¿Por qué ‘compra uno, dona uno’, no cambia al mundo?

Muchos queremos cambiar el mundo, o por lo menos contribuir en algo a que esto suceda. Pero… ¿qué tanto la forma en la que decidimos ayudar realmente cambia una realidad?

Teniendo esta preguntando dándome vueltas en la cabeza me topé con un artículo muy interesante titulado, “El modelo <comprar uno, dona uno> puede hacerte sentir bien, pero no hace del mundo un lugar mejor“, de las autoras Cinnamon Janzer and Lauren Weinstein. En él aseguran que muchas empresas usan este modelo para generar participación, pero no para crear realmente un impacto positivo global.

¿Por qué?

  • Se ofrece un producto asistencialista el cual, en la mayoría de los casos, no hace parte de un programa integral diseñado especialmente para hacer frente a una problemática social.
  • Es una transacción de una sola vía que no se centra ni en los resultados ni en incrementar la autosuficiencia y el acceso real a recursos.
  • No se involucra a la comunidad que recibe el producto, ni se estudia cuál(es) pueden ser las causas de sus problemas para dar una respuesta más satisfactoria, sino que se trabaja en los ‘síntomas’ que problemas mucho más complejos producen.
  • El modelo es una tendencia (moda pasajera) no un movimiento (grupo de personas trabajando unidas para alcanzar una idea en conjunto).
  • Se estimula una dependencia por parte de la comunidad y no un empoderamiento de la misma, en otras palabras, a largo plazo no cambia una realidad.

Si bien, es mucho mejor contribuir con algo que nada en lo absoluto, como bien se menciona en el artículo, el problema no es comprar productos con causa sino no saber reconocer la diferencia entre el consumo con causa y ayudar activamente a forjar un cambio social.

En otras palabras, es importante que a la hora de ayudar seamos conscientes de qué tanto estamos o no ayudando. No es lo mismo empoderar a mujeres cabeza de familia para que generen sus propios ingresos que regalarles un par de zapatos. Por ahora y como afirma el artículo, el beneficio principal de este modelo es aumentar el ego del consumidor.

¿Qué podríamos estar perdiendo?

Las comunidad; autonomía, las organizaciones que trabajan en programas más integrales; visibilidad, y los consumidores; la oportunidad real de contribuir a hacer del mundo un lugar mejor.

Teniendo en cuenta este punto de vista expuesto en el artículo podríamos pensar que el compromiso por parte de las empresas debería ser mayor, incluyendo además de estas donaciones, programas más integrales y dirigidos a generar cambios sustanciales y sostenibles, en lugar de una acción aislada. Por otra parte los individuos interesados en contribuir, deberían involucrarse aún más en su comunidad, no solo eligiendo marcas que promuevan este tipo de modelos, sino también definiéndose así mismos como ciudadanos activos a través del voluntariado o donaciones constantes a organizaciones sociales que trabajen en programas integrales. Quizás así podríamos estar en camino a la construcción de un mundo mejor.

¿Crees que este tipo de modelo ayuda a limpiar nuestra conciencia como consumidores o crees que es una buena forma de utilizar el capitalismo para ayudar? 

Interesante reflexión que vale la pena empezar…

Fuente: Blog Idealistas

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