Descubre la diferencia entre CEO, COO, CFO, CIO, CTO, y CMO

Cada vez está más extendida la adopción de términos y tecnicismos empresariales procedentes de las organizaciones de habla inglesa, y los acrónimos que describen los cargos de los ejecutivos suelen ser los favoritos a la hora de ser utilizados por los responsables de las áreas de la empresa, encontrándonos con personas que ocupan puestos como CEO, COO, CIO, CTO y CMO.

¿Pero qué significa cada uno de ellos? Si atendemos cuidadosamente a su definición, veremos que el significado de CEO y el resto de figuras directivas de las empresas son mucho más sencillas de lo que pensabas.

  • CEO: Es el acrónimo correspondiente a las siglas de Chief Executive Officer, que en España conocemos habitualmente como Consejero Delegado o Director Ejecutivo y que ejerce como máximo responsable de la gestión y dirección administrativa en la empresa.
  • COO: Procede de Chief Operating Officer y puede ser traducido como Director de Operaciones o Jefe de Operaciones, responsabilizado de las operaciones diarias de la empresa como producción, logística, etc.
  • CFO: Del inglés Chief Financial Officer, en nuestra cultura empresarial se corresponde con el Director Financiero y su responsabilidad es la planificación económica y financiera de la compañía en base a los objetivos establecidos por la junta directiva, generalmente formada por los responsables de cada área que estamos analizando en este post.
  • CIO: Procede de las siglas de Chief Information Officer. Su rol se atribuye a la persona responsable de los sistemas de tecnologías de la información de la empresa y suele recaer en perfiles profesionales diferentes según las estructura de la organización. Así, el cargo de CIO puede ser al homólogo del responsable de sistemas, aunque existe ambigüedad en su puesta en práctica y suele confundirse con el CTO, que explicamos a continuación.
  • CTO: Es la abreviatura de Chief Technology Officer y es habitual darle el mismo tratamiento que al responsable de sistemas de manera errónea por parte de muchas empresas. La principal diferencia es que mientras el CIO se responsabiliza de los servicios de información de la empresa a nivel de procesos y desde el punto de vista de la planificación, el CTO es el responsable técnico del desarrollo y el correcto funcionamiento de los sistemas de información desde el punto de vista de la ejecución.
  • CMO: Corresponde al acrónimo de Chief Marketing Officer y su traducción en nuestro lenguaje empresarial es la de Director de Marketing como máximo responsable de ventas y desarrollo de producto, entre otras funciones.

Su aplicación en la práctica es diferente según la estructura de cada organización, y pueden darse varias combinaciones en la jerarquía de estos cargos ejecutivos. Por lo general, el significado de CEO de la compañía recae sobre la parte más alta de la organización y tiene como subordinados a los ejecutivos responsables de cada área, que reportan directamente a este consejero delegado para que tome sus decisiones. Sin embargo, en otros modelos de organización el cargo de CEO ocupado por su presidente como la imagen visible en la comunicación y las relaciones públicas de la empresa, delegando la máxima autoridad de decisión al COO.

El significado de CEO se extiende

Esta nomenclatura de definición de los cargos ejecutivos en las empresas no termina aquí. Muchos de estos términos no existían hace unos años, y la especialización cada vez mayor de los departamentos en las grandes organizaciones da lugar a nuevos cargos, que tras el significado de CEO y los demás cargos que hemos visto evolucionan hacia nuevas figuras como por ejemplo el CSO (Chief Science Officer), CCO (Chief Commercial Officer), CLO (Chief Legal Officer) entre muchas otras definiciones de puestos ejecutivos.

Fuente: Economiatic

4 apasionantes profesiones del futuro, según Microsoft

Más de la mitad de los graduados de hoy en día se están preparado para trabajos que todavía no existen.

El mundo tal y como lo conocemos está cambiando a pasos de gigante. Y la tecnología tiene buena culpa de ello.

“Una nueva ola de automatización, la llegada de la verdadera inteligencia artificial, robots y autos sin conductor, amenazan el futuro de los trabajos tradicionales“, explican los especialistas de Microsoft y de la consultora británica The Future Laboratory en su recientemente publicado informe “Tomorrow’s Jobs” (Los Trabajos del Mañana).

Los expertos aseguran que la tecnología hará peligrar (o transformar) todo tipo de puestos de trabajo, “desde conductor de camión hasta abogado o banquero”.

“Pero, hacia 2025, esta misma revolución tecnológica nos abrirá nuevas oportunidades de carrera inspiradoras y emocionantes en sectores que actualmente todavía están en sus albores”, afirman.

Lo que deben hacer los graduados, sostienen, es comenzar a desarrollar hoy las capacidades que serán necesarias para optar a los trabajos del mañana.

A continuación, te explicamos algunos de los que más nos llamaron la atención.

1. Guía turístico espacial

Si te gusta viajar y te fascina la astronomía esta podría ser tu carrera ideal.

“La órbita terrestre se convertirá en una nueva frontera para los viajeros intrépidos de mediados de la década de 2020“, explican los analistas.

Como resultado, “una nueva gama de puestos de trabajo surgirán para hacer sus viajes en el espacio más seguros y agradables“, explican.

Y uno de ellos es el del guía turístico espacial, quien “utilizará su amplio conocimiento en la ubicación de satélites y de desechos de misiones espaciales previas para elaborar visitas a los lugares más interesantes en órbita“.

Asimismo, su misión será encontrar y trazar la ubicación de naves y equipos abandonados para crear una especie de “museo en órbita” con objetos hechos por humanos que flotan fuera de la atmósfera terrestre.

Bienvenidos al espacio…

2. Diseñador de cuerpo humano

Los expertos aseguran que en las próximas dos décadas los avances biotecnológicos harán que vivamos más de 100 años.

El motivo principal es que los tejidos y órganos necesarios para reponernos de enfermedades serán más accesibles.

“Los diseñadores de cuerpos humanos combinarán habilidades de diseño con conocimientos en bioingeniería para crear una amplia variedad de extremidades humanas personalizadas“, explican los expertos.

Quienes tengan este puesto de trabajo se encargarán de crear “piezas humanas” que encajen con el tono de piel y la musculatura para proporcionar aspectos exóticos o mejorar la funcionalidad de trabajos o deportes específicos”.

Los escaparates de algunas tiendas especializadas, tanto físicos como virtuales, exhibirán estos “cuerpos humanos” diseñados a medida.

Si alguna vez soñaste con diseñar moda pero también te gusta la ingeniería, este trabajo podría ser para ti.

3. Creador de hábitats virtuales

“En 2025, la realidad virtual será el espacio digital en que decenas de millones de nosotros pasaremos horas cada día trabajando, jugando y aprendiendo”, dicen los expertos de Microsoft.

Un mundo virtual que, aseguran, será “tan inmersivo, interactivo y realista que será prácticamente indistinguible del real”,

Hoy día, la realidad virtual está comenzando a tomar forma.

Según expertos de la empresa de investigación especializada CCS Insight, se espera que en 2017 se vendan más de 12 millones de cascos de realidad virtual.

Y, de acuerdo con un estudio de SuperData, hacia 2020 el mercado global para ese tipo de tecnología tendrá un valor económicos de unos US$40.000 millones.

Ya lo dijo el creador de Wired, Kevin Kelly: “La realidad virtual será la próxima plataforma dominante, después de los celulares inteligentes”.

Nacerán nuevos puestos de trabajo y se necesitarán, sin duda, especialistas en la creación y diseño de hábitats virtuales para aplicaciones que abarcarán industrias globales, desde economía hasta salud o tecnología.

Y si te interesa el tema, ya puedes empezar a prepararte: hay cursos disponibles en universidades de todo el mundo.

4. Biohacker autónomo

Es difícil encontrar una carrera profesional que suene más futurista que “biohacker”.

Pero los expertos creen que no falta mucho para que sea una realidad.

“El auge de internet y las nuevas plataformas de software están democratizando la ciencia, permitiendo a los científicos registrarse en sitios web como Zooniverse para hacer todo tipo de cosas, desde descubrir nuevos planetas hasta construir moléculas“, aseguran.

Y eso es sólo el comienzo.

“Los científicos cada vez se están implicando en más proyectos de crowfunding o financiación colectiva para encontrar nuevas vacunas o secuenciar ADN“, explica el informe.

Gracias a internet, los laboratorios digitales permitirán el desarrollo de la llamada “ciencia ciudadana” la cual, hacia 2025, habrá evolucionado en “un “sector global que proporcionará carreras freelance a millones de graduados con conocimientos en biociencia y con actitud emprendedora“, señalan los especialistas.

Y estos son tan sólo algunos de los trabajos del mañana.

Un mañana que se acerca cada vez más al hoy, a medida que la tecnología avanza sin límites.

Fuente: BBC

Cómo ascender y sentirse realizado en el trabajo cuando no hay escalafón profesional

Cuando Nina Cheng acabó la universidad, nunca pensó que una década después estaría vendiendo fundas de piel de zorro para iPhones por más de US$350.

Trabajó en 3 sectores diferentes (banca, consultoría y moda) antes de crear su línea de accesorios de piel. Estas experiencias que le ayudaron a abordar desde una nueva perspectiva la forma de avanzar en su carrera.

Cansada de la falta de libertad que caracteriza a los empleos en la élite bancaria y los fondos de inversión, abrió su propio negocio, Wild and Woolly, para poder tener más control sobre su futuro profesional.

“Habiendo comenzado en medio de una recesión, ya sólo con tener trabajoestaba contenta“, recuerda. Pero con el tiempo, empezó a sentir que necesitaba “plena libertad para explorar otras opciones”.

Con el sector de la moda en la mira, Cheng dio el salto del mundo corporativo al del emprendimiento.

Al principio, cambiar de carrera parecía agotador, pero se planteó probar diferentes sectores (e ir descartándolos), algo que la ayudó a lidiar con la fatiga.

Adiós al escalafón

Para muchos, el escalafón profesional, ese que indicabaqué pasos seguir para alcanzar el puesto deseado, ha muerto.

Pero lo que lo está reemplazando puede resultar algo incluso más intimidante.

 

A diferencia del escalafón, donde los desplazamientos importantes son los que se hacen hacia arriba o hacia abajo; en la nueva red o entramado profesional los movimientos laterales son igual de importantes para los objetivos del trabajador.

Muchos aún están intentando descifrar cómo lidiar con la cantidad de oportunidades que trae esta nueva estructura.

Los empleados están “moviéndose hacia una red o laberinto, ya que no hay escalafón que trepar”, afirma Katy Tynan, la responsable de estrategias de desarrollo de talento de Coreaxis, una consultora que trabaja con multinacionales.

Para la mayoría de gente, esto es bueno porque “la estructura del escalafón fuerza a todos a aspirar a la misma posición, la que está por encima de las demás”, opina Tynan.

“Es una receta para no alcanzar el éxito”, concluye.

Diferencia generacional

Las próximas generaciones de trabajadores son mucho más partidarias de moverse lateralmente en el mundo profesional, según un informe de Barclays publicado en 2016.

Según esta investigación, el 24% de los empleados de menos de 34 años ya ha trabajado en cuatro sectores. Entre los mayores de 65, en cambio, el 59% ha pasado por tres sectores diferentes en toda su carrera.

De continuar así, los jóvenes llegarán a tener siete veces más empleos que sus padres, según estos datos.

Para poder desplazarse por este entramado, las generaciones más jóvenes necesitarán priorizar el desarrollo de habilidades sociales aplicadas a diferentes industrias, observa la responsable de márquetin de Barclays, Tracy Williamson.

En la actualidad, hay menos enfoque en la experiencia que se pueda tener en un sector específico mientras que se presta más atención a la capacidad de asimilar cambios en el centro de trabajo, de resolución de problemas y la de comunicarse en una amplia variedad de plataformas.

En el entramado, los movimientos laterales que se hacen estratégicamente y con inteligencia pueden recibir recompensas tan buenas como las que llegan con el tradicional ascenso.

A diferencia del escalafón, la red profesional acaba con el viejo problema de esperar a que alguien del escalafón superior deje su cargo para que nosotros podamos avanzar.

Pero, mientras la red parece liberadora al principio, tomar decisiones constantemente también resulta agotador.

Fatiga por exceso de información

Los expertos aseguran que reinventarse constantemente para realizar estos desplazamientos laterales requiere más energía.

Las opciones para moverse de forma lateral, por ejemplo de un puesto en ventas a uno de consultor independiente, se han incrementado en la última década.

Pero también han traído más confusión, según Tynan.

Con el auge de los freelancers y la economía colaborativa, se ha vuelto dominante este nuevo panorama profesional en el que alcanzar el éxito no es sinónimo de haber llegado al cargo más alto.

“Pensar todo el tiempo en todas las opciones que hay se ha vuelto abrumador”, dice Evan Polman, profesora asistente de márquetin que estudia la fatiga por exceso de información en la Universidad de Wisconsin-Madison.

Para la experta, revolotear constantemente por diferentes sectores puede dificultar la evolución profesional.

Por un lado, impide poder desarrollar el bagaje necesario para progresar en una carrera. Por otro, niega a la persona de la posibilidad de escalar en la estructura de una empresa tradicional.

Así que, si te agobia la necesidad de estar analizando constantemente tus opciones de carrera y pensando en cuál será tu próximo paso estratégico, ¿qué puedes hacer?

Introspección y límites

Para empezar, fijar tus propios límites. Tynan le aconseja a sus clientes que, a la hora de evaluarse, no se hagan preguntas abiertas como “¿qué quiero ser?”

Los empleados deberían liberarse de la indecisión constante. En cambio, deberían descifrar la clase de habilidades que quieren dominar y enfocarse en esto y los problemas que quieren resolver.

“Alguna gente se siente muy infeliz y es porque no ha hecho la suficiente introspección”, afirma.

En vez de analizar movimientos potenciales cada semana, los profesionales deberían fijarse un objetivo claro cada año que esté relacionado con una meta más grande para los próximos dos o tres años, según Tonushree Mondal, una consultora de recursos humanos en Filadelfia.

Limitar el tiempo que se dedica a pensar en objetivos personales puede ayudar a dejar de sentir que las opciones son ilimitadas, opina Mondal.

Crear un plan de carrera a largo plazo puede contribuir a conseguir metas más pequeñas, dice.

Cheng asegura que probar varios empleos y reunirse frecuentemente con gente de diferentes sectores le hicieron darse cuenta de que algunas de las posibilidades de carrera que había estado considerando, en realidad, no eran lo que ella quería.

Antes de lanzar su compañía, la empresaria pasó dos años haciendo pequeños trabajos de gestión de proyectos en los sectores farmacéutico y de venta al por menor. También hizo contactos en la industria de la moda.

Incluso realizó unas prácticas sin remuneración en una revista de moda. “Fui muy agresiva a la hora de pedir opiniones”, afirma.

Identificar signos claros de éxito a la vez que se reduce las opciones de carrera también puede ayudar a enfrentar la presión y la fatiga a la hora de planear el próximo paso, según Polman.

Por ejemplo, celebrar cuando se aprende una nueva habilidad o cuando se consigue un aumento salarial puede dar la sensación de que se está progresando sin necesidad de un ascenso tradicional.

“Se necesita algún tipo de señal de progreso que haga sentir que el momento de elegir una opción se acerca”. concluye.

Fuente: BBC

 

Qué es la “economía gig”, por qué está creciendo tan rápido y cuáles son sus riesgos

Digamos que estás sin empleo. Y que ves una oportunidad en trabajar con Uber llevando pasajeros en tu automóvil. También puedes arrendar tu departamento a través de la plataforma digital Airbnb. Y vender algunas de tus cosas en Facebook sin intermediarios; y quizás ofrecer tus servicios profesionales por algunas horas.

Al final del mes te haces un sueldo y entonces la combinación de estas opciones te permite vivir sin tener un empleador. Te conectas directamente con otros usuarios en Internet. Eres libre, eres tu propio jefe.

Suena muy bien, quizás, pero no tienes protección social ni estás ahorrando para tu jubilación. Te enfermas y el asunto se complica. Vacaciones pagadas, ni lo sueñes. Lo que sonaba perfecto, parece que no lo es tanto.

Esa es una cara de la moneda. La otra, es la de los profesionales altamente calificados que trabajan de manera independiente para varias compañías, organizan su tiempo y desarrollan habilidades que les permiten insertarse en distintos equipos de trabajo.

Muchos son emprendedores, pueden trabajar desde la casa o el avión y generan ingresos superiores a los que podrían conseguir en un trabajo fijo con un solo empleador. Se mueven en el mundo digital como peces en el agua y nunca dejan de estudiar.

Los dos perfiles forman parte de la economía gig, también conocida como economía colaborativa, o economía de los freelance, que ha generado una gran cantidad de empleos en la última década.

Crece en la medida que se crean nuevos desarrollos tecnológicos que generan plataformas para que los usuarios intercambien bienes y servicios al margen de las empresas tradicionales.

¿Independencia o precariedad del empleo?

El nombre gig proviene, según una de las versiones más difundidas, de la época en que los músicos de jazz se ganaban la vida con el dinero recibido en cada presentación. Algo que persiste hasta el día de hoy en el mundo artístico y que se ha hecho extensivo al resto de los sectores laborales.

Este modelo de trabajo le ha dado buenos resultados a los innovadores tecnológicos que, con sus start-ups, crean las plataformas necesarias para el intercambio colaborativo, operando con mínimos costos y convirtiéndose en mediadores dominantes de un sector, lo cual les permite quedarse con un porcentaje de cada transacción.

Un estudio de la consultora McKinsey arrojó que un 27% de los trabajadores en Estados Unidos y Europa forma parte de esta tendencia.

En el caso de Estados Unidos, una encuesta realizada por el Sindicato de Freelancers y la organización Upwork detectó 55 millones de personas que trabajan por cuenta propia. Pero no sólo eso. Dos tercios de los encuestados dijeron que eran independientes porque no tenían otra opción.

Una visión distinta del fenómeno tiene Diane Mulcahy, investigadora que recientemente publicó un libro sobre la economía gig en Estados Unidos.

“Muchos trabajadores independientes eligen esta forma de empleo porque valoran su autonomía, el control que tienen sobre su trabajo y la flexibilidad que les entrega”, dijo Mulcahy.

Sus investigaciones sobre el tema muestran que el fenómeno no se reduce a los conductores de Uber. Su análisis plantea que se trata de un cambio sustancial en el mundo del trabajo.

“Hay plataformas disponibles para el trabajo de codificadores, doctores, abogados, diseñadores gráficos y muchos otros profesionales. La economía gig cruza todas las industrias, salarios y niveles de educación”, dijo Mulcahy.

El concepto gig pareciera ser tan amplio que en él cabe un desempleado que busca una opción para sobrevivir, un empleado que busca ocasionalmente una segunda fuente de ingresos o un joven profesional de Silicon Valley que desarrolla proyectos creativos.

América Latina se suma a la tendencia

Según César Buenadicha, especialista líder del Fondo de Inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo (FOMIN), la economía colaborativa a nivel mundial crecerá desde US$14 mil millones en el 2014 a US$335 mil millones en 2025.

“En América Latina todavía no hay datos consolidados del crecimiento a la fecha , pero algunos datos de AirBnB y Uber en sectores clave como Brasil y México (y en menor medida Argentina), permiten estimar un aumento sustantivo del sector en la región”.

Según Buenadicha, la economía gig o colaborativa, entendida como una nueva forma de de interrelación entre consumidores y productores a través de plataformas digitales, crece velozmente en la región y plantea enormes oportunidades y retos.

“Hay que analizar y entender en detalle las implicancias laborales, fiscales, sociales, y en el ámbito de la competencia, de la economía colaborativa”, comentó.

Algunos de los riesgos que puede traer el crecimiento del sector se relacionan con el posible aumento de la informalidad laboral.

En este sentido, Buenadicha cree que debe existir una regulación oportuna para fomentar la inclusión social y, al mismo tiempo, la innovación en los países de la región.

Otros, en cambio, piensan que uno de los aspectos positivos de la economía gig es que no ha sido regulada, creando un espacio más democrático para que los propios usuarios tomen decisiones.

Fuente: BBC