocos minutos o segundos dependiendo de la afluencia de clientes. Este concepto desmonta por completo la competencia del resto de transportes.

No solo saldrían las cápsulas de forma constante si no que ya no existirían los problemas habituales que ocurren en los vuelos con las cancelaciones sin previo aviso. Como se puede ver en el vídeo, el sistema permite una autogestión diferente a los transportes habituales agilizando por completo el sistema informático totalmente autónomo.

Todos los tickets y el equipaje estarán controlados electrónicamente, pero la compañía asegura que los vagones están diseñados para que los pasajeros mantengan sus maletas cerca en todo momento de esta manera nos ahorraríamos el check-in y las colas para comprar billetes.

Cualquier información relacionada con el viaje se podrá consultar vía web, desde el tiempo de duración estimada hasta los precios o los horarios

Una vez seleccionada la ruta, se nos asignará una puerta de salida que nos llevará directamente a la cápsula correspondiente.

Tendremos diferentes pods a nuestro servicio desde el más económico hasta el más lujoso, pasando evidentemente por aquellas cápsulas diseñadas para mantener reuniones.

¿Y lo mejor? ¡Es ecológico!

Fuente: ComputerHoy

 

¿Por qué Bill Gates invierte 90 millones de euros en ‘comidas imposibles’?

Las oportunidades de negocio asociadas a la innovación tecnológica hacen del ‘foodtech’ un sector en crecimiento que interesa a grandes inversores y corporaciones, atraídas por ‘start up’ diferentes.

Inversores y grandes corporaciones sienten apetito por el foodtech, un sector que está cambiando el negocio de la alimentación y que brinda nuevas oportunidades a quienes se aventuran en él.

Bill Gates ha invertido 90.5 millones de euros en Impossible Food, una compañía biotecnológica que produce carne y queso a partir de plantas. En Europa hay dos grandes fondos dedicados al foodtech: Anterra Capital en Países Bajos y Capagro en Francia. Y compañías como IBM han aplicado el big data para aprender los gustos del consumidor y personalizar. Con Chef Watson se pueden cocinar 20.000 recetas diferentes.

La personalización es precisamente una de las grandes posibilidades. La start up IntelligentX la usa para producir cerveza al gusto del cliente.

El ejemplo del ‘fintech’

Algunos argumentan que lo que se conoce como foodtech implica una revolución que modifica las costumbres de los consumidores a la hora de comer. Para Miguel Blasco, subdirector del centro tecnológico Ainia de Valencia, lo que caracteriza al foodtech es el uso de metodologías, el desarrollo de actividades y la búsqueda de entornos ligados al emprendimiento emulando las high tech y el fintech: la revolución fintech, es una actividad en la que las empresas emplean las tecnologías de la información y la comunicación para ofrecer servicios financieros de forma menos costosa y más eficaz

Blasco cree que “lo diferencial en foodtech son las tecnologías de la información y la comunicación. Al incorporarlas, se abren nuevas oportunidades para buscar nuevas experiencias o personalización. Cuando ese negocio tiene que ver con el emprendimiento, tenemos una actividad novedosa en el sector agroalimentario”.

El ecosistema foodtech español ha experimentado un notable crecimiento en los últimos años, y en él destacan compañías como Glovo, Clubkviar, Deliberry, Klikin, Uvinium, Dietox, Del Super o Wetaca. Sin olvidar el caso de La Nevera Roja, que se convirtió en líder en el sector de la comida a domicilio en España, compitiendo con el gigante Just Eat, que llegó a nuestro país en 2012.

Marcos Alves, fundador de El Tenedor, que fue comprada por TripAdvisor en 2014, explica que “el sector foodtech es extremadamente amplio, sobre todo la parte tecnológica conectada al mundo real que se refiere a los restaurantes que usan tecnología, o a la conexión con los usuarios finales en sus hogares. Sin olvidar la parte logística del mundo de la alimentación”.

Diego Ballesteros, cofundador de Sindelantal -comprada por Just Eat en 2012-, que ha creado ahora Bewe &Miora, un marketplace para el sector de la belleza en España, destaca algunas disrupciones tecnológicas del sector foodtech, como el free shopping, el control por voz, o la posibilidad de solucionar ineficacias en la gestión de alimentos: la tecnología entra al suministro de inventarios; o el reconocimiento de imagen y las tarjetas inteligentes.

Innovaciones

Miguel Blasco explica que hay cuatro eslabones en la industria alimentaria -materias primas, procesado, distribución y venta-, y la innovación incide en el modelo de negocio. Por lo que se refiere a las materias primas, Blasco añade que se producen innovaciones en cuestiones como la proximidad de producto, la producción sostenible, o la biotecnología (verde; azul, referida al medio marino; y blanca, al proceso industrial).

En el procesado se dan innovaciones acerca del big data, robotización, tecnococina rápida y natural o impresoras 3D para configurar alimentos, mientras que la distribución presenta innovaciones que tienen que ver con el ecommerce (las principales cadenas invierten en distribución de alimentos); la cadena de distribución o seguridad alimentaria.

También hay grandes innovaciones del foodtech que tienen que ver con la realidad aumentada o la alimentación personalizada.

Fuente: Gestión Perú

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