5 consejos para incorporar la inteligencia emocional en los negocios

Atrás quedaron los tiempos en los que el liderazgo empresarial era sinónimo de rigidez y de un manejo exclusivamente racional de los recursos. Desde que en 1995 el psicológo estadounidense Daniel Goleman popularizó la inteligencia emocional, este concepto ha permeado cada vez en más ámbitos, incluyendo el de los negocios.

La inteligencia emocional consiste en una serie de habilidades que permiten controlar y gestionar las emociones propias y ajenas para sacarles el mejor partido posible.

Si consideramos que una empresa está compuesta por personas, y que todas las personas actuamos motivadas por las emociones, no es de extrañar que los líderes que mejor gestionan sus propias emociones y las de su equipo tiendan a ser mucho más exitosos. Algunos estudios muestran incluso que un gerente entrenado en inteligencia emocional puede incrementar la productividad de su equipo hasta en un 18.1%.

Claro que es más fácil hablar de inteligencia emocional que llevar este concepto a la práctica, por eso aquí exponemos cinco sencillos consejos para incorporar la inteligencia emocional al ámbito de nuestra empresa.

1. Analízate

¿Te molestaste por un pequeño comentario que hizo tu socio? Lo más fácil seguramente es armar un altercado o devolverle le ofensa, pero la gente con altos niveles de inteligencia emocional es capaz de hacer una pausa antes de permitir que un pequeño incidente se transforme en un gran problema.

En esta pausa, podemos analizar los motivos de nuestra reacción y llegar a una solución más conciliadora y asertiva.

2. Mantén un equilibrio entre el trabajo y la vida privada

Es común que las personas que trabajan demasiado pierdan contacto con la realidad y sus relaciones personales, y el cansancio y la desconexión con nuestra vida puede volvernos irritables y propensos a incurrir en pequeños tropiezos y a tomar malas decisiones, tanto en la empresa como en nuestra vida personal. Por eso es importante mantener el equilibrio y separarnos del trabajo para recargar nuestras energías.

3. No pierdas de vista el objetivo final

Cuando pensamos a corto plazo, es fácil desanimarse por las dificultades diarias y los pequeños fracasos, pero la gente con niveles altos de inteligencia emocional piensa siempre en metas a largo plazo, ya que es más sencillo hacer una negociación o tomar una decisión que parece difícil si recordamos que el objetivo final es una meta más grande y no el resultado de una negociación específica.

4. Mantente creativo

La creatividad es la clave para mantener el cerebro “ventilado”, y una mente fresca puede ser la diferencia entre cometer un error y tomar una decisión asertiva, por eso no te dejes absorber por la rutina de las obligaciones diarias y date la oportunidad de explorar otras soluciones y perspectivas.

5. Aprende a escuchar y sé empático

No es sencillo dejar de prestarse atención a uno mismo para escuchar genuinamente al otro, por eso sólo las personas emocionalmente inteligentes son capaces de hacer una escucha activa. Esta escucha, combinada con la empatía, es el elemento clave para tratar con los miembros de nuestro equipo, no sólo al momento de limar alguna dificultad, sino también al momento de estar abierto a nuevas ideas y perspectivas.

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s