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Un invernadero en la Antártida

La Antártida es con toda seguridad el terreno más agresivo y desolado del planeta tierra, su invierno perenne registra las extremas temperaturas promedio de entre -35ºC y -50ºC, un ambiente demasiado agresivo para el desarrollo de la vida cotidiana como la conocemos, lo que hace imposible también el cultivo de alimentos con los métodos tradicionales, o al menos resultaba imposible hasta ahora.

A pesar de su clima tan frío, en la antártica habitan aproximadamente 5000 personas actualmente, la mayoría de ellas son investigadores científicos de varios países. La permanencia de estas personas en el polo sur hace necesario el traslado de alimentos varias veces por año desde América del Sur, lo que resulta un proceso bastante costoso.


La buena noticia es que desde el año 2017 en Centro Aeroespacial Alemán ha logrado diseñar con éxito un invernadero de alta tecnología que hace posible el cultivo de diferentes especies de vegetales, inclusive con temperaturas externas que sobrepasan los -100ºC.

A pesar de que podemos imaginar lo complicado que fue el diseño del invernadero que lleva por nombre EDEN-ISS, la tecnología usada es verdaderamente simple. A comienzos del año 2018 el equipo de la estación polar Neumayer III completo con éxito la recolección del primer cultivo de alimentos.

¿Cómo funciona el EDEN-ISS?

El invernadero fue construido dentro de un contenedor de carga con clima controlado. Los alimentos son cosechados con una técnica llamada agricultura vertical y los procesos químicos son estimulados con focos LED de alta potencia en lugar de luz natural.

El contenedor cuenta con un total de 135 pies cuadrados de área en la que se pueden cultivar toda clase de alimentos vegetales, hortalizas y frutas de diferentes climas ya que cada módulo de cultivo permite graduar las condiciones climáticas artificiales por separado.

¿Qué se puede cultivar en el invernadero EDEN-ISS de la Antártida?

Como se ha mencionado anteriormente, cada módulo de cultivo es completamente independiente de los demás, por lo tanto las condiciones climáticas como la temperatura, el nivel de dióxido de carbono y la humedad pueden ajustarse independientemente para cultivar casi cualquier tipo de vegetales o frutas – siempre y cuando el tamaño lo permita.

Para el momento, el equipo de pioneros del proyecto liderado por el científico Paul Zabel ha logrado cultivar de 30 a 50 especies diferentes de alimentos como pepino, tomates, pimientos, manzanas, lechuga, repollo, entre otros. El invernadero EDEN aún está en fases iniciales y se espera que para los próximos 10 años pueda facilitar la producción de todo tipo de alimentos vegetales y cárnicos.

La meta final del EDEN-ISS

Tal vez para algunos la noticia de que hemos logrado cultivar nuestra propia comida en terreno inhóspito en lugar de transportarla parezca poco importante pero la verdad es un primer paso muy firme para proyectos mucho más ambiciosos.

A largo plazo, la visión de los investigadores del proyecto EDEN es desarrollar la tecnología y un mecanismo que permita a los astronautas poder cultivar todo tipo de alimentos en el espacio.

Tags : AgriculturaAntártidaCienciaEDENEden-IssInvernaderoPaul Zabel