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Actualmente escuchamos mucho sobre Lean Startup, cuyo método se enfoca en crear, validar y aprender rápidamente para desarrollar nuestro producto. O sobre Lean UX – que similar al método anterior -, se enfoca en la entrega de valor más allá de los tantos entregables requeridos en el diseño de la Experiencia de Usuario. Si bien estos representan un poderoso conocimiento hoy, no deberían despistarnos de un punto en común: qué es realmente Lean.

Fue gracias al Sistema de Producción de Toyota, y los valores y principios subyacentes a él, que nació el pensamiento Lean (este nombre fue popularizado por investigadores del MIT).  Son más de 3 décadas de Lean y una frase que resume muy bien su esencia es “building people, then building products”.

Con este post quiero explicar qué es el pensamiento Lean (Lean Thinking) para entender mejor los métodos que se desprenden de él – como los mencionados antes -, y poder implementarlo exitosamente en nuestras organizaciones.

4 nociones generales sobre Lean

En primer lugar, el pensamiento Lean se puede aplicar a diversos sectores – desde servicios hasta construcción -, pese a haber surgido de la producción de automóviles. En segundo lugar, Lean es más que un set de herramientas para eliminar desperdicios y reducir inventarios…aunque estas son imprescindibles para lograr los objetivos de la organización. En tercer lugar, los objetivos finales siempre se relacionan a la entrega de valor de forma sostenible y rápida. Por último, y a la vez lo primero, es la cultura de la organización, cuyos valores son el respeto por las personas y la mejora continua.

¿Ya suena más cercano a lo que proponen los nuevos métodos Lean? Si aún no es así, lo veremos pronto.

Lean: Valores + Herramientas = logro de Objetivos

Si los valores difundidos en el pensamiento Lean son el respeto por las personas y la mejora continua, ¿cómo las herramientas o prácticas promueven dichos valores? ¿y cómo nos permiten alcanzar los objetivos?

Lean ofrece una variedad de herramientas y prácticas que podrían agruparse en 3 grupos: Desarrollo de Personas, Productividad y Desafío Constante. He nombrado así a los grupos con el fin de sintetizar el gran modelo del Sistema de Producción Toyota – normalmente graficado como una casa -, y porque algunos términos en japonés son difíciles de recordar. A continuación se muestran algunas, pues existen muchas.Una cultura se construye en base a los hábitos y costumbres de quienes la conforman. Por lo que aplicar las mismas prácticas y herramientas diariamente, así como hacerlas parte del propio sistema de trabajo de la organización, es un medio para crear la cultura que deseamos.

Para alcanzar el objetivo de entrega de valor de forma sostenible y rápida, todos los colaboradores están empoderados  para mejorar, crear y adoptar nuevas prácticas o herramientas. De esta forma se refuerzan los valores, que las personas hacen suyos a través de las prácticas y herramientas incorporadas en su sistema de trabajo. Y en consecuencia, este mecanismo se convierte en la palanca para alcanzar los objetivos de la organización.

Algunas veces sólo enfatizamos los valores, faltando la parte práctica y de resultados tangibles…y otras sólo enfatizamos las acciones, faltando un sentido o propósito más amplio para marcar el camino. Por eso, el pensamiento Lean desarrollado en Toyota articula extraordinariamente “Valores + Herramientas = logro de Objetivos”.

Visión del pensamiento Lean y los nuevos métodos Lean

Con la figura de un árbol quiero mostrar cómo el pensamiento Lean, basado en el Sistema de Producción Toyota, parte de sólidas raíces que son los valores. Estas raíces son necesarias para sostener a un gran tronco, que representa las prácticas y herramientas que en las organizaciones seguimos día a día. Y a partir de este tronco – que necesita de sus raíces -, crecen las ramas. Estas simbolizan los objetivos a alcanzar, que pueden describirse en las 5 ramas que vemos, o englobarse en un: “Entregar valor de forma sostenible y rápida”. Al final, necesitamos que nuestro árbol eche raíces fuertes para que desarrolle un tronco estable, y que las ramas no decaigan y crezcan.

Los demás métodos Lean se representan también como una ramificación, y realmente lo son. Estos combinan y adaptan varias prácticas, herramientas y principios de Lean. Por ejemplo:

  • Trabajo en ciclos cortos: ahora más conocidos como sprints o iteraciones
  • Gestión visual: se suelen usar grandes pizarras y post-its al trabajar con estos métodos
  • Ambientes que integran a los equipos: cada vez más espacios de trabajo optan por tumbar sus paredes y no tener módulos independientes, sino abiertos
  • Reducción de trabajo que no añade valor en la creación del producto: adiós a la documentación excesiva (pasamos de planes de negocios al Business Model Canvas, de escribir detalles minuciosos en papel a construir un Producto Mínimo Viable para validar, etc.)
  •  Rapidez en el desarrollo y entrega del producto, test de usuarios o clientes, entre otros.

Recomendación final

Estemos siempre informados de los métodos actuales, porque nos brindan el enfoque pertinente para desarrollar productos o servicios y hacer negocios en el contexto actual. Pero también tengamos presente los orígenes de estas corrientes de gestión, para así beneficiarnos más del aporte que los nuevos métodos nos traen.

Para concluir me gustaría dejar esta frase: “The root of the Toyota Way is to be dissatisfied with the status quo; you have to ask constantly, “Why are we doing this?”.

Fuente: Formula Alternativa

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