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Las dudas sobre cómo empezar o qué hacer crecen a la par de la necesidad de sumarse sin demoras. ¿Qué hacer para transformarse?

El consumidor es cada vez más digital y la alineación con él es clave para sobrevivir a la revolución que estamos viviendo. Por eso, cuando un cliente llega a nosotros, les decimos que la transformación digital es un proceso y, como tal, implica pasos sucesivos y constantes para lograr el objetivo. ¿Cuáles son esos pasos?

Fase 1: Alineación de Objetivos

Primero y fundamental, se debe alinear el directorio y la empresa al objetivo del proyecto de transformación digital. Se trata de un proceso de reinvención de una organización hacia el consumidor digital para que la misma mantenga competitividad, por lo que debe abarcar a todas y cada una de las áreas. En esta primera fase el proceso de transformación digital busca:

• Excelencia en los canales de venta digitales para sustentar cualquier proyecto de competitividad. El consumidor está migrando al mundo online muy rápidamente, por lo que las empresas deben moverse a alta velocidad.  

• Re-evaluación de su propuesta de valor de su producto o servicio a comercializar frente al contexto digital. Hoy, las empresas deban rever los canales de venta así como la propuesta de valor de sus productos. Tener una oferta obsoleta es algo que estamos viendo en casi todas las empresas. El ejemplo clásico de esto en América Latina es DIRECTV, un producto que en muchos países se puede considerar como “obsoleto” contra las alternativas de streaming.

Fase 2: Cambio Cultural

El cambio cultural-organizacional es y debe ser a favor de la digitalización y adquisición de talento para mantener competitividad. Aquí el gran desafío es el cambio en la forma de trabajo y la reducción de burocracia interna, así como la generación de una nueva cultura de trabajo. Es clave, además, contar con perfiles innovadores, digitales, agentes de cambio que trabajen saliendo de su zona de confort en pos de los objetivos organizacionales.

“El gran desafío es el cambio en la forma de trabajo y la reducción de burocracia interna, así como la generación de una nueva cultura de trabajo”.

Fase 3: Expansión Digital

Este es el momento de incorporar herramientas de innovación que permitan un crecimiento, interno o inorgánico, de los activos digitales de la empresa. Esto incluye la creación de programas de innovación y design thinking, y/o la adquisición de startups con el objetivo de lograr excelencia en los canales de venta digitales y productos competitivos. Esto no quiere decir que en su expansión digital la empresa deba abandonar su negocio, sino que tiene que implementar de manera innovadora las alternativas para llegar a  transformarse en la fuente primaria de ingresos. Este es el caso de los diarios, que cuando iniciaron sus versiones digitales no lo hicieron pensando en cerrar su edición impresa. Sucede que el mundo digital evoluciona hacia los modelos de negocio más viables.

En tanto, las herramientas como design thinking aplicadas a canales de venta y desarrollo de producto, resultan claves para solidificar el cambio cultural de la fase dos. La organización diseña los canales, servicios y productos en función de sus usuarios y la transformación lleva a la empresa de una presencia o “ciudadanía” digital (como un sitio web o presencia en redes sociales) a una capacidad real de generar negocios a través de canales online. Así, la implementación tiene un carácter pragmático. El crecimiento inorgánico mediante la adquisición de startups es otro pilar clave para empresas con un desempeño sólido en canales no-digitales. La gestión cultural también se afianza en la naturalización de alianzas y adquisiciones que permitan velocidad, eficiencia e innovación.

Fase 4:  La transformación digital requiere una estrategia de datos y digitalización

Este proceso demanda sí o sí que la empresa use los datos para tomar decisiones estratégicas, y por ende la digitalización y la incorporación de Big Data, Internet of Things (IOT) y Business Intelligence (BI) es un requisito.

Más allá de que se puedan establecer fases o etapas, es indispensable moverse rápidamente en todas ellas, ya que el consumidor es cada vez más digital. Asimismo, la adquisición de tecnologías exponenciales para lograr ventajas competitivas es otro requisito en cada uno de los pasos. En resumen, quienes quieran sobrevivir deben saber que el foco y la velocidad son las claves.

Fuente: Pulso Social

Tags : DigitalizaciónEstrategiaNegociostechtecnologíaTransformacióntransformación digital